lunes, 28 de enero de 2013

Sabor Euforia: ya a la venta

Parecía imposible, después de todo el esfuerzo invertido, de las revisiones infinitas y de tantos otros temas varios, finalmente ESTAMOS EN EL AIRE.


Sabor Euforia, mi primera novela
¡a la venta en Amazon!



¿Cuál es el sabor euforia? ¿Es emoción? ¿Felicidad? ¿A qué sabe exactamente?... Gala Duarte, una ilustradora deseando realizar sus sueños, se encuentra con la oportunidad de triunfar que siempre estuvo deseando.

Esta novela narra un trepidante viaje donde la alegría, la ilusión, el amor, la pena y tantas otras vivencias cotidianas, bailan íntimamente con la visión de las grandes multinacionales respecto a los sueños.

¿Qué es Sabor Euforia? Una aventura en seis días cuya acción se ubica en ese maravilloso mundo alejado de todo lo conocido.

La portada, una maravillosa combinación de técnicas pictóricas, corre a cargo de la exitosa ilustradora digital y tradicional Medusa Dollmaker. Autodidacta y mercenaria; entre sus clientes y publicaciones figuran: ‘Cabaret’ de Planeta DeAgostini, Edebé, Welovefine, Norma Editorial, Bohemme o Ballistic publishing.
 



Hazte seguidor del blog http://saboreuforia.blogspot.com.es/ y de mi página en Facebook http://www.facebook.com/MiriamAlonsoRodrigues para mantente informado de las sorpresas, regalos, promociones, contenido adicional, concursos y noticias que poco a poco irán llenando estos espacios. 

Deja que te envuelva el Sabor Euforia. 



Amazon.es: http://goo.gl/4vdKW

¡¡Aprovecho para dejaros también aquí el sorteo que estamos preparando en Facebook!!



¡¡Nos vemos!!

miércoles, 23 de enero de 2013

FANFIC: El reTHORno de Loki


Bueeeno, amenacé con escribir uno, y aquí lo tenéis. Señoras y señores, con todos ustedes en primicia mega mundial (xDDD!!)...

El reTHORno de Loki 

CAPÍTULO PRIMERO
(Imagen: comicbook.com)


Envueltos en luces, los dos hermanos reemprendían el camino de regreso a casa. Loki esposado, amordazado, era la bestia que Thor pretendía arrojar a los pies de Odín: finalmente cumplió su misión... o eso pensaba mientras Los Vengadores separaban sus caminos, sus vidas, una vez restaurada la calma.
   ¿Y por qué su hermano no se percató de lo que estaba ocurriendo? Porque Loki era superior a él, siempre, en todos los aspectos. El muy idiota no reconoció que su copia, el mejor trabajo que Loki había hecho en cosa de duplicación, era la que agarraba el teseracto y viajaba con él a través de la luz, entre dimensiones y galaxias, para que la paz volviera a reinar en La Tierra. Presintió la furia que sentiría cuando tan fácilmente como se dejó atrapar, desapareciera... Tal como supuso, en cuanto el falso Loki soltó la mayor fuente de energía conocida en el universo, Thor se separó del cubo y salió despedido para quedar, como merecía, perdido en los confines del universo.
   Mientras todo esto sucedía, el auténtico Loki seguía oculto en la tierra, pero en un lugar que se encontraba tan lejos de todo ser viviente, que jamás podrían haberlo encontrado sin que así fuera su voluntad. Él, hijo de Laufey rey de los gigantes del hielo, siendo dios del engaño y príncipe de la discordia, tenía medios de sobra para protegerse de todo salvo de sí mismo; su naturaleza comenzaba a cambiar sin que lo tomara en cuenta, poco a poco iba convirtiéndose en el dios del mal que sería próximamente… Pero eso aún debía llegar, de modo que se limitó a continuar oculto y ver una pequeña parte de cuanto le rodeaba desde el ártico, refugiado entre el hielo, donde casi se sentía como en su auténtico hogar.
   No estaba inquieto porque le buscaran, La Tierra era precisamente el lugar donde se encontraba más seguro. Nadie sospecharía que continuaba allí  después del poco afortunado asunto de Los Vengadores…

