martes, 17 de mayo de 2011

Y la alfombra roja se tiende también para...




¡¡¡OBISPO CAZALLA!!!


Con su relato:

Romeo y el pecado



Famoso salteador de dormitorios de doncellas y casadas aprovechaba sus incursiones para esquilmar alacenas y despensas. Aunque los cornudos le tenían ya cercado y se prodigaba cada vez menos; una o dos mozas, y a la rubicunda viuda de la pastelería Verona. Ésta le esperaba las noches alternas como a un ladrón convertido en amante a fuerza de la costumbre y del goce sabiéndole el mejor dotado de toda la ciudad.

–Oh Romeo, mi Romeo. ¿Por qué eres tú?
–¿A quién esperabais, al conde Lecquio?
–Ay tunante, por ti vivo y por ti muero. Sin ti, todo me falta. Dime que soy tuya y me iré contigo al fin del mundo.
–Otro día, quizá –dijo aquel mientras se dejaba caer a este lado de la ventana–, mas ¿qué es ese olor, sois vos o es un rico bizcocho?
Tanta procesión pascuera y tanto ayuno le habían abierto el apetito. Silvana ajena a la vigilia de cuaresma le esperaba tendida con un camisón trasparente en el lecho. Se quejó de que antes de entrarla y como de costumbre, aquel fuera a por el vino a la despensa.
–Juraría que sólo te interesan los aperitivos y no…este postre. Ella se destapó el camisón al sobándole la entrepierna pasar a su lado.
–Qué falacia, mi dulce alfajor –alegó aquel por no confesar la verdad: la encontraba bovina, obscena e insaciable. Aunque tenía el don de la repostería y Romeo se atiborraba de cuanto encontrase; ora un merengue, ora fruta escarchada. Todo antes de que aquella le reclamase carnal y fogosamente.
–¿Os apetezco, amado mío?
–No sabéis como –entonó Romeo, sintiendo como los regordetes brazos le alejaban de un puchero de arroz con leche.

Pensando en que como en ocasiones anteriores tras los jadeos y sudores le quedaría tiempo para echarse al bolsillo unos mazapanes, se dejó caer en la cama entre sonrisas y eructos.

–Alimentáis mi horno como ningún otro, Romeo.
–Vos también me alimentáis –farfulló él, hincando en postura tal que con la mano casi rozaba unos mantecados en la cómoda. Tras el segundo asalto se sintió indispuesto y más agotado que de costumbre.
–Necesito beber, acaso un poco más de ese vino dulce. Vuelvo enseguida…
Pero al separarse del lecho su vista se nubló y la rigidez en sus piernas le advirtió de la treta.
–¿Qué me hicisteis? ¿Veneno, tal vez? ¿Pensé que me amabais?
¿Y no sabéis cuánto?
–No entiendo…Muero. El estómago me arde.
–Eso es al principio, ya me advirtió mi criada, luego estaréis recuperado. ¿Lo vais notando?
Romeo sintió que flotaba, ajeno ya al hambre y a la sed, mientras su miembro viril se inflamaba.
–Venid aquí –Silvana le tomó por los hombros como a un niño, sorprendida del efecto del brebaje de su criada. Dos gotas bastaban para conseguir en el varón un furor animal, cuánto más todo el frasco.
–¿Tenéis hambre, macho mío?

Romeo incapaz de articular palabra no digamos de intentar huir, asintió con ojos brillantes ahuecando sus manos frente a los pechos de Silvana.

Una vez quemara las ropas y lo ocultase en su cámara ¿quién echaría en falta a aquel bribón superdotado?

El Obispo Cazalla. 7-5-2011.


¡¡¡NOSOYQUIENCREESQUESOY!!!





