miércoles, 28 de septiembre de 2011

Las amistades peligrosas. Choderlos De Laclos


¡Me rindo!
No puedo con él. Me planto en la página 204 de 429. Soy una cobarde, lo sé. Pero es que no, que no puedo.
Me llamaba la atención que fuera epistolar porque nunca he leído una novela así. Me gustan algunos de los personajes, pero de verdad, nunca había leído algo tan recargado ni donde hubiera tanto "llorapenas" por página.
Pese a lo que os haya podido dar a pensar, la novela no es un dramón del infierno. La cosa tiene su miga. Hay engaños, mentiras, amor y, como el nombre indica, amistades peligrosas. Pero da angustia. Los personajes están condenados a padecer sí o sí para divertimento de otro (que tampoco es que lo disfrute... en fin), y el que no sufre, malmete para que lo haga el resto. Desde ahí, al tedio. La historia avanza para volver a retroceder hasta un punto en que parece que vaya a volver al comienzo, y así continuamente.
Hay algún personaje al que le he tomado cariño (Vizconde de Valmont, por ejemplo), pero a mis ojos, poco más.
Como acostumbro no voy a contar nada relevante de la historia (a todos nos da grimita que nos cuenten el final del libro), tampoco voy a leer ninguna reseña de esta novela que se cruce en mi camino, por si algún da la retomo (no creooooooo).
En los plantes a corto plazo tengo centrar mis energías en "Tuareg" de Alberto Vazquez Figueroa y "Zalacaín el aventurero" de Pío Baroja (porque si no lo hago mi profesor particular me regañará xD).
Y ya, hasta aquí "Las amistades peligrosas".
Como siempre, invito a quien haya leído la obra a que deje su comentario al respecto. La invitación se extiende a todos los que gustéis comentar cualquier cosa, por supuesto, pero he de hacer especial hincapié en la idea de que me comentéis los títulos o argumentos de aquellos libros que, por circunstancias, cerrasteis para colocarlos en el estante de los infumables.

Gracias a todos!

4 comentarios:

ShiroDani dijo...

Jajajaja. Para amistades peligrosas estoy yo.
Si te presentara a dos de ellas que tengo… Peligroso, peligrosa donde las hayan.
¿Las conoces tú?
Un abrazo.

gines vera dijo...

Amiga pandora, libros infumables hay unos cuantos. Precisamente aconsejo a mis amigos que además de lectores escriben que sean cada vez más mirados con lo que se llevan a las pupilas. Coincido contigo en una de mis próximas lecturas, la de Pio Baroja. Ya será menos ogro ese profe que dices (risas). Y a ShiroDani un saludo porque me ha robado el chiste de lo de las amistades peligrosas. Creo que hay una película sobre el libro... Es broma, mejor el libro.
Para tu rincón de infumables: La regla de tres, de A. Gala.
Salu2

Pandora_cc dijo...

Hola Dani!
Pues no sé, la verdad... no me hago a la idea de quienes son... Niano nianooooo jajjajaj.
Otro abrazo para tiiiii!

Pandora_cc dijo...

Dear Ginés:
Una vez más te doy la razón, pero no del todo. Sabes que mi espíritu de cazadora de mercadillos, me lleva a comprar novelas de las que a veces me arrepiento, pero otras me corono. Seré selectiva y aceptaré buenos consejos. Acabé Tuareg y estoy deseando colgar la reseña. Quizá esta noche. Gracias por ese libro que... en fin, ya leerás la reseña.
Abrazoooooos!