   Alex había tenido lo que se entiende por una semana de mierda. Cernida en su horizonte se alzaba una conjunción de esas cosas fascinantes que sólo le podían pasar a una en el peor de sus momentos. La llamada de su madre fue sólo el comienzo: conteniendo la emoción, la mujer acabó por confesarle que sí, que finalmente volvía a casarse con el retrasado mental –en sentido figurado– que tenía por pareja. Pero eso, se dijo mientras bajaba la persiana del pequeño negocio abierto meses atrás, era sólo uno de sus tantos problemas.
   La cosa no iba bien, indudablemente. Los clientes, una selección de personas que vestía y maquillaba con maña adquirida durante tantos años de oficio, parecían no requerir sus servicios como antes. La tienda –o bombonera, como la llamaban sus amigos–, ubicada en un cándido rincón de Oregón, hacía serios esfuerzos por sobrevivir al azote económico mientras Alex veía agitarse los expositores donde descansaban la ropa y accesorios que diseñaba y cosía con mimo. Sólo hizo doscientos dólares de caja en una semana, con eso no podía pagar el alquiler, ni por supuesto el sueldo de Yvainne, ni la gasolina, comer… Echó el candado y fue hacia la Streetbob aparcada junto a la puerta. Tenía un plan: llegaría a casa, se pondría cómoda, puede que trabajara un poco mientras tomaba un té caliente –hacía tanto frío que lo iba a necesitar–, y el lunes regresaría para enfrentarse una vez más a la odisea de sobrevivir con un negocio propio en tiempos como estos.
   Su levita de cuero bailó por encima de la nieve que marcaban los neumáticos mientras regresaba a casa, atravesando un camino anegado en curvas.

 
   Transcurrieron unos meses antes de que se decidiera a dejar su refugio helado. Meses de meditación donde intentó comprender qué había salido mal en un plan que se le antojó perfecto. A ráfagas recordaba las palabras de aquel hombre de S.H.I.E.L.D. que le disparó desde el suelo. No, el problema no fue que él no tuviera el carisma necesario o la determinación para lograrlo, tampoco fue cosa de su ejército, ni siquiera del hombre de hierro, el ser verde, ni del soldado; el problema fue Thor, como siempre. Él y su fijación por hacer fracasar cada plan que emprendía... También recordaba lo que dijo, y no lo hacía a ligera: le preguntó si se creía superior a los humanos y ante su respuesta dijo que no había comprendido nada, que debía ser como ellos para poder gobernarlos.
   No lo quiso reconocer –jamás lo haría–, pero aún viniendo de él aquellas palabras anidaron en su mente. ¿Cómo podía ser posible? ¿Qué hizo Thor durante su estancia en La Tierra? ¿Acaso se volvió un ser inferior gratuitamente? ¿Fue así como vivió todo aquel tiempo? Le pareció impensable, aunque sólo al principio. Quizá el comentario de aquella estúpida mole rubia encerrara algo de lo que él pudiera sacar provecho. Ese fue el motivo por el que decidió quedarse: estudiar a las hormigas con detenimiento, desde cerca, en el anonimato, pasar desapercibido… Aquello fue lo que más le costó asimilar al semidios: largas jornadas dedicó meditando la teoría de su hermano imbécil, pero finalmente llegó el momento, se decidió a dejar el ártico, volver a mezclarse con aquellos seres inferiores y observar sus movimientos. Estaba preparado para afrontar la experiencia y disfrutarla. Fuera como fuere les haría experimentar sus poderes, comprobaría su capacidad de aguante y su cordura, no los subestimaría como la otra vez, pero por ello no dejaría de divertirse con los humanos como sólo sabe hacerlo el dios de las travesuras.
   Era de noche, una noche de nubes bajas, nieve y bruma. El camino no estaba iluminado cuando levitó hasta apoyar los pies en la calzada. Escuchaba el rugido de un motor y casi podía ver las luces del vehículo aproximándose a gran velocidad. Podía escuchar la canción estridente, podía ver al conductor despreocupado dando un trago más a la botella de whisky.
   Tres…
   Dos…
   Uno.
   Las luces iluminaron su silueta mientras Jerry, alarmado, se percataba de que había alguien en la calzada dando un volantazo. Los frenos chirriaro cuando la dirección se bloqueó por el brusco giro de volante. Un grueso tronco hizo las veces de freno deteniendo el descenso que podía haber acabado con su vida. El coche quedó con los faros aún encendidos, los intermitentes parpadeantes y la mitad delantera hecha pedazos.
   Aturdido, Jerry intentó bajar del vehículo. Sentía un intenso dolor de cabeza mientras buscaba al tipo de la carretera rezando todas las oraciones que conocía. Si había atropellado a un hombre, jamás podría perdonárselo... Caminó torpemente hasta que sufrir un fuerte mareo que le hizo caer al suelo. Loki, impertérrito, observaba la escena desde el mismo punto donde empezó.
El humano estaba malherido, agonizante...
   –Sería una lástima dejar que padecieras el dolor de una muerte terrible –dijo extrayendo de su abrigo una pequeña daga con la que atravesó su sien–. Te libero del dolor, Jerry.
   El cuerpo de Jerry se estremeció, pero al instante quedó quieto sobre la nieve. Loki casi pudo distinguir una sonrisa de agradecimiento en sus labios…
   Comenzó a desvestirlo con cuidado, con mimo. Le quitó las botas de caña, los pantalones vaqueros, el jersey con capucha y los guantes para ponérselos él a continuación. No podía pasar desapercibido entre los humanos con sus ropas asgardianas; aquel traje era mucho mejor que el suyo en lo que a anonimato se refería. Arrastró el cuerpo detrás de la furgoneta y allí, arrodillado junto a él, puso las manos en su pecho concentrándose para hacer que desapareciera  enviándolo muy lejos, a algún lugar donde flotaría durante la eternidad descomponiéndose poco a poco.
   «Mejor no» dijo Loki. Sabía dónde enviar el cadáver desnudo de Jerry para que éste apareciera en el cielo, produciendo una tremenda excitación...
   El cuerpo se esfumó envuelto en luz. 
  Bien, ya estaba vestido y estaba entre ellos, ahora debía integrarse. Todo funcionaba. Tendría que inventar una historia coherente y… Escuchó un nuevo sonido de motor, éste más débil y a la vez más musical que el de la furgoneta. Sin un plan mejor decidió ocupar el asiento de Jerry,  simular que había sufrido él el accidente no era tan mala opción.

