domingo, 30 de diciembre de 2012

FELIZ 2013



Y no encuentro un modo mejor de contaros todas las cosas "bien" que me he propuesto hacer, que con ésta imagen:




Replace the Medusa's face for mine, please xDDDDDDDDD
-
Sustituid la cara de Medusa por la mía, por favor JAJAJJAJAJAJAJAJJJAJAJAJ

Qué malo es esto de mangarle cosas a la másme jajajajja

¡¡¡¡Besos estantianos!!!!

jueves, 27 de diciembre de 2012

miércoles, 26 de diciembre de 2012

JUEGO 50.000 VISITAS





Bueno muchachos,

OBJETIVO: echarse unas risas, que buena falta hacen

Ya sabíais que estamos de celebración en el Estante y se me ha ocurrido que podíamos hacer un juego. Pero no un juego cualquiera, un juego creativo acorde a las mentes creativas que visitan éste sitio dejado de la mano de Dios. 

¿HABÉIS JUGADO ALGUNA VEZ AL CADÁVER EXQUISITO?

¿No? Pues es muy fácil. La cosa es la siguiente:

Voy a escribiros un pequeño texto. Quien quiera jugar debe continuar el texto que yo he escrito partiendo de la última frase que leáis. Por ejemplo: 

“Había una vez una niña que se llamaba Maripili. Maripili era una niña muy buena.”

El jugador tomará la frase “Maripili era una niña muy buena” como referencia para continuar con el relato. Por ejemplo:

“Solía portarse bien, pero aquel día no le apeteció demasiado. Maripili se fue a una central nuclear y…”

Y así sucesivamente. 

Había pensado en hacer un concurso, había pensado un montón de cosas con premios de por medio, pero me apetecía, sinceramente, acabar el año libre de competiciones y sorteos. En 2013 Dios dirá. No obstante advierto que el que deje el comentario más chisposo se va a llevar una grata sorpresa muahahhahahhahahhahhahahahhahahahhahh...
ahahhahahhahahhahahahhahahhahahahhahahhahahhahahahhahahhhahahh…
hahahhahahahhahahhahahahhahahhahahhahahahh
El juego acaba el día 30, así que si os motiva la idea, es el momento. 
¿Os apetece jugar? 

AQUÍ VA EL PRIMER TROCITO… ¡QUIEN SE ATREVA QUE SIGA!:

"Un buen día, una mañana como cualquier otra, dejé el abrigo colgado en el respaldo de la silla. Hacía frío. Los suelos de las calles estaban humedecidos por el rocío del amanecer todavía próximo. Si alguien me hubiera dicho que aquella mañana…"


Adelante estantianos intrépidos. ¡Os Toca!






miércoles, 19 de diciembre de 2012

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡50.000 VISITAS!!!!!!!!!



LA LOCURAAAAAAAA
HA LLEGADO LA LOCURAAAAAAAAAAA




¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿PERO CÓMO MOLÁIS TANTO, ESTANTIANOS?????????????

50.000 VISITAS, NI MÁS NI MENOS QUE 50.000...

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡SOIS LOS PUTOS AMOS  xDDDDDDDDDDDD!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 

MUCHÍSIMAS GRACIAS. MUCHÍSIMAS MUCHÍSIMAS, DE VERDAD DE CORAZÓN


Eso sí, me habéis pillado en pleno proceso de preparar el temita de la celebración  xDDDDDDDDD. Quería que llegáramos a las 50.000, pero pensé que lo haríamos el año que viene, churris. 

Dadme un par de días y TATATACHÁAAAAAAAN!!!!!!!!!! HABRÁ TEMITA

SOIS UNOS CRACKS

y yo me vuelvo mu loca 

xDDDDDDDDDDD




Estad atentos que vendré en cero coma y vendré con un juego que creo que os va a másmolar

Wiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Especial Anne Rice



Es una de mis autoras favoritas. Recopilé ésta información para un artículo en una revista que nunca se llegó a publicar, así que creo que es hora de que vea la luz. 


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¿SABÍAS QUE... Anne Rice

...es una de las escritoras más leídas a nivel mundial con cien millones de ejemplares vendidos?

...su marido fue el pinto y poeta Stan Rice y su hijo es el también escritor Christopher Rice?



...la saga más conocida de esta autora es Las Crónicas Vampíricas, que ha inspirado dos películas y un musical?

...se rumorea que Claudia, uno de los personajes más importantes de la saga vampírica, está inspirada en la fallecida hija de Anne Rice, Michelle, que murió a los cinco años de leucemia?



...la autora declaró que en la novela “Entrevista con el vampiro”, el protagonista vive una metáfora de la conciencia humana o moral, donde la miseria le persigue al no poder encontrar la redención?

...asimismo añadió que para ella la obra es una protesta contra el mundo posterior a la segunda guerra mundial, donde el nihilismo se enseñó en la universidad durante más de una década?

...tenía una enorme colección de muñecas de porcelana que vendió para ayudar a la causa de la recuperación de Nueva Orleans cuando el huracán Katrina?



...entre sus películas favoritas hay títulos como: Las horas, El club de la lucha, Las cenizas de Ángela y Gladiator, y entre sus autores favoritos está Charles Dickens?



...la continua batalla contra el mal camuflada en el género gótico es el motor de la obra de esta escritora?

...se inspiró en su marido, el escritor y poeta Stan Rice, para crear uno de los personajes más reconocidos del mundo de los muertos vivientes, el vampiro Lestat?



...la famosa casa victoriana en First Street, Nueva Orleans, de la familia Mayfair en su novela "La Hora de las Brujas" era en realidad su propia residencia, que atraía a miles de personas cada año?



...tiene una serie de novelas eróticas firmadas bajo diversos pseudónimos y reeditadas recientemente en España?


Fuentes:
Pedro Oliveira Pinto


Espero que os haya gustado. 
¡Gracias!

miércoles, 5 de diciembre de 2012

#truestory


Hay historias que se pueden contar con muy pocas palabras...





 


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http://www.youtube.com/watch?v=tM9-ZYxpqbM



;)










martes, 4 de diciembre de 2012

Cuento número 43. El ilusionista




Escapó de los grilletes y la camisa de fuerza. Logró abrir el baúl donde estaba encerrado y salir del bidón de agua. Cuando sus pies tocaron la tarima arrojó a un lado el bulto que formaban la prenda y las cadenas. Al chocar contra el suelo, humedecido, produjo un sonido ronco que se extendió por la sala mientras el público contenía el aliento, siendo testigo una vez más del milagro…
 
El teatro estalló en aplausos.
 
