jueves, 29 de marzo de 2012

PLANAZO PAL FINDE, RASTRILLO SVPAP



PLANAZO PARA EL FINDE, MUCHACHADA

Ayer me llegó un correo de Mercedes, una chica muy maja secretaria de la Sociedad Valenciana Protectora de Animales y Plantas. Os lo pego a continuación:

Dentro de la campaña recaudatoria que hemos iniciado para hacer frente a la delicada situación económica en la que se encuentra la SVPAP, organizamos por tercera vez en los Jardines de Viveros un rastrillo solidario, con el excelente precedente de los dos anteriores. En esta ocasión el rastrillo tendrá lugar los días 31 de Marzo y 1 de Abril en horario de 10:00 a 19:00 hrs en el cruce de las entradas desde las calles Jaca y Botànic Cavanilles. Te invitamos a participar, ya sea como asistente o como voluntario, y a difundirlo entre todos tus contactos.

Y aquí esto difundiendo.
¿Que no sabéis qué hacer el finde? ¡Rastrillo benéfico!
¿Que hace muy buen día para dar un paseo? ¡Rastrillo benéfico!
¿Que queréis comprar alguna cosilla chula de esas que sólo hay en los rastrillos? ¡Rastrillo benéfico!
¿Que os pica la nariz? ¡Rastrillo benéfico!

Como veis hay un montón de excusas para escaparos al ¡Rastrillo benéfico! xD

A ver si nos vemos por allí.

:***

viernes, 23 de marzo de 2012

Entrevista a Jesús B. Vilches (Charro&Vilches) Part 2

¡Y sigue la fiesta!
A continuación es Jesús B. Vilches, ilustrísimo narrador de historias e inventor de versos, quien responde a las preguntas. Vaya dos figuras para poner en El estante.
¿Seguís teniendo las manos calientes, no?... Así me gusta.
Sin más, con nosotros, Jesús B. Vilches.




M: ¿Empezamos?

J.B.V.: Por favor. Adelante con la artillería pesada.


M: ¿Qué alineación de planetas es la responsable de que os conozcáis? ¿Cómo ocurrió?

J.B.V.: Dicen que una vez cada 100 años la estrella Sirio hace un paralelo perfecto con la constelación de Ganímedes que provoca que un escritor y un ilustrador se encuentren en algún salón del manga del mundo…

En realidad, Javier fue el ilustrador asignado por mi antigua editorial para realizar las portadas de El Enviado y El Círculo se Abre. Tuvimos contacto de trabajo y algún otro cruce de mails con la idea de abarcar algo más que no terminó de cuajar. Fue en el Salón del Manga de Madrid de 2010 cuando nos conocimos en persona durante la promo de La Flor de Jade. Poco después yo me instalaba en Madrid. Javier y yo empezamos a coincidir en un grupo común de amigos, todos vinculados al mundillo literario y al género de Fantasía especialmente. La amistad no tardó en producirse.



M:¿Cuál fue la primera impresión que tuviste respecto a su trabajo?

J.B.V.: Un autor que está a punto de ver su primer libro en el mercado se encuentra verdaderamente aterrado por todo aquello que no puede controlar con respecto a su obra y la portada es una de esas piezas imprescindibles. Mi primera impresión de trabajo de Javier es aquella primera portada de El Enviado y todo el secretismo que la envolvió. Yo tenía mucho miedo por ello. Lo cierto es que hizo una de las mejores portadas y un trabajo que fue hasta no hace mucho una de sus láminas más populares. No era un encargo fácil y Javier tuvo la agudeza de clavarlo. Recuerdo a Quique Corominas (ilustrador de Canción de Hielo y Fuego, Gigamesh) mirando esa portada y diciéndome: “Chaval, tienes una portada de Bestseller. Tu ilustrador es un crack”. No se equivocaba.


M: ¿Cómo surge la idea de comenzar a trabajar juntos?

J.B.V.: Yo ya tenía un proyecto de libro ilustrado en la cartera y que andaba desarrollando con otro ilustrador, con muy poca fortuna, he de decir. La idea de que fuese Javier realmente no fue iniciativa mía sino de Iria G. Parente (Pétalos de Papel), una jovencísima escritora con la que tenía una estrecha relación de amistad y conocía los pormenores de mis proyectos. Fue ella quien me sugirió una alianza que inicialmente me resultaba complicada pero que cobró fuerza al instalarme en Madrid y entrar Javier en mi círculo de amistades. Javi no solo aceptó el desafío (que ahora es Allwënn Soul&Sword) sino que comprobamos que tenía tal facilidad y magia a la hora de conectar con mi trabajo que decidimos embarcarnos en una asociación mucho más sólida y duradera. Quizá ha sido esta una de las mejores decisiones en mi vida y la presencia humana y profesional de Javier, un verdadero regalo.


M: ¿Cómo fue tu experiencia editorial?

J.B.V.: A pesar de dos volúmenes en la calle lanzados a través de editorial, la mía, bastante mala, si soy sincero. Felicito a quienes han tenido mejor experiencia, la mía no se salva ni queriendo. Luego el mundillo te hace ver que lidiar con una editorial, estar encima para que cumplan lo que consta en contrato es pan de cada día. Hasta tal punto que uno termina pensando para qué las necesita. La autopublicación antes de la irrupción de las herramientas y portales digitales no era rentable ni operativa por parte del autor y de eso se han beneficiado las editoriales siempre. Ahora el juego se equilibra y se puede competir o incluso superar sus “prestaciones”. Personalmente debe ser un caso muy particular y especialmente rentable e interesante para que yo vuelva a vender obras a una editorial.


M: ¿Cuántos proyectos habéis llevado a cabo juntos?

J.B.V.: Hay una lista larga de proyecto presente y futuros.

La primera ha sido la reformulación de las portadas de los dos libros pertenecientes a la Saga épica La Flor de Jade que ya estaban en mercado, así como el lanzamiento del tercer volumen, anteriormente inédito. Luego surgieron las ideas de lanzar series por entregas y saltar de género. Estas series son Irene: Luz y Destino, de género romántico del cual ya está la primera entrega en mercado, y Onyros (en desarrollo) de temática de misterio paranormal.

El proyecto que capitanea el trabajo conjunto es el relato/libro ilustrado Allwënn Soul & Sword que abreviamos como S&S, que se centra en un aspecto concreto de la trama de la saga épica y en dos de sus personajes y su drama. Ahí Javier está realizando un trabajo salvaje y será la piedra de toque para otros volúmenes similares.

También tenemos en cartera libros de arte centrados en el universo de Flor de Jade y segmentados acordes con los libros de novela donde Javier pondrá su mano y su visión a personajes, escenas, lugares y momentos de cada uno de los libros.

Esperamos que esto solo sea el principio. Andamos muy ilusionados aunque el trabajo diario sea duro y requiera mucha fe y esfuerzo.



M: Estáis arrasando en Amazon con la venta de uno de vuestros proyectos. Según tu experiencia ¿en qué ha facilitado vuestra labor esta herramienta?

