viernes, 9 de diciembre de 2011

Cuento número 33. La secta de la lechuga



-Esto debe ser azafrán.

-¡Qué azafrán ni qué mi madre! ¡Esto es colorante! Con el precio que tiene el azafrán hoy día, ¿crees que va a comprarlo una tienda de comidas preparadas?

-Sí, bueno... Puede que tengas razón, aunque hay otros métodos para...

-No puede, la tengo. Arroces de pésima calidad, carnes que... no quiero ni imaginar dónde estuvieron los animales antes de acabar en esta paella, las verduras pasadas... ¿Y tú piensas que para hacer esto usan azafrán de verdad? Eres muy ingenuo.

-Ya vale ¿no? Hablas como si fueras tú quien lleva la mercancía del campo a la tienda. ¿Sabes que hay cultivos ecológicos, no?

-Claro, lo que nos faltaba. Si ya la cosa está cara de por sí, págale una leña más al hippie de turno para que siga durmiendo en la huerta. Yo no me fío del cultivo ecológico.

-¿Que duermen en la huerta? Mmm... creo que tienes un concepto equivocado. Que sea ecológico no quiere decir que no esté controlado por profesionales, de hecho, es el cultivo que más lo está.

-Nada, nada. A mí dame bandejas con los alimentos bien separados y conservados en sus plásticos. Así, sin gérmenes, es como se come sano.

-¿Por qué entonces se pone verde la carne estando dos días en la nevera? ¿Eso pasaba en casa de tus abuelos cuando eras pequeño? Sólo tienes que fijarte en un pollo de corral y en uno de criadero... ¿Nunca has notado diferencias?

-Sí, pero eso no tiene nada que ver. Hablamos de cómo se conservan los alimentos, no de cómo se crían los animales.

-Claro, no hablamos de hormonas para cebarlos, ni del agua misteriosa que se acumula en las sartenes cuando cocinas carne. Sigo pensando que no sabes cuál es la diferencia.

-A mí no me marees. No trates de evangelizarme porque te hayas hecho vegetariano. ¡Que vaya tontería, por cierto! Si alguien ahí arriba quisiera que sólo nos alimentáramos de hierbajos, no nos habría enseñado lo que es la carne.

-¿Vegetariano? ¿Recuerdas que ayer comí pescado?

-Claro, por eso me parece una tontería que de pronto me eches el sermón. ¿Qué pasa, sólo ahora te dan pena los animalitos? ¿Y qué pasa con los que comiste antes? ¿Vas a vomitarlos?

-No se puede ser más soez...

-No te pongas digno...

-Mira, para empezar no soy vegetariano, simplemente como poca carne, y cuando la como pretendo que haya sido tratada con la menor mierda posible. Lo mismo me pasa con las verduras y el agua, si te sirve de consuelo. Si quieres seguir creyéndote que los super e hiper son majos y dejan de regalar las bolsas para cuidar el planeta créetelo, pero piensa por qué, como bien dices, los alimentos frescos y congelados siguen vendiéndose en bandejas de plástico, la leche no se da en botella de cristal, ni tampoco el agua. Se usa el aluminio en los refrescos siendo que se trata de un material carísimo y se embolsa el pan en plástico.

-Pues porque las marcas eligen y el hiper si quiere venderlas tiene que ajustarse a lo que ellos digan.

-No es así. Resulta que si los distribuidores se unen y piden a los fabricantes que cambien el envase, les obligan a cambiarlo, porque si no lo hacen dejan de vender su marca. ¿Pero sabes por qué no ocurre eso? Porque les sale más caro, y si les sale más caro no venden.

-Claro, y volvemos al principio; no está el consumidor como para gastarse los cuartos en cosas innecesarias.

-Mira, tienes razón. Tu sigue comprando en grandes cantidades, en bandeja, compra lo que ellos quieran venderte. Yo seguiré yendo a la frutería, carnicería y comeré tofu cuando me apetezca. Así todos contentos con nuestra cesta de la compra.

-Pues sí, ya te digo que el problema de los vegetarianos es que intentáis evangelizarnos a todos. Y eso me cabrea. Yo sé perfectamente qué hacer y dónde comprar para comer sano y ahorrar dinero. Deberías pararte a pensarlo.

-No, no te preocupes, no tengo remedio. Seguiré creyendo que a las grandes superficies las mueve el dinero y se la pela la salud del consumidor, aunque le metan danacoles por los ojos. Pero ya sabes, es que yo soy de la secta de la lechuga y además algo rarito.



Dedicado a toda esa gente que cada vez siente más asco al ver lo que algunas tiendas tienen el valor de poner a la venta.


Mimi Alonso

5 comentarios:

Ginés Vera dijo...

Ha faltado un guiño a los trasgénicos (GMO) pero muy divertido y cierto. Me uno a la campaña lechugil y medioambiental. ¡Me sabe fatal...este pollo de corral!! (cantemos juntos).
Enhorabuena, Pandora.
siempre nos quedará el tofu.
Un saludo

ShiroDani dijo...

Mejor no digo nada sobre la comida… sí sobre el relato que me ha encantado y me ha parecido que era yo el que la mantenía con una de tantas personas con que la he tenido. Ya hablamos del IPhone.
Un abrazo Mimi.

Pandora_cc dijo...

Hola a ambos!
Ginés, todavía no me ha dado por indagar en los transgénicos, así que por el momento me reservo la opinión al respecto, pero todo se andará jejejej

Dani, lo imaginaba, no sé por qué xD. Ya hablaremos del Iphone, te lo agradezco.

Estos comentarios me resultan curiosos porque, sin decir nada respecto a la dedicatoria del relato, sois precisamente vosotros dos los primeros en comentar la entrada jejejej. ¡Qué grandes!
Abrazos conjuntos de "somos una piña", muchachada.
Muas!!

Ismael Pérez de Pedro dijo...

muy bueno, me ha gustado mucho, de qué pensar.Saludos

Pandora_cc dijo...

Hola Ismael!
Muchas gracias por el comentario y la visitilla. Me alegro de que te haya gustado ^^
(voy a pasarme por tu blog a la de ya, no sé qué pasa que no veo tus actualizaciones T_T)
Un abrazo!