Las paredes temblaban, algunos dejaban sus  asientos para arrojar flores al escenario. La luz bañó su figura mientras él se inclinaba con gesto severo; no había signo alguno de satisfacción en su rostro. 
 
–Es absurdo que creáis que me creéis –dijo Houdini más para sí que para ellos.



Mimi Alonso


Otro del taller de micros. Éste me gusta especialmente. Espero que también a vosotros. 
Nos estamos acercando a las 50.000 visitas. En cuanto lleguemos, habrá sorpresas. 

¡Gracias estantianos!


martes, 27 de noviembre de 2012

Cuento número 42. Refracción



Fuente:http://www.wallpapersgalaxy.com



He sido testigo de su vida. He visto a una criatura sonrosada juguetear bajo las sábanas, al niño del verano y al joven perdiéndose en madrugadas insomnes, a un hombre vestir abrigo gris ante la llegada del otoño. Le he visto cubrir sus grandes y tibios pies con calcetín grueso, intuyendo la proximidad del invierno: estación oscura, fría, comienzo y fin de la rueda. He visto a tu padre nacer, crecer, vivir y morir en esa cama. Cuélgame lejos esta vez, nuevo niño del verano. Prefiero hacerme añicos a reflejar el inclemente paso del tiempo. Regálame un guiño si te place, un gesto cómplice de vez en cuando, pero no me pidas que sea juez. Así me daré por satisfecho.


Mimi Alonso



No se nota que estoy haciendo un taller de micros, ¿verdad? Jajajaj

viernes, 23 de noviembre de 2012

Cuentacuentos Bruja Pandora


Hola hermosuras.
Mi alter ego La Bruja Pandora y yo, estaremos mañana en la Librería Somnis en Paper  (C. Campoamor 68, Valencia) contando un cuento a grandes y pequeños.
Os esperamos por allí ^^


jueves, 15 de noviembre de 2012

PANDORA'S CONFIDENTIAL. TESLA.




Lo comenté en Facebook, también a mis amigos así en plan de risi y se pensaban que estaba de coña, pero no lo estaba. Hoy en El Estante, abiertamente y para el mundo me declaro TESLA FAN.

También he comentado cómo empezó todo el tema, el por qué de mi interés por este señor. Ale, ajustaros las gafas al puente: allá vamos.

Resulta que estoy formada en letras. Mis amigos (menos los de arte) son la mayoría formados en ciencias por lo que pilotan sin problemas de estas cosas. Un día, un buen día, estaba yo bajando las persianas del trabajo (persianas motorizadas) cuando me descubro mirando el mini mando y pensando: bueno ¿y esto cómo funciona? Se me ocurre preguntar a Ximo, una de las fuentes del saber que me rodean, que automáticamente empieza a narrar una historia realmente apasionante donde salen nombres ultra conocidos, y lo que es más, se explica de un modo en que puedo seguir los tecnicismos sin problemas. No es que me entere de lo que cuenta, es que empiezo a relacionar conceptos, a poner ejemplos y él que tiene conocimientos para aburrir, me dice que son válidos. La cosa resulta en que esa charla inocente de viernes que empezó a las 13:30, acabó ese mismo viernes cerca de las 02:00 con emoción máxima en mi cuerpo y en el suyo, ya que empezamos a divagar, a hablar de temas relacionados hasta que llegamos a la física cuántica y ahí, tras comentar varios casos, me desapunté del equipo (las neuronas de una llegan hasta donde llegan) Jajajaja.

Fue una noche más que interesante que quiero repetir porque claro, ahora se me plantean más preguntas. Pero tranquilos que no voy a contaros todo eso, me voy a centrar sólo en una parte, esa que me ha hecho declararme, como digo por ahí arriba, Tesla Fan.

¿Vamos?...
¡Bien!
Pero antes un poco de historia para ir descubriendo a este hombre…
Nace en Croacia en 1856. Fue una personalidad en los campos de la física, la ingeniería mecánica y eléctrica. Promotor de la electricidad comercial, electromagnetismo, descubridor de la corriente alterna, reconocido como uno de los ingenieros más prestigiosos de Estados Unidos rivalizando en fama con cualquier otro inventor. Fue considerado científico loco, sinestésico, se ve que también era un caos en lo referente a pasta (bueno, y en un montón de cosas), pero eso no es lo que me llama la atención.

Resulta que pese a la insistencia tanto por parte de la sociedad como de su padre, el joven Tesla abandonó los estudios en primer año de carrera y se puso a currar como un campeón en lo suyo. Y curra, curra muchísimo hasta que decide trasladarse a París y empieza a trabajar como ingeniero en una de las compañías eléctricas de Thomas Alva Edison (sí, el Edison que conocemos todos). Está ahí dando el callo a saco e incluso se pone enfermo, pero eso no le frena, el tío decide hacerse con una carta de recomendación y plantarse ante el mismísimo Edison en Estados Unidos diciéndole “oye, ¿te acuerdas del tipo brillante del que te han hablado que trabajaba para ti en París? Pues holaquétal soy yo”. Obviamente Edison lo ficha y además le otorga un puesto cerquita del suyo para tenerle controlado…

Y AQUÍ EMPIEZA LO BUENO…

Edison le propone un reto: mejorar o rediseñar (en sus manos queda) los sistemas de motores de corriente continua que su jefe había fabricado y que, mire usted, resulta que no funcionan bien. Le ofrecen 50.000 dólares de la época (pensemos que Tesla cobraba 18 dólares por semana, echad números y flipad lo que implicaría esa suma). ¿Qué hace el Fucking amo croata? Pues rediseña y se pule la teoría de Edison. Resulta que haciendo cambios y aplicando su corriente alterna (en vez de la continua que apoya su jefe) los motores funcionan perfectamente.

Cuando va Tesla a pedir los 50.000 le dice Edison “pues va a ser que no”, o bueno, cito textualmente “Tesla, usted no entiende nuestro sentido del humor estadounidense”, pero aún así Nikola decide darle otra oportunidad, si le sube el sueldo a 25 dólares por semana se queda… ¿Adivináis lo que pasó? Pues Edison dijo que pa tu tía y Tesla abandonó la compañía con una mano delante y otra detrás.

¿Fin de la historia? No. No acaba ahí. 