J.B.V.: Arrasando no sé si es la palabra. Los libros están funcionando. Estamos satisfechos de las ventas y de las posiciones en los rankings en el portal español y americano. De cuando en cuando nos llevamos alguna sorpresa agradable también en Inglaterra, Alemania e Italia, especialmente. Los franceses por el momento son los más reticentes. Andamos muy satisfechos pero hay que seguir trabajando.

Amazon ha roto una lanza por todos aquellos libros no amparados por editorial. Es decir, le ha roto el monopolio de elección a las editoriales considerando válida cualquier idea y cualquier autor con voluntad de defenderla. Abre la puerta, cruzarla es cosa nuestra y mantenerse es cosa del público. Esa es precisamente la revolución: romper la inercia de que sean las empresas editoriales las que determinen qué se lee y qué no.

También recompensa al autor cediéndole la mayor parte de los royalties que genera y quedándose con un porcentaje ridículo. Realmente invierte los papeles. No se queda con tus derechos por lo que el autor sigue siendo dueño de sus derechos y aniquila de esta forma la práctica abusiva de contratos editoriales a 5, 10 o incluso más años que solo encadenaban a un autor.

También ofrece la posibilidad al lector/comprador de leer de manera gratuita hasta un 10% de la obra, por lo que ningún lector tiene que “arriesgarse” y comprar sin saber si le va a gustar el libro. En definitiva Amazon (no es el único, pero hablamos de él) permite libros en un formato rápido, testeable y muy barato (hablamos de libros incluso a menos de un euro), con una distribución mundial y cómoda, sin contratos y con royalties justos para los autores. Esto es impensable a través de una editorial tradicional y su modelo.


M: Indie es una palabra que os define. ¿Cómo está esto? ¿Cuál es el sentimiento indie?

J.B.V.: Indie fue el término que la prensa estadounidense comenzó a darle a los escritores sin editorial que apostaron por el medio Amazon y triunfaron, caso de John Locke, por ejemplo, que consiguió más de un millón de ejemplares sin apoyo editorial. Ese término se ha extendido y supongo que puede asumirse en este ámbito.

El sentimiento indie supongo que conlleva esa parte también de rebeldía contra el sistema obsoleto marcado por el abuso y monopolio editorial como única vía válida y reconocida de publicación de libros. Está ahí y es una opción, una opción, no la única, no la necesariamente válida.

En cualquier caso hay que reconocer que aún entre los autores el sentimiento indie es tibio ya que muchos buscan tener repercusión en Amazon o estos portales libres para ser “fichados” por una editorial. No es nuestro caso. Nosotros encontramos un placer especial en esto de que nadie nos controle.


M: ¿Qué debe buscar un artista a la hora de hacerse hueco en el mundo del artisteo? ¿Qué le recomendarías?

J.B.V.: Honestamente creo que un artista debe buscar llegar a su público. Ofrecer una obra honesta y buscar a los lectores que sintonicen con ella a través de la vía que crea más indicada para ello, nada más. De esta forma le recomendaría primero tener fe en su trabajo, estar dispuesto a trabajar y dejarse la piel. Con ello, que compruebe las alternativas del mercado y analice cuáles son las que más le satisfacen, ya que afortunadamente ahora podemos elegir con ciertas garantías. La vía puede ser la difusión gratuita o la publicación independiente o la búsqueda de una editorial que encaje o una mezcla de varias o todas ellas. La cuestión está en que ahora hay muchas alternativas y debe ser él quien elija el camino, pero sin fe y trabajo seguramente tampoco habrá recompensa. Ninguna de las vías es fácil y todas tienen sus contraindicaciones.



M: He escuchado muchas opiniones respecto al trabajo de autores e ilustradores que están utilizando las herramientas digitales para dar a conocer su obra. Entre la que distingo dos secciones bien diferenciadas: las que están encantadas ante la creciente oferta de títulos y las que no, justificándose en que hay obras de pésima calidad que embrutecen el mercado y confunden al público a la hora de comprar. ¿Qué opinión te merece este tema?

J.B.V.: ¿Honestamente? La segunda opinión me parece falaz e interesada y proviene o bien del discurso de aquellos que viven o pretenden vivir del sistema editorial monopolista o simplemente fuente de prejuicio o ignorancia.

Libros malos han existido siempre y todos ellos han sido responsabilidad de un criterio editorial. Muchos de estos libros considerados como “malos” tienen la paradoja de haber sido además fenómenos editoriales, algunos llevados al cine, incluso. También se da el caso contrario: libros que no llamaron la atención de editoriales que consiguen un notable éxito independiente y que luego esas mismas editoriales que no los quisieron se pegan por publicarlos. En este tema hay mucha mentira interesada y mucha hipocresía al respecto, así que esa preocupación de embrutecimiento del mercado me parece bastante irónica de escuchar. El mercado siempre ha estado embrutecido, si nos ponemos así, pero solo lo embrutecían las editoriales y por criterios meramente de mercado. El que se acuse de “confundir” al público ya me parece la mayor de las falacias porque todas las obras colgadas en amazon pueden leerse de manera gratuita hasta un 10% lo cual, en libros extensos suponen varios capítulos. Ningún lector tiene porqué comprar a ciegas. Compras libros, normalmente a precios de menos de 3 euros (lo que en Madrid cuesta una caña) después de haberte podido leer sus capítulos iniciales y decidir si te merecen la pena o no. ¿Dónde está la confusión? Me parece mucha mayor confusión las tremendas campañas de marketing que se gastan las editoriales para vender sus libros (incluidos los ebooks).

La publicación independiente ha conseguido ofrecer al mercado libros que de otro modo puede que no existieran, a precios tan competitivos (pero rentables para sus autores, no lo olvidemos) que hemos obligado a las editoriales a bajar los suyos. Solo por eso ya vale la pena.


M: ¿Actualmente estás satisfecho en lo que a tu carrera se refiere?

J.B.V.: Estoy satisfecho de lo conseguido, no hemos escatimado en sacrificios, pero aún hay mucho por hacer y seguimos dispuestos a sacrificar y pelear por ello. Los sueños no aparecen: se construyen.



M: ¿El arte da para vivir o hay por ahí un trabajo complementario?

J.B.V.: De momento da. Hay que seguir en la brecha. Es duro pero reconfortante pagar tus facturas con el dinero que sacas por aquello que te hace feliz.


M: Vamos con las balas, ojito caballeros... ¿Listos?

J.B.V.: Dispuestos.


M: Si tuvieras que destacar una cualidad del otro ¿cuál sería?

J.B.V.: Si es una cualidad artística destacaría principalmente la profesionalidad de Javier. Luego su sensibilidad. Javi sabe captar emociones y dibujarlas, las hace traspasar. Sabe sintonizar con los personajes, escenas y acierta en aportarle a la ilustración aquello necesario para transmitir.

Si la cualidad es humana, al margen de su trabajo, creo que Javier es 100% empático. Te conoce, se pone en tu lugar, entiende tus fisuras, valora tus rarezas, lo que te aportan como ser humano y en el trabajo. Sabe escuchar y es enormemente tolerante. Aporta paz y seguridad. En un gran amigo que sabe decir aquello que hace falta escuchar sin herir.


