RELATOS I CONCURSO DE TERROR VIERNES 13 (2º PARTE)

martes 14 de febrero de 2012


Dos nuevos relatos que han entrado a concurso y que os dejo aquí para que los leáis y valoréis junto con los dos de la semana anterior y los 2 que aparecerán el próximo lunes. La fecha para conocer al ganador será el 1 de marzo, como ya os dijimos, según las bases.
Disfrutadlos.

El doctor.
Me preguntan por qué me estremezco horrorizado al sentir una corriente de aire frio al cruzar una estancia y no tengo por más que evocar aquella historia del doctor Muñoz. Vivía en el ático de una destartalada pensión a las afueras de la ciudad, por otra parte la más económica para un estudiante de medicina. La propietaria me advirtió que no le molestase bajo ningún pretexto pues estaba enfermo y era poco sociable. No salía nunca del cuarto, todo cuanto necesitaba se lo procuraba el hijo de aquella, en su mayoría garrafas de amoníaco como comprobé intrigado por la presencia de aquel misterioso vecino. Había sido uno de los mejores médicos mucho tiempo atrás. Y debía ser cierto, eso o un pacto con la muerte pues echando cuentas el doctor debía tener casi un siglo. Con qué curiosidad aguardaba tras la puerta al sentir al muchacho con las garrafas por ver de contemplarle aunque sólo fuese un instante y fingir un encuentro casual. No hubo manera hasta el incidente a finales de junio. Una gotera en mi dormitorio fue la excusa para subir y llamar a su puerta. Sin contestación, escuché un ruido lejano, como el de un motor de vapor al apoyarme en ella. Ya regresaba a mi cuarto cuando sentí la cerradura. Era un hombrecillo enjuto, de piel cetrina y ojos hundidos pero brillantes, del interior de la estancia emanaba un acre olor a amoniaco al que parecía estar acostumbrado. Le expliqué lo de la gotera y que era colega por despertar su interés, pero se limitó a asentir y asegurarme con voz atiplada que no volvería a suceder. Deseé con todas mis fuerzas una nueva gotera para subir e interrogarle sobre si en verdad había conseguido vencer a la muerte. La noche más calurosa que recuerdo me despertaron unos gritos. El muchacho se había descuidado con el reparto, explicó el doctor exaltado. No quiso abrir a nadie salvo a mí, implorándome que le consiguiera urgente lo que hacía funcionar su máquina. Me hizo pasar al cuarto del fondo, donde apenas pude ver un engendro mecánico acoplado a la bañera que hacía que la estancia resultase invernal a pesar del intenso calor exterior. «Con ello eludo a la enfermedad», me rogó sumergiéndose completamente en la bañera, «dese prisa». A esas horas me fue difícil encontrar el preciado líquido, más al regresar comprobé con horror que la puerta del ático quedaba abierta, por descuido mío, pensé. El calor se había adueñado de la estancia salvo el baño que permanecía cerrado. Llamé a voces al doctor, al no responder decidí entrar a la fuerza. Una corriente de aire frio se escapó como una vaharada y con él un grito de ave agonizante. En la bañera emergían las ropas del doctor en una masa informe, pestilente, un lodo sanguinolento que quise borrar de mi mente. No era posible, me dije, pero antes de apartar la mirada vi emerger burbujeante un cráneo humano y el reflejo de unos ojos brillantes.
Walter Pickman.


El ejemplar maldito.

Me recosté leyendo aquel manuscrito, que aún no siendo en mi lengua, descifraba como si alguien me dijera como leer aquellos caracteres, pero al fin el temido sueño me alcanzó.