El hombre empieza a buscarse la vida como puede. Se pone a trabajar de obrero en Nueva York y sigue así durante un par de años mientras alterna cualquier otra ocupación con sus inventos (os dejo una modesta lista al final de la entrada xDDD) y la búsqueda incansable de alguien que confíe en él. La suerte le sonríe y encuentra a un señor inversor: Westinghouse. Éste cree en los estudios de Tesla y financia sus investigaciones, gracias a lo que puede volver a dedicarse íntegramente a ellas. Poco después forman una compañía que se convierte en la competi directa de la de Edison y eso cabrea mucho, muchísimo al maestro. Parece que aquello de que el alumno le superase no le estaba sentando muy bien. ¿Y qué hace Edison? Pues se dedica a desprestigiar a Tesla. Empieza una guerra entre las dos empresas (unos que atacan, contra otros que rebaten los argumentos del atacante) para ver quién tiene la razón. A Edison le pega por construir la silla eléctrica para demostrar lo malo que es aplicar el invento del otro. Pero es que la cosa no queda ahí. Basándose en que la corriente alterna usa un transformador para hacerse súper potente y evitar pérdidas, Edison en su brillantez empieza a electrocutar animales. Caen perros, gatos y hasta un elefante (de esto hay un video en youtube, yo no he querido ni verlo). ¿Y qué hace Tesla? Pues acabar de contar la historia, o mejor dicho, la cuenta Bien. Le enseña al mundo que la corriente alterna es segura haciéndola atravesar su propio cuerpo y encender, por ejemplo, una bombilla que sujetaba en la mano sin mayor efecto que un gran aplauso general y miradas de soslayo a su maestro. 




Con Mark Twain, escritor con el que compartía una buena amistad. Piensa en Un Yanki en la Corte del Rey Arturo y lo relacionarás en seguida.



Aquí la reputación de Edison ya estaba más que tocada, por lo que cuando a Tesla le proponen diseñar la primera central hidroeléctrica del mundo en las cataratas del Niágara, el otro debía estar al borde del suicidio. Pero es más, la suerte sigue sonriendo a Tesla cuando en la Exposición Universal de Chicago, su corriente alterna es la elegida para iluminar el recinto (amén que el presupuesto saliera por la mitad de lo que había pedido su exjefe). Se corona. Al fin puede lucir a tutti plen sus generadores y motores de corriente alterna. Y yo que le aplaudo ciento y pico años después.   

Parece que la cosa vaya a tener un final feliz. Yo también lo pensaba, pero bueno, a ver qué piensas tú.

Pasados los años Tesla continuó trabajando. Perdió muchísimo dinero porque, como hemos dicho por ahí arriba, las finanzas no se le daban muy allá. La cosa es que murió a los 86 años en una habitación de hotel de Nueva York, solo y prácticamente en la ruina. Ahí acaba la historia.

Hay una especie de vacío en lo que respecta a esos años, desde la lucha con Edison hasta que muere, pero estoy casi convencida de que pese a que las malas lenguas dicen que se volvió loco (como suelen decir de casi todos los genios), este hombre murió más feliz que una perdiz en su perpetua investigación, haciendo lo que gustaba. Me da pena sólo una cosa, y es que acabara solo. Me da por pensar que nadie merece llegar al final de esa manera.

Pero dejemos de lado las tristezas y pensemos. ¿Os dais cuenta de todo lo que Tesla ha hecho para que nosotros vivamos como vivimos? Ya no hablo del WIFI, no, hablo de los avances médicos, de la electricidad, la robótica, la física… ¿Realmente somos conscientes de lo que podemos llegar a hacer con la cantidad de herramientas que disponemos? ¿Te has parado a pensar que un chico de 1800 y pico, sin ordenadores, sin internet, sin prácticamente nada, hizo cosas tan grandes como esas y que nosotros (yo) con todos los medios que disponemos, seríamos incapaces de hacerlas aún pasando por la universidad? Se me pone el vello de punta, en serio.

¿No es motivador? Da igual que te dediques a escribir, al diseño, a lo que sea. ¿Te has parado a pensar en lo que harían algunos de esos genios perdidos en la historia (como Nikola, al que casi no se le rinde culto) si dispusieran de las herramientas que dispones tú? ¿Te imaginas la cantidad de obras que hubiera escrito Shakespeare tecleando? ¿Las pinturas de Da Vinci usando Photoshop? ¿De verdad vamos a rendirnos cuando se nos tuerzan las cosas habiendo gente que hizo tanto contando con tan poco?

No sé tú, yo voy a esforzarme. Voy a aprovechar mis herramientas y a dar lo mejor de mí. Habrá Edisons que intenten pisarnos, por supuesto, no va a ser fácil, pero si ellos los tuvieron cuadrados, si no tuvieron miedo ¿por qué tendríamos que tenerlo nosotros? Aunque parezca que no, aunque nos veamos muy muy extremadamente jodidos PODEMOS ¡¡PO-DE-MOS!!

En cuanto vea una camiseta de Tesla os juro que me la compro.

¡Buenas noches estantianos!

 INVENTOS / CONTRIBUYÓ EN (aparte de lo mentado por ahí arriba):
-Robótica.
-Rayos X
-Transmisión de energía inalámbrica.
-Máquina para inducir el sueño.
-Fondo microondas.
-Pararrayos.
-Teslascopio.
-Electroláser.
-Control remoto.
-Ciencias de la computación.
-Balística.
-Física nuclear.
-Física teórica.
-Inventó la radio.


Si has llegado hasta aquí, dime que no tienes ganas de saber qué es un Teslascopio 

xDDDDDD
Ahora sí, buenas noches.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Cuento número 41. El mimo.



Le habían despedido y no sabía cómo confesarlo en casa. A Borja y Adri se lo ocultaría, pero no a Paula. Tras cenar le dijo que no se preocupara: tenía un plan. Se sintió extraño al cambiar el despacho por la calle, la corbata por maquillaje blanco, pero más extraño habría sido decirle a sus hijos que no tenían nada para merendar. Ajustó su bombín y haciéndole un guiño al espejo imaginario, tomó asiento en su silla invisible.

   Como cada viernes, Borja quedó con sus amigos en la Plaza. Se acercaron a un grupo de personas que rodeaban a un payaso haciendo el gilipollas. Borja no tardó en reconocerlo.
   –¿Qué coño te pasa, tío?
   –¡Nada joder! –dijo al escape. Se perdió en la primera calle estrecha.
   El mimo llorón conmovió; cayeron un par de monedas extra en su sobrero.