M: Define en una palabra a tu compañero.

J.B.V.: En una palabra: compañero, no de todos puede decirse algo tan grande.


M: ¿Qué libro hay en tu mesita de noche?

J.B.V.: Actualmente: Las Legiones Malditas de Santiago Posteguillo


M: Si os juntáis de fiesta lo más probable es que...

J.B.V.: Acabemos borrachos, abrazados y diciéndonos lo mucho que nos queremos.


M: ¿Cómo desconectas?

J.B.V.: No lo hago, ese es el problema.



M: ¿Qué te es imprescindible para crear?

J.B.V.: Ilusión. A veces es difícil encontrarla, no creas.


M: ¿Quién es tu ejemplo, tu muso o musa, tu divo o diva?

J.B.V.: Personas corrientes, gente cercana y mi propia experiencia. No tengo tales musas divinizadas. La magia está demasiado cerca para ir a buscarla más allá.


M: ¿Cómo podemos saber más de vosotros? Info please.

J.B.V.: El blog oficial es flordejade.blogspot.com es nuestro centro de operaciones. Este blog incluye como parte de su red la conexión a los blogs específicos de S&S y de Proyecto Onyros (blog para las series)

También tenemos una web oficial en FaceBook: Vilches&Charro

Y nuestros perfiles en Facebook y Twitter, en mi caso: Jesús B. Vilches y @jesusbvilches

En mi caso cuanto con una web de autor en la red social de lectores goodreads (Jesús B. Vilches)


M: ¿Unas palabritas para los que empezamos?

J.B.V.: Eso nos coloca en una posición avanzada que no nos corresponde. Digo lo que me digo a mi mismo: Si uno no cree, apuesta y defiende su trabajo, difícilmente lo van a hacer otros por nosotros.


M: ¿Te ha gustado la entrevista?

J.B.V.: Cásate conmigo!



Ahí queda eso.

No dejéis de visitar los enlaces que ambos han facilitado en sus entrevistas por separado (en realidad sólo se iba a hacer una, pero consideré que las respuestas eran tan buenas por ambos lados, que no podían ser recortadas ni-de-coñaaaa xD).

Desde aquí agradecerles el haberme dado la oportunidad de entrevistarles. Ya os lo dije antes, pero hago hincapié en lo grandes que sois.

Besos volando hacia Madrid.

Y también hacia vosotros, muchachada.

¡Gracias a todos!




Entrevista a Javier Charro (Viches&Charro) Part 1

Queridos estantianos.
Vayan ustedes calentando las manos para los aplausos porque se van a hinchar. Les traigo dos visitas estelares (una tras otra, seamos ordenados). Dos autores, dos personajes de esos que se encuentran a las mil, y que el destino consideró oportuno unir.
El primero de ellos es ni más ni menos que Javier Charro, ilustrador. No he puesto el punto y seguido porque sí, él mismo os hablará de su trabajo...

Sin más dilación, aquí le tenéis.




M: ¿Empezamos?

J.C.: ¡Dale!


M: ¿Qué alineación de planetas es la responsable de que os conozcáis? ¿Cómo ocurrió?

J.C.:La alineación es la antigua editorial de Vilches, yo hacía portadas para la editorial y me asignaron la portada de El Enviado en 2009. Sin embargo no lo conocí en persona hasta que estaba trabajando en la portada del segundo (2010) y sabiendo que había ido a Expomanga me acerqué a saludarle…



Javier Charro y Jesús B. Vilches


M:¿Cuál fue la primera impresión que tuviste respecto a su trabajo?

J.C.: Mi primera impresión llegó con las descripciones que me enviaba para las portadas, antes incluso de leer ninguna novela hubo un gran nivel de entendimiento. Las descripciones no iban centradas en lo gráfico, sino en hacerme entender y ver a los personajes como el los veía, eso ya me gustó mucho porque entraba en un diálogo creativo y no simplemente en el “quiero esto y esto” Todavía hoy creo que es el mejor “briefing” que me han enviado. Especialmente con el segundo me encandiló el personaje de Allwënn que era objeto de portada y creo que ha sido un poco el detonante de mucho de lo que estamos haciendo.


M: ¿Cómo surge la idea de comenzar a trabajar juntos?

J.C.: La idea se ha ido fraguando poco a poco, lo primero que decidimos hacer es el relato ilustrado Allwënn, Soul & Sword , antes incluso de conocer las salidas digitales y pensar en que podíamos formar equipo. A raíz de eso empezamos a hacer más cosas juntos y a explorar posibilidades, llegado un momento fantaseamos con hacer todo un corpus alrededor de Flor de Jade… Más tarde nos dimos cuenta de que no teníamos por qué “fantasear”, podíamos y queríamos hacerlo.



Allwenn&Ariel



M: ¿Cómo fue tu experiencia editorial?

J.C.: Mi experiencia editorial es en forma de encargos, desde 2003 hasta ahora he publicado más de 200 ilustraciones en distintas editoriales, casi siempre para fuera de España. Mi experiencia podría decir que ha sido relativamente buena, en ese sentido la cosa está muy clara y vendes el trabajo por un precio según el “caché” al que puedas llegar. Al nivel en que me he movido no está muy bien pagado y dependiendo de con quien trabajes hay que tener cuidado con los temidos “cambios” pero tampoco me he centrado en esta faceta hasta hace algo más de un año. Antes trabajaba empleado como arquitecto y la ilustración estaba en un segundo plano necesariamente.


M: Estáis arrasando en Amazon con la venta de uno de vuestros proyectos. Según tu experiencia ¿en qué ha facilitado vuestra labor esta herramienta?

J.C.: Ha facilitado mucho, antes hablaba de que mi experiencia editorial ha sido sólo por encargo pero sí que conozco a bastante gente del sector y creo que entiendo cómo se mueve. Los autores (sean ilustradores o escritores) pasan años persiguiendo editores proyecto en mano. El editor ha de asumir un cierto riesgo y valorar lo que le merece o no la pena publicar según crea que puede o no ser rentable. Y aquí influyen una gran cantidad de factores, por supuesto uno de ellos es la calidad, pero una calidad subjetiva y relativa porque el editor ya sabe que lo que se vende no es necesariamente calidad, está la temática (si está de moda o no), fama del autor (muy importante), formato (se parece a algo que ya venda o no) y un largo etcétera de criterios con mayor o menor sentido del tipo de “me copio de lo que hace la editorial grande y así yo también venderé mucho”.

Con bastante suerte el autor conseguirá hacerse un hueco en un catálogo editorial (y recordemos, tiempo también). Una vez publicado tampoco es un camino fácil, tiene que convencer a gente que no le conoce de que merece que se gasten unos 20 euros en algo de lo que no tienen referencia alguna. Acercarse a la gente se convierte en una carrera de obstáculos, con más suerte conseguirá llegar a vender su primera tirada (casi siempre poniendo en un compromiso a amigos, familiares y conocidos diversos) y algunos cientos de personas conocerán lo que hace (y por supuesto muy raramente el tiempo empleado se compensará con los ingresos percibidos). ¿Qué pasa si todo ese tiempo en conseguir que alguien te publique lo dedicas a mejorar tu obra, a compartir, a promocionar? ¿Qué pasa si no tienes que convencer a un editor sino a un público? ¿Y si el precio por acercarse a tu trabajo no llega a un euro?