   –¿Pero qué? –Alex se quitó el casco sujetando la moto entre las piernas. Lo dejó colgado del volante mientras se acercaba a la furgoneta todavía con el motor y las luces encendidas–. ¡Madre mía…! –Exclamó al ver que había alguien dentro del vehículo–. ¿¡Estás bien!?
   –...
  –Oh, Dios… – A Alex le temblaban las manos, tenía el estómago revuelto. Intentó aproximarse a la puerta del conductor para ayudarle, pero antes de llegar el accidentado salía por su propio pie–. ¿Estás bien? –Repitió histérica.
   –Sí.
   –¿Te has hecho daño?
   –¿¡Cómo me voy a hacer daño!?... ¿Cómo se llama este lugar?
   –¡Joder, seguro que tienes una conmoción! ¡Te habrás golpeado la cabeza! –Le dijo Alex tomándolo del brazo para prácticamente arrastrarle hasta la moto.
   Loki se dejó llevar un tanto extrañado por la reacción de la humana.
   –¡No tengo casco para ti! ¡No sé si te lo puedes poner con el golpe…! ¡MIERDA DE PUTA SEMANA! Agárrate fuerte –gritó prácticamente anclando las manos de Loki a su cintura–. No quiero que encima te mates por el camino.
   –No te preocupes, soy inmortal.
   –Estupendo… Definitivamente te has dado en la cabeza.


  En Amapol Citric XX, amanecía un rosáceo y perfumado día perfecto. Las habitantes de aquel divino planeta desrrulaban rulos cobalto de largas y brillantes cabelleras verdes, saludando un nuevo día desde la puerta de sus casas florales para empezar con las labores de glamour, como cada día desde que aquel maravilloso mundo era mundo.
   La actividad planificada por la diosa menor Manicura, consistía en una reunión de todas las habitantes del pequeño planeta en la plaza de la fuente de Diorizen, donde daría lugar el ancestral ritual religioso de coloreado de pezuñas. Todo transcurría con normalidad hasta que  un grupo de amapolixx comenzó a gritar despavorido señalando al cielo. Flotando en el aire, salido de la nada, en cueros, había llegado El Anticitrics, tal como rezaban las antiguas escrituras...