Esa noche, como en todas las anteriores desde que abrí aquel maldito tomo, ví monstruos que, aún pudiendo explicar sus formas, no se parecerían a lo descrito un segundo después de decírtelo, grises, metálicos, todos los colores posibles, sabiendo que esos monstruos, dioses en sus mundos, no serían los que me dieran caza. Los que deben preocuparnos a los que conocemos que existen, son los perros de tíndalos, una especie que mora en el mundo, antes de que el ADN se formara en los caldos primigenios. Habitan en los paréntesis del tiempo, inmortales, te diré que se pueden materializar en cualquier lugar, pero quizá, peor que ellos son los denominados, en este tomo de las tinieblas, como El Horrendo Cazador, unas serpientes aladas que junto con los anteriores, son los que dan caza a los que conseguimos ver mas allá de lo que el resto ven con sus ojos atrofiados.

Pasó el día, la hora en el despacho con la psicóloga fue un cúmulo de locuras inconclusas. Para ella no estaba enfermo, lo único que deseaba era llamar la atención.

Pase el resto del día cenando con los compañeros de mi reclusión. A la hora de ir a las habitaciones, un extraño sentimiento se apoderó de mí, una extraña visión me invadió y ví como dos bestias con garras destrozaban mi cuerpo, desgarrando carne, tendones y hueso por partes iguales. Tenía que hacer algo, y lo único que se me ocurrió fue cambiar el cuadro clínico con el de mi compañero de pasillo. Entré en mi habitáculo, esperando que el celador cerrara la puerta con llave. Después de esto encajé la cama entre la puerta y la cómoda. Aun así sabía que las bestias conseguirían encontrarme.

Pasé la noche en vela, cubierto con las mantas, como cuando siendo niño me abrigaba incluso en verano, a la hora de ver alguna de las películas de terror que mis hermanos alquilaban para que yo no consiguiera dormir, como “Dagón la secta del mar”.

Las horas pasaron vagas ante mí, pero en un momento dado, escuché unos pasos, que resonaban por el pasillo, eran unos tacones que se acercaban a mi habitación. Pasaron de largo y se pararon en la puerta de al lado, detrás de ellos, dos bestias husmeaban por debajo de las puertas, en ese momento pensé en mi fin. El cambio que efectúe confundió a mis perseguidores, pues abrieron la puerta de al lado y unos gritos desgarradores, junto con gruñidos guturales, atormentaron el descanso de toda la galería, haciendo que todos los locos de aquel lugar sollozaran, gritaran y dieran golpes. Yo hice lo mismo, grité y pateé la cama para hacer tanto ruido como el resto. Si conseguía vivir una noche más, quizá, pudiera escapar del centro y librarme de los demonios.



Marivigilias rules!!!

domingo 12 de febrero de 2012

Oiiiinnnnnnnn (L)

Acabo de recibir un mensaje de unas muchachas que están como las cabras. Son las chicas que llevan el blog Marivigilias (marivigilias.blogspot.com). Ya os he hablado de ellas alguna vez, pero es que no me canso de hacerlo.

Estas dos perlas están consiguiendo gracias a sus pezuñitas, que las chachifans de las pelis Dentro del Laberinto y X-men lo flipemos in colours of Benetton con los Fanfics molones que publican semana sí semana también.

En este último Fanfic (del laberinto) han hecho un guiño a este lugar de corrupción y bohemia que es El estante, y por eso (y también porque me declaro súper fan), les doy las marigracias desde aquí.

¡Sois amor, ovejas! ¡Quiero gorros de lana y bufandas hechas con vuestros pelos! xDDDDDD

Besazo y gracias mil!

P.D.: ¿¿¿¿¿Qué le ha pasado a Victooooooor????? xDDDDDDDD

RELATOS DEL I CONCURSO DE TERROR VIERNES 13

lunes 6 de febrero de 2012


Ginés y yo hemos decidido ir subiendo a nuestros blogs semana a semana los relatos que nos han llegado al I Concurso de Relatos de Terror Viernes 13. Os recuerdo que son versiones libres de relatos escritos por el maestro del terror cósmico, H.P. Lovecraft. A continuación los dos primeros en orden de llegada.
Disfrutadlos.