Quitamos obstáculos, nos acercamos a un sistema de ventas que si bien puede no ser perfecto, es sensiblemente mejor que el anterior. Y eso sin entrar en temas contractuales y encadenamientos editoriales. La mayoría de los contratos editoriales suponen una gran traba más para el autor cerrándole opciones durante años, funcione o no su material.



El enviado



M: Indie es una palabra que os define. ¿Cómo está esto? ¿Cuál es el sentimiento indie?

J.C.: Indie hace referencia a independiente, a partir de ahí hay muchos matices pero

comúnmente se entiende por Indies a los autores que operan fuera de las grandes productoras/editoriales. Ahora mismo sí es nuestro camino en todos estos proyectos conjuntos aunque tampoco diría que nos define, nosotros somos Vilches y Charro y la forma en que trabajemos puede cambiar o no. Por otro lado yo sigo haciendo encargos para editoriales y Vilches publicará este año la primera novela de Malefic con Norma Editorial.

Nuestro discurso aunque pueda parecerlo no es anti-editorial, pero pensamos hay alternativas perfectamente dignas y viables sin pasar por la explotación de autor y comprador que en muchos casos supone el contrato editorial. Es un camino con riesgos, pero arriesgamos nosotros y por algo en lo que realmente creemos, si algún día vamos por editorial será porque lo consideramos conveniente. De momento a raíz de lo de Amazon hemos recibido una oferta de una de las mayores editoriales españolas y la hemos rechazado.


M: ¿Qué debe buscar un artista a la hora de hacerse hueco en el mundo del artisteo? ¿Qué le recomendarías?

J.C.: Que haga aquello que más le gusta hacer y sea lo suficientemente abierto de mente como para evolucionar y mejorar sin dejar de hacerlo.





M: He escuchado muchas opiniones respecto al trabajo de autores e ilustradores que están utilizando las herramientas digitales para dar a conocer su obra. Entre la que distingo dos secciones bien diferenciadas: las que están encantadas ante la creciente oferta de títulos y las que no, justificándose en que hay obras de pésima calidad que embrutecen el mercado y confunden al público a la hora de comprar. ¿Qué opinión te merece este tema?

J.C.: ¡Me encanta que tengan miedo! jajajaja. Bueno ahora en serio, los que tienen el monopolio o el control siempre tendrán miedo a los cambios. Habrá más cosas, mejores y peores, más temáticas, más variedad, habrás más y más porque el consumidor elije y el precio lo permite. Sí señores, habrá más y deberíamos estar encantados de que sea así.


M: ¿Actualmente estás satisfecho en lo que a tu carrera se refiere?

J.C.: Satisfecho me suena a sentarme en el sofá. No, no estoy satisfecho, me queda mucho por hacer y creo que puedo dar mucho más. Estoy satisfecho con cómo estoy evolucionando pero como quien dice: “acabo de empezar”.


M: ¿El arte da para vivir o hay por ahí un trabajo complementario?

J.C.: El arte a estas alturas me da para sobre-vivir jejeje. Yo he reducido encargos para poder dar salida al relato ilustrado y también hago cosas de arquitectura y alguna cosa de diseño. Intento hacer cualquier cosa creativa que me permita llegar a fin de mes y seguir dedicando tiempo a nuestros proyectos.



Irene



M: Vamos con las balas, ojito caballeros... ¿Listos?

J.C.: Wiii!!!


M: Si tuvieras que destacar una cualidad del otro ¿cuál sería?

J.C.: Apasionado (no penséis mal)





M: Define en una palabra a tu compañero.

J.C.: ¿Gañán?… No, puedo hacerlo mejor… ¡Amigo!


M: ¿Qué libro hay en tu mesita de noche?

J.C.: Un ebook con Pétalos de papel de mi amiga Iria G. Parente y Selene M. P.


M: Si os juntáis de fiesta lo más probable es que...

J.C.: Bebamos más de la cuenta


M: ¿Cómo desconectas?

J.C.: Viendo películas o series


M: ¿Qué te es imprescindible para crear?

J.C.: Que me resulte interesante lo que estoy haciendo.


M: ¿Quién es tu ejemplo, tu muso o musa, tu divo o diva?

J.C.: Brom


M: ¿Cómo podemos saber más de vosotros? Info please.

J.C.: Pues en mi blog charroart.blogspot.com, Facebook: Javier Charro, Twitter: Javier_CHARRO o en mi página web www.charroart.com.


M: ¿Unas palabritas para los que empezamos?

J.C.: Como yo también empiezo, copiaré unas de un maestro: “que tu trabajo hable de ti”


M: ¿Te ha gustado la entrevista?

J.C.: Mucho, muchas gracias por contar con nosotros Mimi :)





La batalla de Lem



¿Qué? ¿Cómo se os ha quedado el cuerpo? Jajajaj.
No os perdáis la otra cara de la moneda.
¡A continuación Entrevista a Jesús B. Vilches!



sábado, 17 de marzo de 2012

Entrevista a Maria Isabel Rodrigues Segunda parte

Bueno personas, aquí seguimos con la segunda parte de esta entrevista tan sumamente especial.

Espero que la disfrutéis tanto como yo.

Besos.




M: ¿Cómo coño conociste al que sería tu primer marido, madre?

I: Pues era también del pueblo, también vecino de siempre. Cuando le veía pasar por la calle me escondía porque no me gustaba.


M: Entramos en la edad adulta, vamos de nuevo al pan. ¿Sigues lista? Jejejej

I: Dale.


M: ¿Cómo fue la boda con el gañán aquel?

I: Fue una mierda. Nos casamos en la iglesia. Cuando terminamos, mientras mi madre y mi tía preparaban la comida, él, mi tío y yo fuimos a plantar lechugas. ¿Cómo lo viste? Mi luna de miel la pasé sulfatando una viña.


M: Poco después la situación se vuelve incómoda porque te quedas “sin marido” al ser este llamado a filas. ¿Cómo te lo montas entonces?

I: Sí, se volvió bastante desesperante. A mis diecisiete años a él le llamaron a filas y quedé en una situación muy peliaguda, con responsabilidades a las que no sabía cómo hacer frente. Para colmo de males a él le mandaron a África, y como puedes imaginar no nos vimos durante bastante tiempo, como quince meses.


M: Vale... ¿Cuándo deja de ser un marido y se convierte en un hijo de puta?

I: Realmente nunca se portó como un marido, siempre fue bastante gilipollas, solo que cuando volvió de África se volvió malo y asqueroso. Era un infierno vivir con él. Yo sólo estaba tranquila cuando él salía de casa o se iba al trabajo.


