jueves, 29 de septiembre de 2011

Tuareg. Alberto Vázquez-Figueroa


"Los tuareg pintan con sus lanzas las estrellas, para alumbrar con ellas los caminos..."

Impresionante historia la del tuareg Gacel, uno de los pocos integrantes del pueblo del velo, que lucha todavía por mantenerse fiel a las costumbres de sus ancestros, a las tradiciones de los mismos.
La historia cuenta como una afrenta al honor de Gacel y su estirpe, hace que comience un viaje que le llevará a lugares terroríficos de su amado desierto. Allí se enfrentará a las situaciones más extremas que un orgulloso tuareg, caminante de las dunas, pudiera sospechar.
Me he enamorado de este personaje y de la literatura fluida y deliciosa del periodista y escritor canario. "Tuareg" ha durado horas entre mis manos, donde me descubría incapaz de soltar el libro, trasnochando con la firme idea de saber qué más podía pasar.
Maravillosa narración omnisciente que nos acerca a la cultura del protagonista, haciéndonos encajar del modo en que nos acabamos preguntando si aguantaríamos lo mismo que Gacel.
Creo que lo que más me ha gustado de la novela es el sentimiento de congoja y sorpresa que aguardaba a cada capítulo. También la admiración por vislumbrar lo que un escritor documentado puede transmitirle al lector curioso.
He estado en el desierto, he padecido los ochenta grados de las zonas más extremas, he montado en camello junto al protagonista, bebido aguas poco salubres e ingerido cosas que... en fin, alguien que no fuera consciente de que esa es su única posibilidad de sobrevivir, ni se plantearía.
Sabemos que es una novela, y como tal, es ficción. Pero sigo maravillándome al pensar en cuántos de los datos que hace llegar Alberto Vázquez-Figueroa son verídicos.
¡Este sí os lo recomiendo encarecidamente! Me ha encantado, de verdad. Y es uno de los títulos en que normalmente no repararía si no fuera por ver cómo escribe este hombre, sin más. No esperaba este pedazo de historia ni este pedazo de final, que golpea de pronto, paraliza y hace releerlo un par de veces.
Es difícil contener el sentimiento que me nace ahora, minutos después de acabar la novela. Entusiasmo literario ante una obra que recordaré durante mucho, mucho tiempo, y cuya secuela trataré de conseguir tan pronto como me sea posible.
Impresionante, realmente impresionante.
Gracias a todos y perdonad mi entusiasmo, pero he descubierto un tesoro que brilla, de esos que se encuentran tan escasamente como el agua en el desierto.

Gracias Ginés por el descubrimiento, prestarme el libro, y tu club de lectura en la Asociación.
Gracias Shirodani por ese regalo tan maravilloso que me has hecho.

Saludos desde El estante!



4 comentarios:

ShiroDani dijo...

Prometo leerlo. Yo vi sobre los años 80 la película. Ya me fascinó, me conmovió.
En estos casos, son en los que uno aprende sobre la dualidad de todo. En este caso entendí lo hermoso que puede resultar seguir una tradición hasta sus límites.
Personas de honor y esas cosas.
Un abrazo y de nada.

gines vera dijo...

Gracias a tí por aceptar el consejo de su lectura. Celebro que te gustase. Consciente de que en tu estante personal tendrás una nutrida lista de libros pendientes de leer te invito a prestarte la secuela. En realidad no es extrictamente una segunda parte pero te animo y así a todos tus lectores a que se asomen a Los Ojos del Tuareg. Y si os gusta el rally más famoso del mundo, mejor aún.
Un saludo.

Pandora_cc dijo...

No sabía que hubiera una peli, Dani! Jarl! Buscándola ya. Bueno, no, antes voy a ver si encuentro alguna imagen de Gacel.
Gracias por la info!! Y por todo!!

Pandora_cc dijo...

¿También tienes "Los ojos del Tuareg"? Vale, acepto tu invitación, me presto a que me lo prestes xD
Amén del blog, lo he recomendado por ahí. A ver si alguien se anima y nos cuenta sus impresiones.
Saludos!