Irem (La ciudad sin nombre).
Garabateo al borde de la locura solo porque una actividad cuerda y racional aleje por un rato el horror. Pero es imposible adormecer el torrente de desvaríos que escuché de labios de este moribundo enloquecido que las autoridades trajeron al hospital tras correr por la zona vieja lanzando alaridos. Ya ha muerto, pero lo que acabó con su cerebro roe ahora el mío. Durante esta noche infernal al lado de su catre, he escuchado las revelaciones más innominables, que me hicieron lamentar profundamente mi conocimiento del aborrecible Necronomicón. Aquellas lecturas furtivas del volumen guardado en la universidad Miskatonic donde primero estudié y ahora imparto clase, me llenaban del temor a encontrar atisbos de verdad en el legado del árabe loco, en esa reliquia mohosa donde resuenan las voces de los Señores del Caos que dormidos esperan a que seguidores humanos, o semihumanos, abran los Portales dimensionales que les den de nuevo acceso a un mundo por el que ya vagaron hace incontables eones. Fétidos, inmortales, indescriptibles.
En algún punto desconocido del desierto arábigo se dice que Abdul al-Hazred descubrió entre la arena los restos de la arcaica Irem, la Ciudad de los Pilares, mencionándola entre las blasfemas líneas de su manuscrito. Deduzco que este arqueólogo, probablemente inglés, dedicó años de investigación a esta impía y poco conocida mitología prehumana, embarcándose finalmente en la búsqueda de esa ciudad. Para su desgracia, internándose en regiones rehuidas desde siempre por los beduinos como morada de peligrosos djins, creo que la acabó encontrando. Nada me hace dudar de sus palabras balbuceantes.
Entre carcomidos muros y paredes de extraña geometría , bajó a laberínticos subterráneos que le condujeron hasta criptas donde halló los restos de sus moradores, momificados con sus mejores galas, pero también a los guardianes del lugar, olvidado cuando el primer hombre empezaba andar. Le escuché describir como se deslizaban reptantes aquellos reptiles humanoides, apenas visibles pero similares a los cadáveres de los sarcófagos de vidrio y oscura madera milenaria. Huyó de los pozos estigios, pero cuando salió al aire frío de la noche, el viento aún más helado que le perseguía adoptando insinuaciones de los horribles seres, le zarandeó, arañó y arrastró. Cuando despertó, un nutrido grupo de curiosos le rodeaba en medio del zoco, junto al camellero que contaba como le había hallado tres días atrás en el desierto, agonizando inconsciente. Estaba en el fondo de un hoyo entre las dunas, que parecía excavado por un fuerte remolino.
Así llegó hasta aquí, nefanda casualidad, donde presto mis servicios como médico voluntario de la colonia. Yo también conozco el Necronomicón y ciertos rumores, por lo que pude interpretar sus palabras y descubrir que no eran las alucinaciones de un moribundo enloquecido por la sed. Está lleno de moratones y rasguños. Hace un rato que oigo el deslizarse tras la puerta, roces y mordisqueos, golpes en la ventana. Le han seguido. Esos despojos carnívoros, fortalecidos en la madrugada, reclaman su presa. No soportaré su visión.
Randolph Carter.

El origen de Dunwich.

Hemos encontrado su rastro. El profesor Hubert ha descifrado los papeles. Esa maldita bruja se esconde en Dunwich.

Las gentes de este pequeño pueblo parecen sumidas en un sopor, en una estupidez perenne. Son hoscas en el trato y de entendimiento lento. Pero por fin la hemos localizado. Una pequeña casa a las afueras del pueblo, un tanto aislada. Muy apropiada para nuestros propósitos. Aparcamos a una prudente distancia y esperamos fumando y charlando. Recordando. La hora de la venganza se acerca.