   Aquella mañana Adri visitaba la fuente de la Plaza con su clase. Al llegar, los niños vieron que un señor tocaba  un violín sin violín. A Adri le costó reconocerlo, pero...
   –¡Mirad, mirad! ¡Es mi papá! ¡Hola papá! ¡Hola!
   Sus compañeros sintieron envidia cuando el señor lo llevó al centro y comenzó a tocar para él su violín invisible.

Miriam Alonso

domingo, 4 de noviembre de 2012

¡Ya tenemos ganador! Concurso Halloween 2012.


Después de problemas* con los blogs, problemas* contabilizando los votos de los lectores y una larga lista de problemas varios* y de diversos colores, cumpliendo el calendario anunciamos que...

¡YA TENEMOS GANADOR DEL CONCURSO DE RELATOS HALLOWEEN 2012!

Se trata del relato... (inserte redoble de tambor aquí):

 ¡¡¡"KEKET" por Gabrielle!!!

Muchísimas felicidades y nuestra enhorabuena por partida triple, cuádruple, quíntuple...

Hemos de felicitar también al resto de participantes, que como habéis visto nos han hecho llegar relatos de gran calidad elaborados con mimo, esas cosas se notan.

Os diremos que para no poner la tabla completa con el recuento de los once relatos, os ponemos este resumen con los cinco más votados, que han sido:

"KEKET" con 14 puntos.
"EN LOS JARDINES DE CASANDRA" por Juno con 13 puntos. 
"LA SANGRE" por Mjo y "LA CANCIÓN PURA" por G. D. con 12 puntos cada uno. 
"DULCES SUEÑOS" por Jesús Guzmán con 10 puntos.



¿Que quiénes hemos sido los jueces de este concurso (amén de los lectores)? En seguida os lo contamos:



Pepe Martorell: librería Somnis en paper. Queremos aprovechar para agradecerle embarcarse en este proyecto. Os recomendamos encarecidamente que visitéis su librería (donde podéis encontrar de todo, por cierto) y lo sigáis para informaros de las ofertas, novedades, talleres, recomendaciones, actividades, etc. de las que va informando.  Son todo cosas súper interesantes. No os lo perdáis.
Síguelo en Facebook:  http://www.facebook.com/pages/Somnis-en-paper/226168904107328?fref=ts
También os enlazo la web: http://www.somnisenpaper.com/


Ginés Vera: infatigable escritor valenciano. Este mismo año ha sacado a la venta su tercer libro. ¿Por qué le llamo infatigable? Porque lo es. Amén de haber sido ganador y finalista de gran cantidad de concursos, Ginés colabora en medios e incluso dirige la sección literaria de una revista. No contento con eso también organiza talleres literarios, dirige clubs de lectura y dos blogs: El eterno escritor (coorganizador de este concurso) y Maleta de libros, un lugar de reseñas y entrevistas que no os podéis perder. Os lo enlazo a continuación:
http://librosenlamaleta.blogspot.com.es/

Yo: que ya me conocéis.


Y bien, dicho esto sólo queda volver a felicitar a Gabrielle por su fantástico relato. Mandar un saludo y nuestro agradecimiento a los participantes en este concurso, a Pepe por su colaboración, a Ginés Vera por apuntarse a un bombardeo y a vosotros, que nos seguís y leéis. 

MUCHÍSIMAS GRACIAS


...

¿El premio? ¿Que cuál es el premio? Pensabais que no lo íbamos a decir, ¿eh? Jajajajaja...

El premio es un lote de libros que incluye los siguientes títulos:

-En la cripta de H.P. Lovecraft. 
-El gato negro y otros cuentos de Edgar Alan Poe.
-Vampirismo y licantropía de varios autores. 
-The Host (La huésped) de Stephenie Meyer 
y...
Un detalle poco concerniente con la literatura cortesía de los jueces, que si la ganadora tiene a bien, desvelará en su momento. 



Ahora sí. 
¡Muchísimas gracias y Nos Leemos!

*Problemas, definición: Blogger se comió algunos de los votos que hicisteis en los relatos por lo que no hemos podido contabilizarlos. Os diremos que para ser justos, decidimos aplicar el Plan B: darle un voto extra, amén de los del jurado, a cada uno de los relatos que aparecían comentados tanto en mi blog como en el de Ginés (El eterno escritor), en vez de seguir con el plan original (Plan A) que era darle 2 puntos extra al más votado y uno al segundo más votado. De todo se aprende.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Votaciones concurso de Relatos Halloween 2012



Bueno chicos, como sabéis el plazo para la presentación de originales acabó ayer. Hemos decidido abrir las votaciones a los lectores para que os involucréis de buenro y participéis de nuestra algarabía jejejeje. 
Os cuento como funciona. Hemos publicado entre este blog y el otro convocante http://ginesverab.blogspot.com.es/ la totalidad de los relatos que cumplían las bases para concursar. Los hemos publicado mitad aquí, mitad allí ¿para qué? Para que leáis y votéis los que más os gusten. Los dos relatos que más votaciones tengan se llevarán un total de 2 puntos (el que más) y 1 punto (el siguiente) que se añadirán a los que les demos nosotros, el jurado. ¡Tenéis hasta el sábado 3 de noviembre a las 23:59!
Dejad un comentario con el nombre de vuestro relato elegido.
Bueno, y dicho esto aquí están los relatos. Ya, ya me callo jajaja. 



DULCES SUEÑOS

LA FAMILIA Puig era una de las numerosas familias que vivían en la Barcelona de principios de siglo, concretamente en el barrio de Gràcia.
Gràcia limita con el Example, Sarrià y Horta. Es uno de los distritos más pequeños de Barcelona, pero a pesar de eso, la vida de sus callejuelas es muy animada, llena de bares, restaurantes y comercios que hacen del distrito uno de los más atractivos de la ciudad.

Precisamente sumergiéndonos en una de estas callejuelas, es donde vive esta familia, compuesta por el matrimonio y dos hijos pequeños, de seis y dos años.
Es una familia muy humilde, el padre trabaja en el turno de noche en una fábrica de textil, haciendo todas las horas extra que puede. Su mujer es ama de ca-sa y cuida de sus hijos pequeños.

Cuando se acercaba la noche, cerca de las ocho, Antonio, el cabeza de familia, se marchaba hacia el trabajo, mientras que Mercedes daba de cenar a los niños, los bañaba e intentaba que fueran buenos hijos y se fueran pronto a la cama. 

Mercedes se casó siendo muy jovencita, teniendo también una infancia muy dura. Tuvo que ayudar a sus padres en la economía familiar desde una temprana edad y no pudo disfrutar como los demás niños de su edad de aquella época.