Versículo 97846: Y una mañana de ritual anciano, aparecerá en el cielo El Anticitrics desnudo, mostrando el báculo marmóreo con el que sembrará el terror por siempre entre las amapolixx.

   Cortesía de Loki, por supuesto.


Mimi



¿Os ha gustado xDD? Espero que sí gentecilla. 
Sabed que éste Fanfic (por circunstancias de la producción) se publicará cada quince días previo aviso por redes sociales. 
Vuestros comentarios serán bienvenidos, que lo sepáis, ah, y si seguís el blog será estupendo, si no lo seguís, también. El objetivo de todo esto es pasar un buen rato erotico-festivo a veces, otras veces de descojone supremo, así que lo dicho: 
espero que os haya gustado y espero seguir viéndoos por aquí. 
Grasias de antebraso 
xDDD

martes, 22 de enero de 2013

Neil Gaiman post y Fanfic


Bueno chicos, vengo con temita del bueno:

-Nuevo artículo para La Gonzo Magazine, especial Neil Gaiman (podéis verlo siguiendo éste enlace http://www.lagonzo.es/literatura/sabias-que-neil-gaiman/).

-Lo otro es que me estreno escribiendo un Fanfic, la temática va a ser molona: es una historia sobre Loki, sí sí, Loki el de Marvel, el hermano de Thor jajajjajaj...

Mañana sale el primer capítulo, así que prepararse que vamos a por todas xDDDDDDDDD!!!!!!



lunes, 21 de enero de 2013

Cuento número 44. Las musas





Denise Potrzeba

Cuando era niño confundía las hadas con las musas, de adulto aprendió a diferenciarlas, pero aún a veces se descubría caminando sigiloso por la casa, intentando sorprenderlas o buscando el lugar donde se escondían: le tenían desconcertado. Pasaba semanas falto de inspiración, pero en cuanto ellas aparecían debía dejar lo que estuviera haciendo y aferrarse al piano, violín o clarinete para tocar y escribir sin descanso, antes de que la magia se desvaneciera: era duro ser compositor. 
Canturreaba agotado las últimas notas de su nueva canción cuando garabateó el final de la partitura. Sólo entonces su violín pudo yacer en la tapa del piano, como un soldado tras la batalla. Lo acarició mientras, de modo honorífico, transportaba también el arco de vuelta al estuche. Se inclinó abriéndolo sólo un dedo, el espacio necesario para descubrir una pequeña figura roncando musicalmente en su interior. ¡Era una de ellas! Pensó en raptarla, adoctrinarla, corregir su carácter y ser severo obligándola a trabajar diariamente, deleitado con la inspiración que le brindaba, pero no pudo. La amaba tanto así, repentina y loca, que dejó la puerta de su dormitorio abierta, por si de aquellas despertaba y quería dormir junto a él.

Mimi Alonso

lunes, 14 de enero de 2013

EL ELEFANTE, LOS ESTANTIANOS, EL LABERINTO y el juego de las 50.000 visitas.




     Un buen día, una mañana como cualquier otra, dejé el abrigo colgado en el respaldo de la silla. Hacía frío. Los suelos de las calles estaban humedecidos por el rocío del amanecer todavía próximo. Si alguien me hubiera dicho que aquella mañana viviría una aventura en el laberinto de piedra de la casa de mis abuelos no le hubiera creído. Y sin embargo, conforme el tren me iba acercando al pueblo me pareció notar un cosquilleo premonitorio que me recorría el cuerpo.

     El laberinto era el lugar que más me gustaba de casa de mis abuelos. Me pasaba desde siempre. No sé si era porque estaba influenciada por una peli de David Bowie o qué, pero sólo con pensar en él (en el Laberinto) me ponía palota. Llegué a casa de mis abuelos y para mi sorpresa no había nadie esperándome, me extrañó bastante, pero no le di importancia, pensé que antes iría al laberinto, dejé las maletas en la entrada y salí corriendo diciéndome que se está convirtiendo en una obsesión,cuando llegué a la entrada mi pulso estaba acelerado y no por la carrera precisamente, algo no cuadraba en la imagen pero no sabía lo que era, hasta que caí en la cuenta de que no estaba sola, había alguien más mirando lo que hacía, espiándome, lo que me puso muy nerviosa, haciendo que me volviera a plantear si debería de entrar o no en aquel sitio, o si tal vez sería mejor idea la de retroceder, pero pensé "aquí hemos venido a jugar" y agarrando ese pensamiento con fuerza me adentre en aquel laberinto a sabiendas del ¿posible pervertido? que me espiaba.