M: Por esa época creo que te quedaste embarazada por primera vez, ¿verdad?

I: Sí, me quedé embarazada pero aborté. Me caí rodando por unas escaleras. A mí no me pasó nada, pero al bebe sí.


M: Vale, pero poco después te quedas por segunda vez, y ese sí que llega a buen puerto. Infórmale al mundo de quién hace su entrada triunfal a escena jejej.

I: Llegó Horten.


M: Y tiempo antes decidísteis ir a vivir a España, de modo que Horten nació española, bien, pero ¿por qué en Santa Marina?

I: Horten llegó cuando ya estábamos en España. Fuimos a Santa Marina porque a él le salió allí trabajo en una mina de carbón. Vivimos en ese pueblo durante tres años.


M: ¿Cómo se vivía allí entonces?

I: Bien, normal. Él trabajaba en la mina y yo en las labores de casa. No había trabajo allí para las mujeres, era un pueblo muy pequeño.


M: ¿Dónde iba a parar el dinero que conseguíais en España?

I: Iba a parar a la casa que estábamos construyendo en mi pueblo.


M: ¿Y cuándo nace Elsa?

I: Elsa nace pasados trece meses después de Horten.


M: Cuéntanos ya la muerte merecida del hijo de puta ese... Que lo estamos deseando!!! SANGREEEEE!!!!!

I: Él se murió un año después de nacer Elsa. Tenía entonces veintisiete años. Estábamos sentados con los vecinos debajo de una higuera. Yo miré hacia arriba y vi que tenía higos muy buenos. Dije “qué higos tan ricos, si los pillase abajo me comería uno”, a lo que él contestó “parece como que estuvieses preñada”. Una vecina entonces dijo “pues yo no estoy preñada y también me los comía”. Entonces él cogió una cesta que le dio la mujer y se subió al árbol a por los higos. Entre las ramas pasaban cables de alta tensión. No sabemos si los tocó o qué pasó, pero la cosa es que cayó rodando por las ramas y se golpeó la cabeza en unas piedras: fractura de cráneo. Se murió.


M: Ahí está bien... Ale, entramos en una nueva fase. Háblanos de la viudedad.

I: Sí, ahí está bien, aunque parezca cruel lo que voy a decir, cuando murió, al principio me sentía bastante mal, pero luego poco a poco mejor, cada vez más tranquila porque se habían acabado las broncas, los malos tratos y alguna vez las manos. Y aunque las niñas eran pequeñas, cuando escuchaban abrir las puertas de casa, no venían ya a un rincón para esconderse... Alguna vez le planté cara a aquel cobarde de mierda, porque se portó como un cobarde. Lo mejor que me quedó de él fueron mis hijitas, que fueron y serán mi vida, y las quiero mucho. Así que con mis niás pequeñas y una situación bien difícil, cada día que pasaba nos sentíamos bien y tranquilas en lugar de mal. Estábamos en casa, comíamos lo que teníamos, nos acostábamos y sabíamos que no iba a haber más golpes, portazos ni malas maneras.


M: Tuviste momentos muy malos económicamente hablando, pero sin duda lo peor fue tu situación de viuda a tan temprana edad, que se aderezaba con las dos niñas.

I: Sí, fueron tiempos difíciles, muy malos de verdad, económicamente hablando y prácticamente de todo, porque parecía que todo fuera hacia atrás. Con mis veintitres años, viuda, con dos niñas pequeñas, de alquiler, sin dinero, sin comida y sin el apoyo de nadie. Fue muy complicada mi vida.


M: ¿Quién te dio la idea de mudarte a Torre?

I: Nada de ideas, fue necesidad. Donde vivía en Santa Marina estaba de alquiler, entonces, nada más morir mi marido, a esa gente no le importó mi situación y me dijeron que tenía que dejar la casa alegando que la necesitaban. Yo me puse a buscar otro sitiio como una loca, pero no lo encontraba. Me amenazaron entonces diciendo que si no me iba, cuando fuera a comprar iban a quemar los muebles y todo lo que estuviera en la casa. Todo esto por mil pesetas que me cobraban de alquiler y que nunca dejé de pagar mientras viví allí. Buena gente ¿no?


M: ¿Cómo conociste al que fue tu siguiente esposo?

I: Pasados dos o tres meses conseguí encontrar otra casa en Torre del Bierzo. Me puse en contacto con el dueño, este me dijo que sí y rápidamente hice el cambio de los muebles y me instalé en la casa, que no era tan grande como la otra, pero al menos tenía cuarto de baño y despensa para guardar las cosas. Este señor se convirtió más tarde en mi segundo marido.


M: Curioso... Cuéntanos algo del cortejo que te hizo.

I: Pues resulta de después de hablar conmigo el buen hombre se marchó a su casa y le comentó a su familia que iba a dar en alquiler una de sus propiedades, y que además iba a conquistar a una chica joven y portuguesa. Naturalmente yo no sabía nada del tema. Cuando volvimos a vernos para el alquiler, la luz y el agua de la casa, ya me sentía bastante observada, la verdad, pero no le di mucha importancia. Pero entonces me preguntó “bueno, y ¿por qué quieres alquilar aquí una casa?”. Me comentó que él vivía en Valencia, que era un sitio bueno para vivir, y que por lo que le iba a pagar a él de alquiler podía encontrar casa allí, un trabajo y vivir bien. Me dijo que lo pensara y le dijera algo. También dijo que si me decidía a ir, él me acogería en su piso mientras buscaba el mío y encontraba trabajo. Me iba a ayudar a buscar. No me lo pensé mucho. Llevé a las niñas con mi madre y me vine a Valencia. Efectivamente me acogió en su casa, y desde que llegué salimos todos los días a buscar, comprábamos el periódico, íbamos a empresas, en fin, buscábamos mucho. Pero par él no había ningún trabajo bueno para mí, y eso la verdad es que me mosqueaba bastante, porque cuando íbamos a los sitios a hablar con los responsables, él casi ni me dejaba hablar y decía “no, eso no es lo que estamos buscando”. Claro, yo me sorprendía cada vez más. Pero es que con las casas le pasaba igual, ninguna le gustaba, unas porque eran caras, otras porque estaban en malas zonas... Y así día a día. Entonces me cansé. Le dije que si no encontraba trabajo me volvía a mi casa, que yo no podía estar sin las niñas y para no trabajar aquí, no trabajaba allí. Entonces él quedó un poco pensativo y me dijo “mira Mari, ¿aún no te has dado cuenta de que quiero estar contigo, que me gustas, que llevamos un tiempo conociéndonos y que si me aceptas podemos formar una familia? Si tú quieres vamos a por las niñas y lo intentamos ¿qué te parece?”. Y así fue el cortejo.


M: ¿Cómo llegó el primer beso?

I: Pues después de eso imagina... Acepté con mi recelo, eso sí. Pero pronto llegaron el primer beso, el abrazo y demás.


M: ¿Alguna anécdota confesable?

I: No, eso se queda para la intimidad.