Temo haber perdido la razón... Hacia medianoche bajamos del coche, irrumpimos en la casa y la sorprendimos sin problemas. La atamos a una silla y nos deleitamos con sus gritos: primero suplicantes, maldiciones al fin. Luego, con su cuerpo exánime atado a la silla, el cuchillo aún goteando en mi mano y una exasperante sensación de vacío, escuché unas voces, al principio no más que un murmullo, un rumor de hojas precipitándose desde las cercanas colinas como olas que azotasen la casa, pero, poco a poco, se transformaron en alaridos inhumanos, horrendos, unos sonidos que sólo podían provenir de criaturas de ultratumba. Dejé caer el cuchillo y saqué mi revólver. El ruido era ensordecedor. La casa tembló, las luces se apagaron y puertas y ventanas estallaron en un horrísono estrépito que se unió al coro de voces satánicas. Disparé a ciegas hacia un bulto informe que se deslizaba por la puerta. El profesor Hubert gritó. A la luz de los fogonazos de mis disparos lo vi agitarse como un pelele agarrado por un viscoso tentáculo que lo sacudía por toda la estancia golpeándolo contra paredes y muebles. Alex y yo ganamos, no sé cómo, el sótano. La bestia infernal golpeó varias veces la puerta, pero esta resistió. Se hizo un extraño silencio roto tan sólo por los gritos esporádicos del profesor Hubert y la respiración viscosa, burbujeante del infecto ser. Alex se quejaba. Uno de los tentáculos le había arañado la pierna, una herida pequeña, pero Alex decía que le escocía de forma horrible. Tras un par de horas tenía la pierna entera tumefacta y sus gritos se hicieron insufribles. Me apiadé de él. Los alaridos del profesor Hubert, intermitentes, duraron hasta el amanecer. Después silencio. He esperado un par de horas. Tengo esperanzas de que con la luz del día la maldita criatura se haya vuelto a su pestilente cubil. Voy a salir. He tenido la precaución de guardar una última bala. Que Dios os bendiga.

“Han encontrado alguna mujer”, pregunta el inspector cerrando el diario. “No, señor. Aquí no hay más que estos dos cuerpos y el del sótano”. El inspector suspira. “Howard”, dice, “guarde esto y salgamos de este maldito lugar”. El joven Howard asiente, se guarda el diario en el bolsillo y, antes de salir, echa una última mirada al cuerpo mutilado del centro de la estancia y al del hombre con el orificio en la sien.

Medardo.


Hellooooo

sábado 4 de febrero de 2012

RELATOS I CONCURSO DE RELATOS DE TERROR - VIERNES 13

sábado 28 de enero de 2012





Hola a todos.
El plazo de presentación acabó ayer. Hoy, como adelantamos en las bases, publicamos el nombre de los relatos que sí entran a concurso:

-Irem, la ciudad sin nombre, por Randolph Carter.
-El origen de Dunwich, por Medardo.
-El doctor, por Walter Pickman.
-El ejemplar maldito, por anónimo.
-El mastín, por Dagón.
-Ojo por ojo diente por diente, por MCLB.

Puede que haya errores en los títulos de los relatos, así como en los autores. Rogamos pues, que si los detectáis, nos lo hagáis saber y disculpéis las molestias.

Recordad que, como hicimos saber en las bases, el fallo se hará público el día 1 de marzo.

Queremos agradecer la acogida que ha tenido este concurso entre el público... Muchas gracias, de verdad.
Ahora nos resta el ardua labor de juzgar vuestros textos. No bromeamos cuando decimos que es complicada, todos son de mucha calidad. Pero no obstante, sabed que lo haremos lo mejor posible.

Recibid un fuerte abrazo por nuestra parte y de nuevo nuestro agradecimiento.

Ginés y Pandora



Si tú me dices ven, lo dejo todo... pero dime ven. Albert Espinosa

domingo 22 de enero de 2012


Hola!

Me llamaba la atención desde que salió, así que aprovechando que es la propuesta para un club de lectura de Facebook en el que participo, me lo he leído.

Me ha dejado fría.