Con su relato:

Calendario




Yo soy Sandro, y aquel que en vulgar atrevimiento, haya llegado a pensar en mi persona como alguien con alguna obsesión, ha de saber que erra de un modo desproporcionado.
Cada año se presenta disfrazado de oportunidades, cual zalamero embaucador se tratase, y así transcurren los segundos, los minutos, las horas, los días, las semanas, y incluso los meses, todos disfrazados, mas, a mayor es el número del mes, el disfraz es teñido de un color cada vez mas sombrío.
En Enero mi mente divaga con tu ropa.
Febrero es el mes en que anhelo tus suspiros.
Marzo inundas mi olfato con dulces néctares.
Abril es el mes que ofrece jolgorio.
Mayo encuentro en tu temor interés suficiente para escribirlo.
Junio es un mes en el que pasamos a palabras mayores.
Julio parece estar vestido de redención, mas tu semblante brinda su luz cual intermitente.
Agosto ¿me pones los cuernos?
Septiembre abandóname, arrebata con ese eufemismo de tu nombre el adjetivo que para mi mereces.
Octubre ¿vuelves?¿A quien diantres le importa un hecho tan miserable? Yo no pienso escribir sobre ello.
Noviembre, parece que gracias a la nueva caldera, no voy a pasar frío este Diciembre, en el que ya, nadie recuerda al Enero.
Como veis, yo no soy el tipo de persona que escribe cada mes sobre un mismo ente... Salvo de mi mismo, porque si bien no soy obsesivo, si que peco con gozo de narcisismo y de mis embustes.
Por cierto, ¿ya es año nuevo?


Por el espejo de un pesado



¡¡¡INFERNO!!!


Con su relato:


Cuento número 21. Pandora y Medusa


Aquel chico era tan guapo, tan perfecto…


La gran cadena que le colgaba del cuello, cayéndole con tanta gracia, como la baba que resbalaba por las comisuras de nuestros labios. Su amiga Medusa y ella se acercaron mas al parque para verle mas cerca aún. Sólo unos meses antes, realizaban esta misma operación pero en la puerta de la facultad, para seleccionar al las futuras victimas, niños cerebritos. Pero se habían convertido en góticas, ahora los vestidos negros, los complementos de ultra-tumba y las joyas raras, se volvían artículos de primera necesidad.

- ¡Qué chico mas apetitoso! - Sí. – Respondió Pandora sonriente. – Le daré mi dirección del Facebook. - A mí también me gusta... - Ah, bueno, haz lo que quieras. – Respondió ella girándole el rostro, orgullosa. – De todas formas, yo ya tengo un chico para el festival Existence, y ese si que esta rico, rico. No me gustan con el pelo tan largo. - ¡Pero si hace un momento te gustaba! – Repuso su amiga con tristeza. - Pues ahora no, los pelos son un engorro a la hora del mordisco. - Dijo Pandora pasando la lengua por sus dientes.

Su amiga era vomitiva. Siempre le apetecía el mismo chico, todo lo que a ella le gustaba. Seguramente el maravilloso chico del parque, que ella había visto primero, acabaría por quedar con la tonta esa, con sus rastas rojas absurdas, que no era ni la mitad de guapa ni gótica que ella.

Llegó a casa y, tras avisar de que no cenaría esa noche, subió a su dormitorio. Miró alrededor deteniéndose a observar el estante donde reposaban sus reproducciones de lapidas. Nunca volvería a enseñárselas a Medusa. Puede que le enseñara la del chico del parque si conseguía desangrarle antes que ella, pero por nada del mundo haría lo mismo con todas las que desde ese día fuese agregando a la colección, Medusa siempre la enviaba por tener ella menos lapidas que Pandora. Esa era toda la realidad de la rabia y envidia que por ella sentía su amiga.

Se acercó a la estantería y agarrando una lapida que parecía especial, se detuvo a observarla. Era todo un recuerdo, un regalo. Era una lapida de esas que dan en las fiestas celebradas en los cementerios para recuerdo, en ella se podía leer: Medusa y Pandora, Friends for eternity. Con rabia, lanzó la lapida al suelo, viendo como se rompía en mil pedazos. ¡Se termino la amistad! se dijo. Quedo en un trozo la cruz celta que la encabezaba, en otro las manchas de musgo verde y en otro, quedaron juntos los nombres. Aún se podía leer: “ Medusa y Pandora”. Sin pensárselo dos veces, aplastó la parte que contenía los nombres con una replica del martillo de Thor, convirtiendo el trozo de lapida en un montón de trocitos de piedras informes.

Salió triunfal de la habitación. De pronto había recuperado el apetito. Bajó al salón comedor excusando el ruido que se produjo en su dormitorio. La lapida que le había regalado su amiga se había caído de la estantería, y se le había roto. Se fingió triste ante su padre, que le acarició la cabeza, mientras ordenaba que le trajeran a un tierno joven para la cena.