M: ¿Cómo progresa una relación donde la pareja tiene, además de una importante diferencia de edad, unas cuantas trabas más de una familia (más bien tirando a cabrona) que intenta inmiscuirse?

I: Nosotros lo llevábamos bien. Yo no miraba la edad de él, y él, claro, estaba encantado conmigo. Además presumía de novia con los amigos (llevaba una foto mía en la cartera y la enseñaba todo orgulloso), que entonces estaba yo bien guapa, la verdad.

Su familia no estaba a favor de nuestra relación. De hecho, aprovechaban cualquier momento para soltar comentarios malsonantes. Cualquier cosa para molestar, pero entonces él decía “chica, no les hagas caso, pon distancia de por medio y verás qué bien nos va”. Y así lo hicimos, y funcionó. Pero él alguna vez cedía a las presiones que le hacían, claro que luego llegaba a casa, me miraba y me decía “¿sabes qué? Que se fastidien”. Nunca me contaba nada de eso. Un día le dijo a uno de los hermanos que su mujer podía ser buena, pero no era mejor que la suya, y claro, eso complicaba todavía más la situación y los torcía contra mí.


M: ¿Cambió en algo la relación estando en Valencia?

I: No, todo lo contrario. Estábamos más cómodos cuando estábamos lejos de todos.


M: ¿Cuándo te quedas embarazada de tu tercera hija?

I: Fue pasados unos tres años, en un viaje que hicimos los dos.


M: ¿Y cómo llevaste ese embarazo?

I: Normal, con los típicos mareos, pero bastante bien.


M: ¿Cambian en algo los planes en tu vida por el hecho de estar embarazada?

I: Los míos realmente no. Me daba miedo por él, porque aunque había convivido con las niñas no era igual. La que venía iba a ser su hija. Cuando me hice el análisis para confirmar el embarazo recuerdo que volví a casa llorando porque no sabía cuál iba a ser su reacción. Entonces le dije que estaba embarazada, y él se me abrazó, me besó y me dijo “¿lloras por eso, mujer? No llores. Yo estoy contento porque así mira, no se mierde mi apellido, tonta”. Aquello me tranquilizó mucho.


M: ¿Qué recuerdas con más claridad del embarazo?

I: Que no podía comer casi de nada. Todo me daba asco menos el jamón de york.


M: Vale, creo que ya podemos decir quién es esa tercera niña que venía de camino.

I: Sí, esa niña era Miriam, tú.


M: Ahora los trapos sucios (no los de tu maravillosa y pequeña hija, claro xD). Hablamos de los trapos sucios del padre. Dinos unas cuantas manías o alguna cosa que no te gustara que hiciera.

I: Que era muy tacaño y siempre compraba trastos viejos, ya fueran muebles, trapos, herramientas, bueno, lo que le parecía. Hasta la cuna de su hija quería comprarla en un anticuario, pero no le dejé y no tuvo más remedio que comprártela nueva.


M: ¿Y las cosas que sí? ¿En qué era bueno?

I: Era muy bueno y nada exigente ni exquisito. Tenía sus manías pero sabía que me quería y yo le quería a él.


M: ¿Cuándo decidís casaros?

I: Decidimos casarnos seis años después de nacer tú, porque él estaba delicado. Trabajó en las minas de carbón y el pobre estaba quemado por dentro. Si empeoraba quería que estuviéramos casados, por precaución nada más, para que no nos quedáramos desprotegidas si a él le pasaba algo.


M: Tras la boda la vida cambia en algo o sigue en la línea de siempre? (Por cierto, la boda monísima eh! Que yo estuve y lo puedo atestiguar! Jejejej)

I: No, no cambió nada. Seguimos como siempre, los cinco bien juntitos.



CONTINUARÁ...




domingo, 11 de marzo de 2012

Pandora's Confidential


Hola personajes del mundo y periferia. ¿Cómo andáis? ¿Cómo lleváis la próxima entrada de la primavera, la alteración anímica, las alergias, los petardicos (aquellos que, oh fortuna, vivís en este "ilustre" Valencia's kingdom)?

Dicho esto, vamos al pan.
No sé si lo recordaréis, pero a principios de año decidí abrir esta sección Pandora's confidential, dedicada a comentar asuntos inquietantes de algunas obras y/o autores. Pues bien, hoy os traigo otro cuento. Uno de los clásicos clásicos. Se trata de... Caperucita roja.

Haciendo una búsqueda simple, el más pintado puede encontrar de la orden de catorce versiones distintas de este cuento fantastipótamo que el señor Perrault tuvo a bien escribir allá por el 1697.
(Primer alto en el camino: encuentro una versión escrita por el mismísimo Marqués de Sade (o de sado, pa gustos colores) cosa que me sorprende y me invita a averiguar más datos al respecto, pero eso es otra historia).

La cosa es que una de las primeras versiones, y también la que considero más conocida, es la perpetrada por los ilustres Hermanos Grimm, que viendo que el cuento era tirando a oscurillo, decidieron incorporar la figura del leñador para impartir justicia. Esta al menos es la que más veces he encontrado en libros infantiles. El leñador aparece y la cosa parece que llega a buen fin. Claro, que en la mayoría de veces cuando evocamos la resolución del cuento, no pensamos en qué le hace el leñador al lobo, pero si lo pensáis y también reparáis en que esta historia se contaba para que los niños se fueran felices a dormir, la cosa pinta ligeramente gore.

Mientras Perrault describe al lobo invitando a comer la carne de la abuela a la niña, y carga el relato de erotismo (empezamos a percibir todos por qué el color de la capa de caperucita es rojo), los Grimm aleccionan moralmente de los peligros con idea de alertar a la fauna bajita de la casa.

El siguiente pensamiento que tuve fue para el pobre lobo. Como miembro de protectora de animales, pues la verdad es que siento pena (cosica) por el poco merecido final del animalico (tenía hambre, pues intenta comer, ley de vida... natural... ), y al hacerlo recordé otro cuento, el del Libro de la Selva, donde los animales más peligrosos resultan no parecerlo tanto. La cosa me llevó a hacer otra búsqueda, a través de la cual deduzco que dependiendo de las creencias de la gente, e incluso de la época, el lobo puede ser bueno y cuidar a los niños (como he dicho que ocurre en otro cuento por ahí arriba), o tratarse de una bestia despiadada, como le pasa a Caperucita.

Siguiendo con el animalico maltratado, diremos que el lobo puede no referirse solamente al animal. Noooo... A mí me parece que es una metáfora como mi cabeza de grande. ¿Cuántas madres no nos han advertido a nosotr@s, niñ@s indefensos de camino al bosque, que tengamos ojito con los lobos y las lobas? Pues si eso pasa hoy en día y seguirá pasando por los siglos, imaginad las lecciones que darían en aquellos años las madres a sus huestes. La alta carga erótica que se puede obtener de una interpretación sencilla del clásico es brutísima. De ahí que la inocencia tentadora con la que se refieren a la prota, tenga más significados y definiciones que la R.A.E.

