viernes, 4 de febrero de 2011

Cuento número 24. Sandro y la traición



Enero. Entre vientos y hielo se desliza tu vestido por calles de piedras negras, donde moran los malvados, que mañana harán las veces de magos, habitantes en mi bola de cristal.


Febrero. Y el destino acampado frente a fuegos, encendidos por alientos de luz, que crecen con cada uno de tus suspiros.


Marzo. Llega la primavera. El perfume se destila. La piel se baña en musgo, canela y vainilla. Y tú, mi piel se baña en ti.


Abril. Hermosa esta vida. No tengo frío si te siento aquí, a cada paso, con cada suspiro, haces que me sienta como un niño, el que nunca fui.


Mayo. No quiero seguir con esto… Muero cuando temes, odio cuando lloras.


Junio. Cayó mi mano en tu boca. La fresa, bajo la peor de las maldiciones, se convirtió en ciruela violácea. Amarga fruta que muerdo, y me envenena.


Julio. Lo amoratado volvió a ser cándido, pero se esfumó tu sonrisa, que sólo regresa a ratos… Te encuentro acalorada, aún cuando no estaba contigo. Pero ¿podía acaso reprocharte algo?


Agosto. ¿Qué es lo que pasa? Tú y él parecéis compartir una misma piel. Quiero creer tus palabras, esas que repites entre sueños cuando se acerca el amanecer.


Septiembre. Te marchas y todo se vuelve oscuro. No como, no respiro, no te tengo. Y para que crezcan mis lamentos, no te olvido.


Octubre. Me repugnas cuando vuelves. Me asquea tu palabra. Y pensé que podría, pensé que te entendía, lo intentaba, pero Gloria mía, no puedo creerte.


Noviembre. Bella, bella odalisca. Limpio mis manos en tu vestido que paseaste en enero, como el más bello. Te veo al fuego y sonrío. Todavía huelo tu perfume. Todavía tengo el recuerdo, el bueno. Y lo lamento, lamento mi mano de verdugo. Pero no lamento haberte echado.


Prefiero saberte dónde estás, a imaginarte eternamente a su lado. Al final, amor mío, a todos nos llega diciembre.



Por Miriam Alonso

2 comentarios:

ginesvera dijo...

Va cayendo como copos de nieve, los meses dejan su huella y al llegar a diciembre me descubro de nuevo leyendo el comienzo. Metáfora y camino. Me lo llevo a la memoria, esta noche, antes de dormir.

Pandora_cc dijo...

Encerrados en una bola de nieve, todo adquiere otro prisma. Gracias por el comentario. Celebro que te guste.