Si bien es cierto que es el primer libro que leo donde el protagonista es enano, y eso me ha parecido novedoso, la historia no me ha inspirado demasiado. Me lo leí en una tarde, eso sí, está escrito a modo “Código da Vinci”, que le decimos unos amigos y yo, con un estilo muy simple y que se hace ameno, bien, eso es bueno, pero de ahí a que el libro en general sea la bomba o un algo imprescindible en cualquier biblioteca personal, la verdad es que va un trecho.

Me han gustado, y mucho, dos personajes que aparecen porque se les intuye profundos, más si cabe que al propio protagonista. Se trata del señor Martín, con el que el chico coincide con diez años en un hospital, y Gregor (¿era Gregor? Creo que sí. Ya no tengo el libro, se lo he pasado a mi sire Ginés para que lo devuelva a la biblioteca que es su hogar) con el que coincide en un barco rumbo a Capri.

No me ha gustado cómo se cierra el libro. El final donde ese niño, el prota y el faro deshacen todo el nudo de la historia, básicamente porque aún no sé por qué alguien mintió por ahí (es complicado reseñar sin contar demasiado xD) y porqué la cosa está tan jodidamente brava.

En fin, os lo recomiendo si no tenéis nada mejor que leer. No os va a cambiar la vida, al menos eso me ha ocurrido a mí. Es un libro para pasar el rato, muchachada.

Prometo que no es una reseña hitleriana, lo mismo es que me encuentro mal xDDD.

¡Abrazos gentes!

Espero que hayáis pasado un finde estupendísimo.




Pandora's confidential

jueves 19 de enero de 2012

Estrenando sección ^^... Ya me contaréis.


Os traigo tres nombres: Sarah, Dorothy y Alicia.

Dos de ellos os sonarán a la mayoría. Si el tercero patina no os preocupéis, que os voy a dar más pistas: Dentro del laberinto, El mago de Oz y Alicia en el país de las maravillas.

Ahora que estamos todos ubicados vamos al pan. ¿Qué tienen que ver estas tres obras? ¿Qué puntos tienen en común? ¿Qué las diferencia?... ¿Qué os parece si le echamos un vistazo al tema, a ver qué sale?

Tenemos tres historias fantásticas, tres viajes, tres protagonistas y tres retos:





Sarah: una adolescente que tras juguetear muy mucho con un libro, ha de viajar al laberinto para arreglar el lío que ha montado con el Rey de los Goblins y su hemanito Toby.

Dorothy: un tornado arrastra su casa dejándola en el país de Oz, donde deberá recorrer un largo camino para ver al Mago, el único capaz de llevarla de vuelta.

Alicia: una niña traviesa que viaja al país de las maravillas y que, siguiendo a un conejo blanco, recorre un largo viaje sintiendo al final el deseo de volver a casa.


En los tres casos, a simple vista, encontramos nexos comunes. Los personajes protagonistas son femeninos, las que no son niñas son adolescentes, que por algún motivo son arrastradas lejos de su hogar para enfrentarse a situaciones peliagudas con la finalidad de recuperar algo que ya no tienen, bien porque se lo hayan robado, o bien porque lo desean más que nada.



Fuente: Devianart FracturedxPorcelain

Drink me


Vale, vamos a por otra. Le toca el turnos a “los malos”.


Jareth: cruel Rey de los Goblins enamorado de la protagonista, no escatima en jugarretas poniéndole las cosas difíciles para que no consiga cumplir su cometido. Es del tipo de “no juegues con fuego porque te quemarás”.

El Mago: es el dictador de la ciudad de Oz, un hombre poderoso venido de un lugar lleno de misterio, temible. Capaz de reinar en la calma o en la ira si así se lo propone. Puede premiar a sus súbditos o castigarlos al gusto. Muy majo el hombre.