Las chicas de la era Disney nos echamos las manos a la cabeza al enterarnos de estas cosas. Las más sensatas optamos por la versión del leñador hacha en mano pegándole caña al lobo, que quiere cenarse a la criatura. Pero sean conscientes, hermosas mías, de que la otra corriente interpretativa, tiene muchas y sospechosas similitudes con la ilustre obra de Navokov.

Si Freud se quitaba la chaqueta y corría mangas de camisa al viento, rogando que alguien se lo hincara (subconscientemente, por supuesto xD), Perrault le ponía la capa roja a Caperucita y se frotaba las garras con la abuela fuera de juego, dispuesto a disfrutar de los encantos que pudiera inspirarle la carne inocentemente tierna.
Me estremezco, muchachada :(

La psicología de los cuentos es una cosa para echarle de comer a parte. Desde los que tratan visiones de la moralidad, e incluso costumbres de la época en que están ambientados (como el tema del infanticidio de Hansel y Gretel, que se ve que estaba de moda allá en los momentos hambruna de la edad Media) hasta el final heavy de Cenicienta (versión Grimm) donde unas palomas les sacan los ojos a las hermanastras.

Pero... ¿no es bonito cuando nos lo cuentan, nos internamos en el bosque con Caperucita, y no pensamos en todas estas cosas?

Ahí queda eso, chatos.

Muas!!!

miércoles, 7 de marzo de 2012

Entrevista a Maria Isabel Rodrigues

Hola gentes.
Hoy El estante se viste de gala para recibir a una de las personas más importantes e influyentes de mi vida. No diremos quién es, ya que iré publicando a pedazos esta entrevista debido al tamaño que tiene, pero no os preocupéis, que el secreto se desvelará pronto.

Sin más dilación os dejo la primera ronda de respuestas que me ha concedido la entrevistada.
Espero que la disfrutéis.

Besos.



M: ¿Empezamos?

I: Vale.


M: ¿Cómo prefieres que me dirija a ti en esta entrevista?

I: Como quieras.


M: Vamos al pan. Comencemos por la infancia. Alguien me dijo que siendo muy pequeña (alrededor de siete años) tuviste un problema técnico en la cocina de casa. Un fuego o algo así...

I: Sí, así fue. Era verano. Mis padres estaban en el campo. Yo siendo una niña me quedaba a cargo de los hermanos más pequeños, que eran cuatro. Entonces me percaté de que había un olor a quemado en la casa, miré al techo y, efectivamente, estaba ardiendo. Como pude bajé a los niños a la calle. Por ahí andaba una vecina que, al ver mi ajetreo, me preguntó qué estaba haciendo con los críos. Yo le dije que la casa estaba ardiendo. Menos mal que la mujer empezó a pedir ayuda a otros vecinos, y entre todos pudimos apagarlo. Mientras tanto pues yo asustada y llorando de miedo. No tanto al fuego porque estaba sofocado, sino a la reacción de mis padres, que cuando llegaron a casa lo único que me preguntó mi madre fué “tendrías por lo menos la casa limpia ¿no?”, en lugar de decir un “tranquila, ya pasó” o algo así. Había una señora por allí que miraba la casa y decía “esta mujer que está trabajando en el campo y cómo tiene la casa de limpia”, había otra con ella y le contestó “no es la madre, es la hija, y además atiende a los pequeños”. Bueno, así fue ese condenado día (risas).


M: También me han contado que eras un hacha recogiendo aceitunas “a rebusco” ¿qué puedes decir en tu defensa?

I: Pues que eran cosas de críos (risas). A mí eso de andar cogiendo aceituna “a rebusco” de una en una no me gustaba, me parecía una pérdida de tiempo, así que miraba los olivos que no estaban recogidos y hacía lo propio con todas las aceitunas del suelo... Llenando pronto la cesta.


M: ¿Cuánto tiempo fuiste al colegio?

I: Fui al cole cuando me dejaban. Aún así me saqué la E.G.B.


M: ¿Destacabas en las clases?

I: Era una más, pero se me daba bien el estudio.


M: ¿Qué materia era tu favorita?

I: Matemáticas y geografía. Yo estudiaba con mi hermano que es mayor que yo, entonces se me quedaba con facilidad. Cuando él quería aprenderse la lección yo ya me la sabía.


M: ¿Quieres contarnos alguna anécdota?

I: No, sólo decir que cuando los demás niños querían empezar con las tareas, yo ya había terminado. Es una mala costumbre que sigo teniendo en mis clases actuales (risas).


M: Hablando de anécdotas, por ahí hay una de unos calcetines sucios y unos cuantos viajes al río ¿nos la cuentas?

I: Vale. Era casi primavera. Algo le pasaba a mi madre. Una tarde me mandó a lavar unas prendas al reguero, que la verdad, quedaba bastante apartado del pueblo, sobre todo para una niña de ocho años, pero en fin... lavé rápidamente lo que me mandó y me fui para casa. Cuando llegué mi madre miró la ropa y tendió algunas. Había unos calcetines que, según los miró, los cogió y me dió con ellos en la cara. Me dijo que no estaban limpios y que fuera a lavarlos de nuevo. Volví al reguero y los lavé bien lavados, mucho, mucho, con toda la fuerza que podía. Volví a casa y me hizo exactamente lo mismo, diciendo que no estaban bien limpios. Así hasta tres veces. La última vez era ya casi de noche y tuvo el detalle de mandar a mi hermano conmigo. Una vez ahí me quedé mirando los calcetines porque claro, sucios no podían estar de tanto que los había lavado, ¿qué podía pasarles? Entonces en un arrebato de desesperación los cogí y les di la vuelta del revés, los enjaboné y aclaré. Volvimos a casa, los miró y me dijo “ahora sí que están bien”. Todo esto por no darme cuenta de darle la vuelta, si no me hubiese dado cuenta del detalle, aún estaría hoy yendo y viniendo al puto reguero.


M: ¿Cómo se entretenían los niños en esa época? ¿A qué jugábais y con qué?

I:Con cualquier cosa. Con unas tristes piedras, en concreto cinco. O con dos palos, uno corto y otro más largo. El juego se llamaba “el pingo”. Y también a “la macaca”, se dibujaban en el suelo unas escaleras con lugares de descanso, eso como la rayuela de aquí.


M: ¿Tuviste muñecas? ¿De qué material?

I:Sí, tuve muñecas como todas las niñas. Eran de trapo. Las hacíamos nosotras mismas. Teníamos las casas de las modistas muy vigiladas por si tiraban algún trapito bonito, que aunque fuese pequeño, nosotras le dábamos buen uso.


M: Respecto a la nutrición también me han contado algo de una sardina para tres, ¿cómo está eso?

I:La comida era toda una odisea. Diré que no pasé hambre, pero sí ganas de muchas cosas. Por ejemplo, no supe nunca lo que era un plátano, un yogur o cosas del estilo. Recuerdo que mi madre compraba sardinas a veces, no a diario ni de broma, entonces las asaba y cortaba una para cada tres hijos. A mí me gustaba la cabeza, porque tenía más que chupar (risas). Era eso o nada, no había dinero para más.