Eran tiempos difíciles y muchos pequeños se iban al campo con sus progenitores, había que trabajar muy duro para sacar una casa adelante.

A los quince años conoció a Antonio en un baile y dos años más tarde se casaron. Unos meses después nació el primero de sus hijos, una niña preciosa de ojos verdes a la que llamaron Carmen. Cuatro años más tarde tendrían a Jesús, el pequeño de la familia.

La situación económica de ellos es muy precaria, tan sólo trabaja el marido, mientras Mercedes se encarga de los pequeños. A ella le gustaría trabajar pero no encuentra ningún oficio, ni tampoco a quien dejar al cuidado de sus niños. Es una situación estresante para ella.

—Va, Carmen, no seas traviesa y vete a la cama. —Dijo la madre un poco agobiada—. Tu hermano pequeño ya está acostado.
—No quiero, todavía es muy temprano… —Decía la niña haciendo pucheros y dando pataletas.
Pero la madre continuó:
—Si no te vas a la cama enseguida y te duermes, te vendrá a buscar la bruja «Baba».
—¿Quién es la bruja Baba? —Replicó Carmen.
—La bruja Baba —prosiguió la madre— es una bruja muy, muy mala que, cuando llega la noche, sale de su escondite y se introduce en todas las casas para vigilar que la gente duerma; si alguien que esté en la cama, todavía tiene los ojos abiertos, ya puede ir rezando, porque le sacará los ojos y se los llevará para siempre…

Carmen escuchaba a su madre ya metida en la cama. Estaba temblando de miedo mientras su madre le iba explicando esta historia. Cuando terminó, se aga-rró con fuerza a las sábanas y cerró sus ojos tan fuerte como le fue posible.
Noche tras noche, la madre explicaba esta historia a la pobre niña, para meterla pronto a la cama. Pero estas leyendas y cuentos, no son para explicar a  niños tan pequeños, pueden tener pesadillas.

Una madrugada, el padre, salió antes del trabajo, ya que no tenían más faena para él aquella noche.

Cuando entró en su piso y se dirigió a su dormitorio, donde se encontraría  Mercedes dormida, tuvo una visión horrorosa. Salió de allí y se sentó en las es-caleras del rellano del piso.

Pasadas unas horas, lo encontró allí una vecina que se asustó mucho, ya que no le contestaba y tenía la vista perdida.

La vecina decidió llamar a la policía. Cuando llegaron, Antonio, permanecía aún sentado en las escaleras muy quieto sin decir nada, pero su expresión daba es-calofríos.

La puerta del piso estaba abierta y los policías entraron con mucha cautela y con las pistolas en la mano, porque no sabían qué se podían encontrar.

Cuando llegaron al dormitorio, se encontraron una escena francamente terrible, que podía haber escrito el mismísimo «Edgar Allan Poe».

Toda la estancia estaba llena de sangre, pero permanecía ordenada. La hija pequeña, Carmen, estaba sentada en la cama de espaldas a los policías y la madre estaba tumbada en la cama como si estuviera dormida, pero en realidad estaba muerta, con unas tijeras de cocina clavadas en los ojos.

Desde la otra punta del piso, se podía sentir el llanto desesperado del benjamín de la familia, Jesús, que se encontraba solo en su habitación.

En aquel momento, Carmen se giró hacia los policías que permanecían petrificados ante aquel espectáculo dantesco, y con los ojos muy abiertos y una medio sonrisa que más bien parecía una mueca macabra dijo:
—No quería que la bruja Baba se llevara los ojos de mi madre…



DISFRACES

Esa fue mi última noche con vida.

Mis amigos habían organizado una fiesta, la gran fiesta de Halloween en el chalet de Nacho. Algunos incluso pensaban bañarse pese al frío que hizo esos días. Habían comprado cena, alcohol, más alcohol, desayuno y comida para el día siguiente: todo listo. 

Salí tarde del trabajo. El disfraz de hada verde me esperaba interrogante sobre la cama, como queriendo saber si realmente seguía con edad para ponerme esas cosas. Me calcé las botas de hebillas planteando la cuestión frente al espejo: «¿de verdad vas a ir así vestida?». La voz de mi conciencia se dio cuenta de que en realidad tenía una pinta excelente.

–¿Tú qué opinas? –Pregunté a Rumple, mi gato, que comenzó a maullar hincando alegremente las uñas en mis alas–. ¡No, para! –Dije dándole un manotazo, rezongó malhumorado y salió del dormitorio dejando una estela negra tras de sí. 

Monté en el coche echándole una ojeada al balcón. Rumple me observó paseando por la barandilla, como siempre. Me ponía de los nervios verle allí subido a un resbalón de su fin, pero jamás pude quitarle aquella maldita costumbre.

Arranqué. Tenía que dejar de pensar en el gato porque en quince minutos empezaría una fiesta genial,  o eso creía yo...
 Amén de los insoportables amigos de Nacho, todos vestidos de zombis, Ana no pudo venir. Marcos lógicamente se quedó con ella, pero es que ni siquiera Lola que no se pierde una, fue esa noche. Fuimos cinco personas y de ellos sólo conocía al anfitrión. Me preguntaba si los demás hablaron a mis espaldas para ir juntos a otra fiesta, cuando uno de los zombis se acercó con la mirada perdida en mi escote verde.

Me propuso saltar a la piscina. Me negué –tenía frío y ni en broma le daría cuerda a ese tío–. Insistió. Volví a negarme. Me cogió del brazo. Me solté. Me propuso ir a una habitación. Me negué. Insistió. Cogí el bolso y me despedí de Nacho... ¡Increíble! Encima la paranoica era yo, él sólo estaba pasándolo bien.


Conduciendo a aquella velocidad, las curvas de vuelta a casa habrían supuesto un peligro, pero no lo fueron porque conocía perfectamente el camino. Saqué el móvil activando el manos libres para llamar a Ana, que no contestó. Tampoco Lola estaba disponible. Marcos no lo estaría, ni lo intenté. Soporté el enfado atravesando la serpenteante carretera hasta encontrar mi fin en la siguiente curva: era una muerte preciosa, una muerte en forma de hombre con sonrisa triste, inmóvil, abandonado a diez kilómetros de cualquier lugar. No paré, seguí adelante sin dejar de echar vistazos al retrovisor.

Cuando volví a encontrarlo unas curvas más adelante di un volantazo y casi me salgo de la calzada. Siguió el coche con la mirada mientras me alejaba por el desfiladero, pisando a fondo. Casi me ahogo con mi propio corazón que intentaba escapar pecho arriba.

