miércoles, 28 de diciembre de 2011

El guardián entre el centeno. J. D. Salinger


Ha ocurrido con este libro igual que con La Metamorfosis de Kafka, y es que unos decían que era muy bueno y otros decían que no pudieron pasar de los primeros capítulos. ¿Qué hago? Pues leérmelo y formar mi propia opinión de la obra.

Me encuentro con un personaje principal, Holden Caulfield, un adolescente que tiene irritantes muletillas y constantes repeticiones a la hora de expresarse, en una historia narrada en primera persona.

Decíamos que el prota, a punto de dejar la adolescencia, descubre que el mundo a su alrededor no le resulta motivador. Todo se vuelve falso, aburrido e incluso vomitivo a sus ojos. La perspicacia de Holden a la hora de criticar a esa sociedad neoyorquina, creo, es la baza con la que jugó Salinger para enganchar al lector, demás el ritmo de la obra, porque toda la acción se desarrolla en dos días.

Los diecisiete años hacen que una persona esté sujeta a cambios constantes, cambios que no se pueden describir con facilidad, y a fin de cuentas, creo que esto es lo que pretendía el autor escribiendo una novela como esta: capturar el espíritu indómito y confuso del que casi dejando la adolescencia, escucha como el tic tac del reloj se acelera empujándole hacia un mundo que le repugna, pero donde irremediablemente acabará ingresando.

Si Holden es la definición del confuso e inmaduro adolescente, su hermana Phoebe, para mí, es la definición de la niña avistada e inteligente, la variante que estabiliza un poco la vida del protagonista. No os cuento más, por si a alguien le da por leérselo.

Cuando me detengo en la obra de alguno de estos autores, controvertida, psicológica y “de culto” para cierta generación, me da por interesarme por la vida del autor. En este caso me ha sorprendido saber que Jerome David Salinger murió en 2010 por muerte natural (no sé por qué pero pensé que éste era otro de los que había elegido suicidio como mejor opción para dar punto y final a sus problemas). También he descubierto que El guardián entre el centeno fue un fenómeno generacional en el más amplio espectro, llegando a pasar por dos puntos extremos, y es que la obra fue tanto prohibida como estudiada en los institutos americanos. Otra peculiaridad es que entre los amantes del libro se encuentran Mark David Chapman, y Robert John Bardo, que por si lo desconocíais, son los asesinos de John Lennon y Rebecca Schaeffer.

Pero bueno, volviendo a temas más amables, diré que Salinger figura entre los títulos citados en la lista de los autores americanos más vendidos desde hace siglos.

Sinceramente pienso que no hay para tanto. No creo que este libro sea representativo ni una lectura para recomendar en el insti. Y no es porque no me haya gustado (¡ojo! que tampoco me apasiona!), no es porque me haya dejado tibia, es que Nueva York de los cincuenta poco tiene que ver con Valencia 2011, no sé si me explico jejej. Comprendo el boom en la época, pero ahora no sé si un adolescente se sentiría identificado con Holden, le daría una oportunidad, o desecharía el libro por ser tirando a cansino.

Recomendado para los curiosos que quieran conocer la literatura americana. Es siempre chulo tener un bagaje literario y ver qué se cocía por aquellos continentes en los cincuenta.

Absténganse quienes busquen una narración fluida, relajada y donde no te den ganas de collejear al autor por hacerte pensar que, realmente, la novela la escribe un chico de diecisiete años sin demasiada idea... Acabaréis odiando los “jos” y los “y todo eso” jajajaj.

Ahora sí, definitivamente me merezco algo de magia antes de sacar pecho y meterme con el siguiente “imprescindible”.

Saludos desde El estante!

Como siempre invito a que os acerquéis a dejarme vuestros comentarios. Además particularmente en esta obra, sería interesante que los compartiéramos.

Ale, ahora sí.


Besitos!


Ya voy Terry Prattchet!!! xD



2 comentarios:

Ginés Vera dijo...

Pues a mí, me gustó. Luego recalé en el libro Nueve cuentos donde ya si que decubrí al enfant terrible Salinger. Mi preferido es el clásico: Un mal dia para el pez plátano.
Una reseña valiente y sincera, enhorabuena.

Pandora_cc dijo...

No conozco ese clásico, pero tampoco es que por el título intentara hacerme con él (no sé qué me pasa, pero no me llaman la atención los títulos que contienen una palabra del tipo "animal" xD). Soy rara, lo sé.
Muas!