La Reina: aquí encontramos una novedad, luego la comentamos. También es malvada, además peca de casi todas las cosas desagradables que puede haber. Es orgullosa, grita constantemente, tiene mal carácter... Para ella mandar que a alguien le corten la cabeza es más sencillo que pedir una Coca Cola.




Ahora bien, ¿quiénes son ellos en realidad?

Está claro que en el primer caso, Jareth, Rey de los Goblins, es un personaje fuerte que guarda esa apariencia peligrosa. Sin embargo, esa crueldad que mantiene con su pueblo no se da con Sarah, ya que siente una debilidad muy concreta por ella. De ahí que quiera el niño para sí. Teniéndolo crea un vínculo con la chica que le obligará a estar bajo su poder. ¿Interesante, no? Jareth en realidad es débil ante Sarah. Tras toda la aventura descubrimos que podría ser manso como un gato si ella se lo pidiera. Y aquí cito la célebre frase: Sólo témeme, ámame, haz lo que te digo y yo seré tu esclavo”.


El Mago... El ser magnánimo más poderoso de Oz, que les ha aterrorizado desde su llegada. Es decir, un hombre normal y corriente pero orgulloso, muy orgulloso, que mediante trucos hace que los habitantes de su reino vean lo que él quiere que vean y sientan lo propio. En este caso no hay una fijación con Dorothy, y sin embargo, sí que está envuelta en un mundo tirando a machista* (este asterisco es importante, majos míos. Asterisco al final de la entrada) donde la niña tiene que interactuar rodeada de signos de masculinidad brutísimos. No profundizo más. Lo vemos ahora.


La reina; La excepción. Tras meditarlo, no me extraña que Alicia no tenga que enfrentarse a un rey. En este caso creo que el malo del cuento es una mujer porque el escritor hubiera sido incapaz de escribir cómo la niña era sometida al poder de un hombre, de ahí que la mala sea una mujer. Por lo que me consta Lewis Carroll quería ser el único príncipe del cuento, entonces ¿por qué no poner a una detestable señora como “enemiga”? También es algo arrogante, ¿no os parece?


Pienso que en los tres casos las protagonistas se enfrentan a un enemigo que, por un motivo u otro, desea gobernar sobre ellas. Si bien, es Dorothy la que más fácil lo tiene para salir del paso, las otras se enfrentan a personajes difíciles a los que no se les comprende bien desde el principio.


Vamos al siguiente, demos un paseo entre los compañeros de aventuras de nuestras chicas... ¿Los recodáis? Bien. Ahora buscad alguna compañera...

Sarah recorre el camino hasta el castillo ayudada por sus amigos Hoggel, Ludo, Dydimus y Ambrosius. Curioso.

Dorothy encuentra al espantapájaros, al león, y al hombre de hojalata.

Alicia topa con el conejo, el gato de Cheshire, el sombrerero, los naipes, la oruga fumadora, etc.

¿Dónde estaban las mujeres? ¿Por qué Ludo no fue Luda, hubo una mujer de hojalata, o se persigue a una coneja blanca? ¿Estaban intentando decirnos algo los autores?* (este asterisco es importante, majos míos. Asterisco al final de la entrada)

Aún más, las chicas, a excepción de Dorothy, hace el viaje solas. En la casa de sus tíos estaba Toto, por lo que era inevitable que el perrito viajara a Oz, pero es que Alicia también jugaba con su gatita Diana, que incluso llega a asomarse al agujero con ella. Lo mismo ocurre con Sarah y su perro Merlín, pero ellos se quedaron en casa.


Personalmente creo que en el caso de Dorothy, el autor pretendía escribir una historia donde, entre tantas otras cosas (no me malinterpretéis, me encanta este cuento), quedara una clara constancia de que la figura de la mujer, que en el cuento encarnan las brujas, tiene un lado negativo, y por lo tanto lo excluye. El hombre, que es representado por el irracional Mago, pese a los defectos que él mismo reconoce, es el que supuestamente ayudará a que la protagonista logre su objetivo.