Llegué al pueblo temblorosa. Había un gentío en la calle celebrando la noche de brujas. Tuve que reducir cuando un grupo de borrachos rodeó mi coche, pero no lo paré, continué avanzando y gritándoles que se apartaran con las ventanillas subidas, mientras ellos bañaban la luna de cerveza. Bajé la vista para activar los limpias y cuando la levanté allí estaba de nuevo, con los ojos oscuros y la sonrisa tatuada. Salí del pueblo derrapando.

Pronto me encontré con las familiares luces de la autovía anunciando el hospital de las afueras. Por primera vez, ver la nube de polución sobre la ciudad me tranquilizó. Marqué torpemente el número de Ana al coger una recta; seguía sin contestar. Volví a probar con Lola, tampoco. Paré en el semáforo y busqué el móvil. Un grupo de demonios borrachos bailaban en el paso de peatones. Les seguían de lejos una pareja de momias que se habían retrasado cuando las vendas del disfraz se enredaron en un seto. El hombrecillo verde se puso a parpadear. Vi las vendas quedar suspendidas frente a mi coche mientras ellos corrían los últimos metros hasta la acera: de nuevo estaba allí.

Volví a pisar a fondo. Un coche se me cruzó y pitó enervado mi imprudencia, pero el conductor  no había visto lo que yo: no le había visto los dientes.   
No aparqué en el garaje, tenía tanto miedo que lo hice el vado frente a casa. No quería seguir en la calle, pero tampoco estar sola, aunque acabé subiendo a casa. En el ascensor me noté sudorosa y algo más relajada estando en un lugar cerrado, pero eso no evitó que me mordiera las uñas. Aquella sonrisa me perseguía como sacada de una pesadilla.

Rumple se enredó entre mis piernas a modo de saludo, no parecía tan arisco como de costumbre. Acaricié su lomo de camino al dormitorio donde me quitaría el jodido disfraz, las botas, me metería en la cama y me taparía la cabeza abrazada a mi cruel compañero, que no dudó en arañarme las piernas en cuanto las vio desnudas.

–¡Ya vale! –Reproché.
–Sólo hemos empezado el juego.

Miré a Rumple boquiabierta. El gato maulló antes de salir disparado del dormitorio.

–¿Rumple? –Temblando, me acerqué a la puerta. En el comedor aguardaba el hombre de la carretera.
–¿No quieres jugar a cazar mariposas? –Preguntó mostrándome su sonrisa de dientes afilados.
–No –dije sintiendo mis ojos anegarse en lágrimas.
–Pero si llevamos haciéndolo toda la noche… –Sus uñas eran como guadañas que reflejaban la poca luz que entraba de la calle–. ¿No te gusta mi disfraz?
–No.
–Pensé que sí… Una lástima, pero no perdamos tiempo, vamos a jugar: escóndete mariposa –ronroneó agachándose, a punto de dar el salto. Tuve tiempo de entrar en la habitación cerrando a mi espalda, la madera comenzó a ceder por sus embestidas.
–¡No soy una mariposa! ¡Nunca he sido una mariposa! –Grité viendo las garras de Rumple traspasar la puerta.
–Yo tampoco un gato.



LA SANGRE

En el principio fue la sangre.

       La sangre que fluyó y se llevó mi vida.

La sangre que fluyó, se llevó mi vida y me dejó a oscuras, sin aliento. Mientras espero, cierro los ojos y vuelvo atrás en el tiempo, a aquellos días en que el sol brillaba y yo todavía sabía reír. Aún los recuerdo.

Recuerdo el sonido de mi risa mezclada con la suya y el brillo de sus ojos verdes. O grises. ¿O azules? Cambiaban según la luz y mi deseo. Recuerdo la caricia de su voz en mi oído, aunque he olvidado qué secretos me contaba. Recuerdo el calor de sus besos en la palma de mis manos, cómo me ardían los dedos al cerrarlos para retenerlos. Recuerdo el sabor de su boca sobre la mía, su rastro húmedo hasta mi cuello, el delirio. Recuerdo el pecado y mis mentiras. Aprendí a mentir a todos menos a él. Y recuerdo la última puesta de sol reflejada en el cristal de mi ventana, mientras le esperaba. Pasamos la noche navegando entre el placer y el dolor más exquisito, hasta que caí rendida y me dormí. La mañana me encontró sola en mi cama. Sola, fría y muerta.

Y, sin embargo, no lo estaba. Me levanté de mi tumba con el primer rayo de luna. Él debía venir a buscarme pero no lo hizo,  ni esa noche ni las que siguieron. Esperé mientras el hambre se adueñaba de mí. Cuando entendí que me había engañado, que no vendría jamás, salí de la cripta familiar y volví a casa, a mi hogar, para alimentarme.

Empecé con el servicio y pronto se corrió la voz. ¡La casa estaba encantada! Algunos murieron y el resto se marchó para salvar la vida. Mis padres se quedaron solos, a mi merced, pero no quise tocarlos. Sobrevivieron pero lo perdieron todo: los amigos, el dinero que tanto les había costado ganar y la salud. Les vi apagarse entre las paredes vacías, llamando a la hija que sentían cerca pero no podían ver, hasta que enloquecieron y se los llevaron.Me quedé sola en la casa, durmiendo en el sótano durante el día y vagando por los pasillos y habitaciones por la noche, excepto cuando el hambre me ahoga y salgo para calmarla.

La casa se ha vendido una y otra vez, hasta que he perdido la cuenta de cuánta gente ha venido y se ha ido. La mayoría no quieren creer lo que cuentan en el pueblo y cuando aparezco, prefieren pensar que soy un mal sueño. Yo me aprovecho de sus miedos, juego con ellos al gato y al ratón, hasta que me canso y me alimento. Siempre gano. Se van, huyen sin mirar atrás y yo vuelvo a reinar en mi oscuridad, esperando…

Esa es mi historia. Ahora puedo oíros reír nerviosos, contando historias a la luz de las velas con un vaso de vino en la mano, fingiendo que el escalofrío que sentís es de frío, pero yo se la verdad. No queréis creer que soy real, que estoy justo aquí, escondida en las sombras, esperando mi oportunidad para acercarme por la espalda. Lo último que sentiréis será mi aliento en la nuca y el dolor más dulce que podáis imaginar. Después vendrán la oscuridad, el silencio y el hambre.

    Siempre el hambre.

