sábado, 29 de enero de 2011

La verdad del escritor.

Suena como muy místico, pero no. Lo cierto es que el escritor, ya sólo por elegir este oficio, corre unos riesgos que a veces, dan ganas de parar a tomarse un té y planteárselo.

Escribimos por naturaleza, porque es nuestra forma de expresarnos. Los hay que gritan y otros se dan de ostias, pero nosotros no (bueno, vale, en ocasiones especiales, sí), nos enfilamos al papel y desenfundamos la pluma, a veces con mala baba y otras por el mero placer de tejer prendas de tinta para abrigarnos.
Cuando se teje o escribe, hay que tener muchos factores a tu favor para que no se escapen los puntos. No hay mayor desasosiego que tener una idea cojonuda y no saber cómo llevarla adelante. Pero cuando la idea finalmente sale, bueno... parece que la música sólo suene para ti y que el mundo alrededor se detenga, mientras tú le acaricias la cabecita al retoño que acabas de parir.
Hay muchos factores más que se podrían analizar: manías, costumbres, estados... Progresivamente iré contando mis rarezas (básicamente porque me pillo más cerca que otro escritor). Y contaré también qué ha pasado, por ejemplo, en estas semanas en las que os he presentado a estos encantadores cabronazos, que son mis retoños. No sólo se ha escrito. Se ha debatido, se ha compartido, se ha reído, se ha desvariado y se ha divagado, todo elevado a nivel 80, dificultad +9.
Pero eso llegará. Por el momento he de decir que el proyecto "Cuentos de ..." me está encantando y que disfruto escribiéndolos cada noche. Porque la verdad es que no son sólo cuentos, son muchas cosas más, algunas que no se ven, otras que se confesarán en su momento, y otras, las más importantes, las pequeñas, que son las que te llevan a llenar seiscientas páginas de una novela. Cuando termine este proyecto os contaré qué ha pasado en esta semana entre bambalinas. Os adelanto que os reiréis y que quizá veáis los cuentos de otro modo.

En su día tomé mi té, y llegué a la conclusión de que escribir forma parte de mí tanto como mi nariz o mis piernas, de modo que acepté riesgos, alegrías y penas, y firmé conmigo misma.

Muchas gracias a todos por invertir vuestro tiempo en El estante olvidado. Gracias de corazón.
Nos leemos!

4 comentarios:

La Biblioteca Encantada dijo...

¡Mucho ánimo y no decaigas que el esfuerzo tendrá su recompensa!

Lana.

Pandora_cc dijo...

Estoy de acuerdo contigo, los esfuerzos siempre tienen recompensas. Lo mejor siempre está por venir.
Gracias Lana!

Miguel dijo...

Nena sabes que eres de nivel 8o especial, prometo tomármelo con calma pero siendo solo un 4o me convertiré en un 80 para ser tu tanque cuando lo necesites y se que serán muy pocas veces por que como paladina eres lo mas mejor del mundo mundial

Pandora_cc dijo...

Eres amor!