Cuando hablamos de la relación entre Sarah y Jareth, no sé vosotros, pero yo detecto una tensión no resuelta potencialmente problemática xD. Incluso la elección de David Bowie para encarnar el papel me parece ideal. Él es mayor que ella, él tiene todo el poder, todo lo que siempre ha deseado salvo (acabáramos... xD) a la chica. Por eso es vulnerable. Por eso está sola en ese viaje. Por eso, como muy bien dice, mandará al pantano del hedor a su amigo, si es que ella le besa algún día. Y por eso Sarah gana.

Alicia lo tuvo más sencillo. La proyección de la niña real sobre el personaje no iba a sufrir ninguna pretensión masculina. No por ello el autor deja de soltar unas cuantas perlas que son de los más escabrosas (léase artículo Sabías qué? Alicia en el país de las maravillas, Lewis Carroll, de mi puño y letra para la revista La gonzo. Una está documentá, señores xDDD. Tenéis el enlace por ahí arriba). También es más sencillo su despertar que el de las otras dos, pese a que las tres historias acaban bien.


En definitiva tenemos tres obras que comparten género, y diferían en formatos hasta hace poco (ha salido el libro Dentro del Laberinto, muchachada). Tenemos a tres protagonistas viviendo aventuras ayudadas por fornidos amigos del alma, dispuestos a todo. Tenemos similitudes en las edades de las chicas, las tres están en ese punto ya no tan cándido, en que se ven empujadas a salir de los líos en los que se han metido ellas solitas. Tenemos tres clásicos cargados de misterios y acertijos que han hecho, hacen y seguirán haciendo, soñar a generaciones (aquí me incluyo porque yo lo valgo).

Acertijos, pistas, claves y enigmas que no se ven en la primera, segunda o tercera vez que leemos/vemos las obras, pero que al observarse con otros ojos, nos siguen sorprendiendo.


Yo los aplaudo (a Lewis Carroll menos, que me da cosica). Me encanta saber que las cosas no acaban cuando dejamos de leerlas, sino que las historias están vivas, siguen y seguirán siendo. La tinta transforma todo en inmortal.


Ya para terminar, quiero agradeceros que hayáis hecho un huequecito para leer esta entrada. Sobre todo quiero agradecerle a mi gran amigo El Señor Samsa (xD) que me haya mostrado los detalles que han inspirado esta entrada.


¿Habéis leído las obras? Vuestra opinión siempre es bien recibida aquí!! Me encantaría que comentarais e intercambiar puntos de vista.


Así para terminar (ahora de verdad) os dejo dejo una pregunta suspendida en el aire...

¿Os habéis parado a pensar por qué la caperuza de Caperucita es roja en vez de verde, por ejemplo?...


¡Espero que esta sección os haya molado tanto como a mí! ¡Habrá más!

¡Vivan los cuentos de siempre! ¡Vivan las princesas! ¡Vivan los laberintos! ¡Viva la magia que le da qué pensar (confidencialmente) a una Pandora como yo y unos estantianos como vosotros!


¡¡¡¡Volveréeeee!!!!



Pandoracc


*No soy feminista. El feminismo me parece tan absurdo como el machismo. Soy una persona y punto. No saquemos las cosas del tiesto.

Estamos hablando de cuentos que todos, o casi todos, conocemos a la perfección, que nos han acompañado en la niñez y que no harán que a nadie se le quemen las retinas leyéndoselos a sus sobrinos y sobrinas, hermanos y hermanas, hijos e hijas. Tampoco supondrá un trauma que los desconozcan, por supuesto.

Estoy a favor de que Disney y sus princesas estén en las escuelas.

Me la pela si la historia que cuentan los clásicos es machista o feminista, de verdad que me la pela en lo profundis. Seguiré estando Siempre a favor de que a los niños se les enseñe a Soñar y tener Imaginación, porque si creamos adultos cuando no debemos, tendremos ancianos en vez de jóvenes.