    Se apaga la última vela.

    Ya vengo.

    Y estoy hambrienta.





UN MAL DÍA

-I-

-Llegas tarde....otra vez.... - dijo María, la jefa de enfermeras, al ver llegar a Gina.
-Lo se, lo se....había mucho tráfico...lo siento, no volverá a ocurrir....
-Pues sal antes de casa....ésta te la paso, pero que no vuelva a suceder....que hay mucho trabajo...
-Cierto -dijo Gina, colocándose sus zapatillas de trabajo- ¿que ha ocurrido? hay mucha gente en la sala de urgencias.
-Ni idea... puede que un accidente, atropello múltiple…yo que se, pero tenemos que ponernos ya a trabajar, que se nos acumulan los pacientes.

María le dio una palmada en el hombro y salió del vestuario de enfermeras. Haciendo un suspiro de resignación, Gina se acabó de vestir y fue a su puesto de trabajo. Mientras entraba echó una ojeada a la gente que estaba esperando fuera, todos estaban sangrando, y parecían histéricos, "un accidente múltiple en la autopista" pensó Gina, "y como siempre, a todos los mandan aquí".

-II-

Iba llamando a los pacientes. Todos ellos contaban historias inverosímiles.

-Estaba por la calle y un tío se acercó y me mordió en el brazo -dijo un chico joven a otro que estaba sentado a su lado.
-Iba a ver a mis nietos, y vi a una jovenzuela que tenía sangre en la camiseta, así que me acerqué a preguntarle si necesitaba ayuda ¡¡y quiso arrancarme la cabeza!! -dijo una anciana a una de las enfermeras.

"Están todos locos", pensó Gina mientras acompañaba a la consulta a un hombre mayor que se sujetaba un trozo de tela ensangrentada en el hombro. ‘El estado de shock les hace decir cada gilipollez…’, dijo para si misma.

-Doctor Álvarez, este paciente necesita unos puntos de sutura.

El doctor levanto la vista del ordenador y la miró. Mientras Gina ayudó al paciente a sentarse.

-Señor ¿Cuál es su nombre? - el doctor Álvarez miraba los papeles que tenía sobre la mesa.
-Antonio Pérez Cuevas. –contestó casi sin voz.
-Aaah ya… tiene un mordisco en el hombro ¿cierto? ¿Cómo se lo hizo?
Antes de que pudiera contestar, éste empezó a tener convulsiones y a sangrar por la boca.
-¡¡Enfermera, traiga el desfibrilador!! -dijo con firmeza. Gina se quedó paralizada-¡¿Es queestá sorda?! ¡¡Tráigalo, ahora!!

Gina salió corriendo de la sala y empezó a escuchar alaridos por todo el hospital. "¿Pero que cojones está pasando?", pensó. Por los pasillos había gente sangrando, gritando y parecía que huyendo, pero… ¿huyendo de que? Tardó unos minutos en encontrarlo, en una consulta que esta desierta.  Cogió el desfibrilador  y se dirigió a toda prisa a la consulta....

-III-

Se encontró la camilla llena de sangre....señales de lucha...Gina no entendía nada.

-¿Doctor...? ¿Queha...?

Dio unos pasos y vio asomarse unos pies detrás de la mesa que antes ocupaba el doctor Álvarez. Acercándose con cautela, comprobó que la persona que yacía en el suelo era el mismo doctor, ensangrentado y con todas las entrañas al descubierto. Sobre él, un ser de tez cetrina se las estaba comiendo ansiosamente, Gina sólo tuvo unos segundos para asimilar que era su paciente quién estaba devorándole. La miró con sus ojos vacíos y dejó una de las tripas para lanzarse sobre ella.Salió corriendo de la sala, gritando, y vomitó en un rincón. Otro doctor del hospital chocó contra ella, y al verle, se dio cuenta que le faltaba un brazo. Caminando de espaldas, observó un escenario dantesco: personas devorando personas, gente mutilada caminando sin rumbo. Empezó a correr, horrorizada. En una de las habitaciones vio como un grupo de niños devoraban a una compañera, mientras le arrancaban un trozo de pierna, está grito y la miró suplicante, Gina se detuvo, su compañera levantó su mano ensangrentada buscando su ayuda, pero estaba demasiado asustada y siguió corriendo. Uno de esos seres se abalanzó sobre ella. Notando un nauseabundo aliento se su nariz, logró zafarse de él e intentó buscar una salida. Había sangre y partes de cuerpos por el suelo y las paredes, una mujer sujetaba por el cuello a uno de los celadores, el cual intentaba inútilmente apartarla. En un descuido, la mujer, si es que se la podía llamar así, logró clavar sus dientes en el antebrazo del celador, que cayó de espaldas y se aplastó la cabeza contra un peldaño de la escalera, llenándolo todo de trozos de sangre, cráneo y cerebro. La cosa que antes había sido una mujer siguió con su cometido mientras otros seres como ella se acercaban y se unían al banquete. Gina vio una ventana al final del pasillo, ‘Mi salvación’, pensó. Se fue acercando apresuradamente a ella, apartándose rápidamente de esas cosas que intentaban agarrarla y evitando mirar a su alrededor. Al llegar, la rompió y saltó. Una vez fuera siguió corriendo por los jardines del hospital, los jardines que ella tantas veces había contemplado en sus descansos desde la azotea. Se apoyó en un árbol lejano, suspirando, hasta que notó una mano fría que la abrazaba por la espalda.

Intentó soltarse, pero sólo pudo notar como algo le desgarraba la yugular....al caer al suelo, ahogándose con su propia sangre, vio decenas de esas cosas saliendo del edificio. Estaban ya por todas partes. Mientras Gina se perdía en una horda de no muertos, comprendió que esos jardines serían su tumba.



LA CANCIÓN PURA

–Se sabe que el asesinato ha sido cosa del Fantasma –dijo la bailarina a Christine–. Se dice que como el conde tenía buena voz, seguramente le dio envidia y por eso lo ha matado ¡cortándole la garganta!
–No. No puede ser. El fantasma no sería capaz de hacer tal cosa –respondió inquieta la soprano.
–¿Cómo lo sabes? ¡Es un monstruo!... ¡Pobre Conde Gerald! Él sólo quería disfrutar la ópera en un palco –sollozó. Con cada movimiento el tutú parecía crisparse más–. ¡Tuvo que elegir el que siempre ocupa ese demonio!
–Te digo que no ha sido él. Él es dulce, educado y encantador. Se enfadaría, pero jamás mataría a nadie ¡es el Ángel de la Música!

