miércoles, 3 de octubre de 2012

La leyenda del segundo féretro. Jose Mª Latorre




Esta novelita está ideada para se leída por un público adolescente, eso está claro. ¿Por qué acabé leyéndola? Porque amén de sentir cierta curiosidad por el género, un buen amigo la adquirió en un mercado y me la recomendó. 
Hecha la introducción, vamos al lío. 

Nos encontramos con una buena historia ambientada en la España de los sesenta, pero que se traslada rápidamente a La Toscana, a una villa gigantesca con capilla y cripta propia (además de biblioteca, por supuesto) plagada de pasadizos secretos. 

La amiga del protagonista, italiana y estudiante de arte, encuentra por casualidad un manuscrito que lleva años en el haber de su familia. En él se narra una cosa que le pasó al antepasado de la chica, pero que tiene toda la pinta de intentar repetirse inminentemente. 

Bueno, pues el protagonista se marcha a Italia para ayudar a su amiga y allí empiezan a desarrollarse un montón de acontecimientos súper interesantes (de ese tipo de cosas que las mentes aventureras disfrutan por mucho que acojonen). 

Hay que aplaudir al autor en muchos aspectos pese a que la obra esté escrita en el más puro lineal clásico (o sea, que ni usando una regla habría salido más recta) pero... PERO, siempre hay uno: bien. Me ha gustado un montón la historia y sé de buena mano que no soy la única "escritora" que pronunció un "bien" al terminarla. 

Lo bueno:
Es cortita, los capítulos se pasan y casi ni te das cuenta que se han ido. 
Buen ritmo y estilo muy definido.

Lo malo:
Que el protagonista es un chavaluco y el lenguaje hiper formal que utiliza el escritor en toda la obra (el narrador es el mismo chaval pero con unos cuantos años más) aleja a un posible lector de quince años. 
 Desde mi perspectiva eso es un fracaso gordo de planteamiento, sobre todo porque supuestamente la historia está pensada para ese público. 

No sé qué pensaréis vosotros, si alguien lo ha leído, lo dicho, por aquí hay comentarios casi positivos por unanimidad, pero las reseñas en este Estante, se hacen para que todos opinemos con total libertad. 
Espero ávida vuestras impresiones ^^

Gracias por leer






4 comentarios:

Ginés Vera dijo...

A mi me gustó, porque introduce unos seres malignos que me avivaron su compra y posterior lectura. Lo de las edades de los libros teóricamente juveniles es un largo debate aunque coincido en que empatizar con el adolescente no sé, y más habida cuenta de otras distracciones más multimedia para las edades a las que supuestamente va dirigido. Un saludo.

Pandora_cc dijo...

No son las distracciones multimedia, es que si no tienes hábito y te habla un señor "mayor" intentando hacerte entender cosas que le pasaron hace un montón de tiempo te cuesta seguirle. No es comparable pero a mí me ocurrió con una novela siendo una cría y no he podido seguir nunca con ella.
Gracias por venir!!

Miguel dijo...

Vamos ver, esta más que claro que por mucho que alguien quiera, si no encuentras el libro que te hace salir ese intrépido aventurero, que gusta de perderse en tomos superiores a los papelotes que vienen dentro de los kinder sorpresa. . . difícil vamos a leer. De todos modos, no creo que sea un problema que un señor mayor te cuente una historia, ni que palabra use, siempre que no sean palabros. Si, es cierto, no soporto los libros donde cada párrafo, o frase, tengo que tirar de diccionario, (es lo que tiene ser lerdo) pero es muy simple, si quieres que la gente lea, no les compliques la existencia.

Pandora_cc dijo...

De acuerdo pero no jajaja. No se trata de no usar "palabros", los palabros no están mal, te enriquecen, te haces más listo (tú que te tratas de lerdo ¬¬, en fin...), pero hay que tener juicio a la hora de elegir una lectura. Muchos escritores utilizan "palabros", hasta tú lo haces. No sabes si quien te lee o escucha los entiende, así que no se pueden juzgar ni al autor ni a la obra, por ponerlos. Creo que no hay que adaptar la literatura al lector (salvo la infantil y juvenil), lo ideal es que el lector se enriquezca con ella, pero lo dicho, siendo inteligente a la hora de elegir y en el caso del escritor de exponer.
Vamos, que si buscas entretenerte y pasar un buen rato o despertarle el interés a un chiquillo no tires de cosas chunguísimas o hiper formales, porque te va a salir mal el invento. Creo yo.
Bss!