M: ¿Cuál era tu plato favorito entonces?

I:Todo me era bueno, la verdad.


M: ¿Qué comida odiabas siendo pequeña?

I:Un caldo que hacía mi madre con la cabeza y la hoja de los nabos. Lo odiaba de verdad.


M: Cuéntanos algo gracioso de esta época antes de pasar a la siguiente.

I:No hay nada demasiado atractivo. Todo era bastante monótono.


M: Vale, entramos en la adolescencia ¿estás lista?

I:Vamos.


M: ¿Estuviste en casa en aquellos años o saliste del pueblo?

I:Salí con trece años. Fui con mi última profesora a trabajar a su casa.


M: ¿Trabajaste para cargos importantes?

I:Según se mire. Estuve en casa de la hermana del ministro de interior sirviendo, claro, y eran un poco hijos de puta (risas).


M: Para bien o para mal ¿a quién recuerdas más de entonces?

I:No quiero recordar a nadie.


M: Tuviste un pequeño problema técnico en el momento en que te convertiste oficialmente en mujer ¿qué pasó?

I:Esos temas eran un tabú para mi madre. No sé si le daría vegüenza de hablar con nosotras. Pero yo tuve suerte ya que a mis catorce años trabajaba con una señora que un día me llamó a una sala, y me preguntó lo típico, que si ya era mujer, y un montón de cosas que a mí me sonaban a chino. Pero me dijo que si la cosa ocurría en su casa le gustaría saberlo. Total que un día, ahí estaba la dichosa regla. Corrí a buscarla para decírselo. Ella se alegró por mí como si fuera parte de la familia. Me hizo una serie de recomendaciones, más de lo que nunca hizo mi madre.


M: Pero a parte de sustos también te pasaron cosas bonitas, como por ejemplo lo de aquellos pendientes de oro que te regaló una señora...

I:Aquellos pendientes los gané atendiendo a una anciana, que también trabajaba en casa de la hermana del ministro, de hecho esta anciana estuvo toda su vida con ellos, porque me contaba que había visto nacer a las hermanas, y ellas ya estaban entradas en años. La mujer tenía noventa. Al parecer no tenía más familia que una hermana despreocupada por su situación. Como yo estaba de criada en la casa, me mandaron a atenderla. La mujer murió poco después. Entonces los jefes decidieron que me merecía un regalo, y de ahí los pendientes. Cuando fui al pueblo de mis padres los llevaba puestos. Mi madre llevaba unos aros. Decidimos cambiárnoslos un tiempo, pero un joyero ambulante le dijo a mi madre que “no sabía lo que llevaba en las orejas”, y la cosa es que cuando le dije que volvieramos a cambiarlos, me dijo que no. Que sólo saldrían de sus orejas cuando se muriera. Pero como mi padre también lo sabía, cuando faltó me los dio y yo le devolví los aros. Así fue la historia de los dichosos pendientes.


M: ¿Quién se los acabó poniendo?

I:En mi joyero siguen.


M: ¿Eres consciente de que mis pendientes están en tus orejas?

I:Sí soy consciente. Cuando los quieras te los doy.


M: Vale, vamos al pan (de nuevo). Háblanos de tus amigos, novios, pretendientes...

I:Amigos tuve algunos, sí.


M: Había por ahí uno que te quería dar un beso en un lunar, el muy sinvergüenza...

I:Alguno hubo. Había un chico vecino del pueblo que fue a trabajar con sus padres a otro sitio no muy lejano, si no fuera porque había un par de montañas con río incluido a cruzar. Entonces este chico cada domingo por la tarde venía a verme a pie, cruzando esas montañas y ese rio. Yo le decía que no viniera porque estábamos lejos, pero él decía que venía porque me quería mucho, y que el camino no le era problema. Un día llegó, nos dimos un besito en la mejilla, como siempre, entonces me dijo que le gustaría darme otro besito. Le dije que si no lo quería tal cual se lo quitaría. Se llevó la mano a la cara diciendo que no, que era suyo, muy suyo (risas). Luego se lo di en los labios y saltaba de contento. Habladurías de la gente mal intencionada, me informaron de que estaba con otra y claro, eso a mí como que no. Mis padres tampoco lo querían por ser pobre, igual que yo (risas). No teníamos donde caer muertos, y parecía que fuese eso una desgracia... Pero ya pasó. Lo que sí ocurría es que el pobre chico seguía viniendo a verme, y yo empecé a mostrarme distante con él para desencantarle, y que dejara de venir, aunque le quería mucho. La última vez que vino casi ni le hablé. Se fue, pero antes de hacerlo me dijo “no sé lo que te pasa, pero te diré algo: yo no me casaré hasta que tú estés casada” y añadió “si no me caso contigo, me casaré con la primera que diga que sí, aunque no la quiera”. Eso fue poco después de que yo me casara con el hombre que me maltrató e hizo tan infeliz.


M: ¿Quién podríamos decir que fue el primer novio oficial?

I:Ese chico.


M: Cuéntanos alguna anécdota que recuerdes de la época.

I:Mejor no.


M: ¿Cómo os divertíais?

I:Como podíamos. Los domingos sobre todo después de comer, nos juntábamos lo jóvenes e íbamos por la carretera, arriba y abajo, cuando nos cansábamos nos sentábamos en un prado hablando, contando chistes e historietas. Si alguien tenía una radio de bolsillo escuchábamos música o bailábamos, eso como se terciara.


M: ¿Y tus hermanos, cómo se portaban?

I: Muy bien. Eran muchos en casa, pero nos llevábamos bien y éramos una piña.




CONTINUARÁ...




jueves, 1 de marzo de 2012

GANADOR DEL CONCURSO DE TERROR


Ya tenemos relato ganador del I Concurso de relato de terror viernes 13, perpetrado por los blogs El Eterno escritor y El estante olvidado, que dedicamos al maestro del horror cósmico, Howard P. Lovecraft.
Los que habéis seguido todo el proceso, sabréis que cumplida la fecha de admisión de relatos, colgamos los textos para que los leyéseis y valoráseis cuál era vuestro favorito.
Pues bien: se ha cumplido la fecha.
Tras el recuento de votaciones, tenemos el placer de anunciaros el nombre del relato ganador...

El origen de Dunwich. Por Medardo.

¡Te damos nuestra enhorabuena, Medardo! Gracias por participar en nuestro concurso. En breve contactaremos contigo para enviarte tu premio.

Queremos dar las gracias también al resto de participantes por habernos hecho llegar esos magníficos textos escritos con mimo, y que pese a ello, no dejaron de asombrarnos y estremecernos a partes iguales. Gracias de corazón.

Las puntuaciones han estado muy reñidas:

El origen de Dunwich: 23 puntos.
Ojo por ojo: 22 p.
Irem, La ciudad sin nombre: 9 p.
El mastín: 9 p.
El doctor: 4 p.
Esperamos que todos hayáis disfrutado con nuestro concurso. Nosotros, tras la experiencia, tenemos algo muy claro, y es que volveremos a proponer otro.
De nuevo gracias y... ¡Nos leemos!