La bailarina se alejó de Christine haciendo una mueca. Tomándola por loca se perdió entre el ir y venir de operarios, asistentes, cantantes y demás trabajadores de la ópera. En aquel momento el edificio era un hervidero de nervios y algún que otro dramático llanto lamentando la muerte del Conde.

Vio como un grupo cuchicheaba a su lado. Los integrantes del Coro habían escuchado lo que dijo del fantasma y entonces sí la tomaron por una demente. Christine no soportó el juicio al que estaba siendo sometida y regresó a su dormitorio, en la zona más alta del edificio. Se contempló en el espejo; la duda atenazaba.

–¿Realmente has sido tú? –Preguntó a su reflejo, una luz se hizo más intensa al otro lado de la pared.
–No. Yo sólo soy un amante de la música, pero sé quién lo hizo.
–¿En serio? –Preguntó Christine llevándose la mano a la frente.
–Sí, lo tengo cautivo, está encerrado en el sótano. Necesito tu ayuda hermosa
Christine, tenemos que ir a buscarlo para que todos puedan saber quién es el auténtico culpable. ¿Lo harás por mí? ¿Me ayudarás?

Minutos después Christine recorría la oscuridad del pasadizo procurando no tocar las paredes. No sabía que las profundidades de la ópera fueran tan lúgubres ni tuvieran un olor a putrefacción tan intenso.

–Tengo tanto frío… –su voz produjo eco como si no hubieran muros, sólo vacío–. ¿Fantasma? ¿Estás ahí?... ¿Puedes oírme?
–Te he mentido, dulce cantora.
–¿Por qué ahora? Nunca lo habías hecho.
–De otro modo ¿cómo podría convencerte para que bajaras hasta aquí? –Christine se llevó las manos al estómago encogido; tenía la garganta seca–.

Pero no te amohínes, no temas. Yo sólo quiero escuchar más música, tu música.
Un puñal seccionó la garganta de la soprano. Los roncos gemidos emergieron de su cuerpo acompañados por sogas de sangre, empapando cuanto encontraron de camino hasta el suelo. La ópera se estremeció. 

–Escucha Christine, siente como sale de tu cuerpo –rogó el Fantasma–. Ésta es la auténtica música: ¡La Canción Pura que nace de los ángeles!

Las carcajadas del Fantasma se filtraron por los listones de madera hasta el patio de butacas, donde el que más y el que menos sintió un profundo escalofrío.



LA NOCHE

--> Aquella noche no era mas cálida que las pasadas, el gélido ambiente calaba profundo en mis huesos como recordatorio de evitar bajar la guardia.

“Pasos, otra vez pasos...” Sabía que no podrían provenir de ningún otro lugar, todo había sido andado, inspeccionado y revisado a conciencia, no podían venir de otro lugar.

“Desconozco la hora.” El transcurso de cada segundo regalaba del telar del tiempo una franja de esperanza de ver el alba, mas aquel angosto lugar parecía robar ilusión.

“¿Voces? No, por favor, basta, basta...” cada hilo de voz arañaba mi conciencia, las palabras difusas en mi mente arrojaban pesar y angustia a mi ánimo, ahogaban mi voluntad que con lánguidos esfuerzos se mantenía en la superficie de la locura, más lo peor era cuando sus gritos se convertían en los mios, mi voz muda afanaba sordos sonidos, envueltos de angustia y pánico.

Los pasos se acercan.

“Silencio, silencio... no grites, no susurres, no hagas ruido alguno, deja de pensar.”

...

Mi mente rehuye de tal situación, me manda de nuevo a aquel amanecer, a aquel lugar donde respiraba paz, donde el sol bañaba con sus cálidos rayos mi esencia, inundándome de felicidad y despreocupación.

Pero aquí no había nada de eso, tan solo la noche, la fría noche que se clavaba en los huesos y se apoderaba de mis músculos, haciéndolos temblar, haciendo que fuera mas detectable, menos invisible, haciendo que no pudiera evaporarme como tanto lo estaba deseando.

Aquella situación estaba cercando mi alma, no podía resistir mas sin salir de aquel diminuto armario, tan pequeño que me obligaba a permanecer lo mas erguido posible, tanto que si respiraba con normalidad el movimiento de mi pecho se notaría en la puerta que me mantenía preso contra la pared.

Lágrimas recorrieron mis mejillas.

“No voy a poder resistir cinco horas mas sin moverme.” Las piernas flaquean, siento el entumecimiento, tanto que no podría correr aunque quisiera, y correr ¿A donde?¿En que dirección? Los vagos y fugaces recuerdos que tenía de aquel lugar danzaban entrelazándose y mezclándose, perdiéndome antes de iniciar la fuga. Definitivamente no era una buena idea.

Algo tenía que hacer, ¿Aguantar?¿Esperar? Tal vez si no hubiera escuchado esos pasos podría...

¡¡BLAM!!

“MIERDA, ¿Qué demonios ha sido eso? Ha sonado demasiado cerca, se acerca, se esta acercando, joder joder joder joder joder...”

Silencio, vuelve el silencio. No emito sonido alguno. No respiro. No pestañeo. No muevo nada, inmovilizo mi mirada, fija al frente, mirando sin ver, aguardando algo, pasos, susurros, otro estruendo...

Pero nada ocurre.

Mi único compañero es el vacío que envuelve todo aquí dentro, silencioso e inmóvil, tal cual estoy yo.

“Desconozco la hora... ¿Han pasado minutos o segundos?” Desde luego mi mente sentía el hastío de la situación, y mi vaga cordura no era capaz de distinguir los segundos de los minutos.

“Todo es oscuridad aquí, aún ha de ser de noche.”

“He de confirmarlo, no puedo seguir ignorante de la hora, pero he de hacerlo correctamente, piensa como, planifícalo antes de moverte, no la cagues.”

“Levantare lentamente la mano, acariciando la puerta, buscando situar los dedos justo en la ranura que la separa del marco. Entonces con suavidad y sin separar la nuca de la pared, inclinare la cabeza, situándola de tal modo que vea nada mas empiece a abrir. Y empujare levemente la puerta, deseando no vislumbrar a nadie y no ser visto por nadie.”

Moría de miedo.

“Ahora, suavemente la mano, acariciando la puerta como...“

Una fría y pequeña mano rodeó sus dedos, deteniendo el movimiento, arrancando del alma un grito.





HORA DE VOTAR, ESTANTIANOS

GRACIAS