Regresando de la clase practica del cementerio, al día siguiente, volvieron a pasar a propósito cerca del parque. Pandora no se dignó a mirar. El parque estaba vacío, había perdido toda la algarabía, toda la vida de días antes. Ahora el banco, el parque estaba solitario y triste.

- Jamás volveré a pasar por aquí. – Declaró Pandora riendo, mientras borraba en su móvil el nombre de “Chico del parque-. Su amiga mientras, la miraba incrédula.

Su padre le saludó desde el despacho, frente a su dormitorio, parecía contento.

Estaba probándose el vestido negro para el festival Existence, antes de la cena cuando, reflejada en el espejo, le pareció ver una gran lapida en el estante. Se volvió bruscamente hacia allí para descubrir, angustiada, que sus ojos no le mentían. Estaba donde la anterior, con los nombres de Pandora y Medusa, y las letras en dorado, nueva, limpia y mas grande aún que la anterior. Pandora salió de su habitación hecha una furia, y fue al despacho de su padre. No podía dejar de pensar en la lapida, y sentir rabia. - Sé que te sentías muy triste desde que se rompió, pero esta me pareció tan bonita, que pensé que te gustaría… ¿Oh Pandora, pero por qué lloras ahora?

De Miriam Alonso. Adaptación hecha por Inferno


Mostraos mangurrianes para que os pueda dar los premios jajajajaj

Enhorabuenaaaaaaaa!!!!!!


Y de nuevo gracias mil a todos por participar, por hacer magia y regalarnos a todos estos momentazos inolvidables.



¡¡¡Abrazos!!!

10 comentarios:

ginesvera dijo...

mi enhorabuena a Inferno y a Nosoyquiencreesquesoy. Ambos son relatos excelentes. Confío en que los lectores los lean y dejen sus opiniones. Al Obispo Cazalla no puedo felicitarle.
Gracias.

Pandora_cc dijo...

Ohhhhh ENHORABUENAAA Ginés/Obipo!!!! jajajjajaja
Qué grande!! Qué pedazo de relato!!!
Un besazo!

SuperYo o HiperYo dijo...

Harto de orgullo me haces estar, al ser uno de los participantes de tu alfombra roja.

Enhorabuena también a los otros ganadores, sus textos, ricos en creatividad y llenos de simpatía, son muy buenos y anima a releerlos una y otra vez.

Y como no podía ser de otro modo, relevo mi identidad "secreta" que use para publicar "Calendario" basado en el cuento número 24, titulado "Sandro y la traición".

De nuevo me muestro agradecido por ser unos que han sido galardonados con este honor, mil gracias.

Pandora_cc dijo...

Enhorabuenaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!! Que guay, me encantó tu humor inteligente jajjaja. Gracias mil!!!
En breve os contacto para el envío!!
Muaaaaaaaas!!!


Sólo falta Inferno al que invito a desvelar su identidad secretaaa!!! xD

ShiroDani dijo...

Ya lo sabes, pero lo diré yo mismo. Soy ShiroDani. Y mi admiración a todos los elegidos para tan gran honor y gloria. Me he divertido mucho.
Un abrazo Mimí de Inferno.

Pandora_cc dijo...

Al fin saliste jajajajj
Enhorabuenaaaaaaaaaaa!!!!! Me encantaron esos guiñazos góticos referentes al pasado oscuro xD xD
Gracias por jugar y feliz premio.
A todos, os lo haré llegar en breve. ¿La vía?... Quien sabe jajajaj

ginesvera dijo...

Inferno, eras tu? Pardiez, entonces perdí mi apuesta con Arturo que me dijo que Javier Marias se presentó de soslayo.
Bravo, nos vemos en la próxima edición, Pandora mediante.
Q. c. D.

ShiroDani dijo...

Él mismo, Marías me dijo mientras me regalaba un ejemplar de su ultima novela “dedicado” que tu eras el Obispo Cazalla. Jajajaja. Lo de obispo entiendo por que, pero, ¿lo de cazalla? Jajaja. Una idea genial y divertida de la anfitriona a la cual le mando un abrazote.

Lasafor dijo...

Mi en hora buena a todos la ganadores, y un abrazo sois geniales.

Pandora_cc dijo...

Cierto, Antonia :)