     Aquel laberinto no solo significaba un posible acertijo, sino que también era una aventura que estaba más que dispuesta a vivir, justo cuando entonces mi cordón se desató. Me incliné y miré los corredores desafiantes como siempre. No me daban miedo. ¡A POR TODAS! Me puse a correr como no lo había hecho en mi vida. Primero giro a la derecha, luego a la izquierda, después de nuevo a la izquierda y a la derecha otra vez. Sabía que había una plaza en algún lugar, pero nunca había llegado a verla... Algo en mi interior me dijo que la encontraría antes de que llegara el anochecer. Continué corriendo, girando y volviendo a girar hasta que algo se enganchó en mi abrigo deteniéndome...
     Mi abrigo se enganchó en ¿la trompa de un elefante! Aquello me trajo varias preguntas, tales como: ¿Qué hacía un elefante subido a los muros del laberinto? Y es más ¿Por qué me hacía ojitos, insinuando que quería algún tipo de afecto por mi parte? Todo aquello tan solo podría significar una cosa:


     –Línea directa con Monsevol. Al habla Marileesi ¿en qué puedo ayudarle?
     –Hola… Soy Mimi, Miriam o Pandora, como quiera, de El Estante Olvidado.
     –Sí dígame.
     –Mire, es que me he metido en un lío y creo que necesito ayuda.
     –¿Qué problema tiene?
     –Pues hice un juego en mi blog para celebrar que alcanzábamos las 50.000 visitas, y resulta que ahora no sé cómo puedo seguir el relato que he prometido que escribirí…
     –Monsevol está ocupado en asuntos urgentes y no va a poder atenderle ¿quiere dejar un mensaje?
     –Emmm… no, supongo que me las apañaré.
     –De acuerdo.
     –Graci…


     Tenía que haberme dado un golpe en la cabeza y seguro que estaba soñando o inconsciente. Me pellizqué el brazo duramente intentando forzar el despertar, pero al rato constaté boquiabierta que la trompa del elefante colgaba al otro lado del muro de piedra. Me decidí pues por lo obvio: dar la vuelta e intentar encontrar al elefante.
     Según caminaba bien girando a un lado o al otro, intenté no perder de vista aquella especie de macarrón grisáceo sobre el muro, pero era prácticamente imposible alcanzarlo. Tan pronto daba la sensación de estar a solo un giro de distancia, como la trompa y el supuesto elefante se alejaban muchos metros, tantos que me costaba distinguirlo.
     Continué caminando. Estaba tan centrada en el hallazgo del paquidermo que mi objetivo principal se desviaba por momentos. Porque mi objetivo principal era… Era… ¿Qué diablos estaba haciendo yo en el laberinto, más perdida que nunca? ¿Por qué eran, además, los muros tan altos? ¿Qué estaba pasando? Pensé escalar, pero según me aproximaba a la pared de piedra, daba la sensación de que ésta crecía sibilina, evitando siquiera que se me forjara la idea de hacer cumbre.
     «¡Mierda!» grité al laberinto.
     –Te has vuelto muy mal hablada con el paso del tiempo…
     –¿Quién ha dicho eso?
     –Oh, debí suponerlo: ya no te acuerdas de mí. Ha pasado tanto tiempo…
     –¿Jareth? –Pregunté con los ojos abiertos como platos.
     –¿Jareth? ¿Qué es eso?... No te acuerdas de mí… ¡es increíble!
     –Sí que lo es, sí –dije anclando los dedos en uno de los muros intentando escalar para seguir la voz: «te estás volviendo loca, fijo»–. Bueno, ¿vas a echarme una mano?
     –¿Yo? ¿Y por qué debería hacerlo? Sabes perfectamente cómo salir de éste enredo… Tienes once horas para hacerlo, o…
     –¿Seguro que no eres Jareth?
     –¡Deja de llamarme así! ¡Sabes perfectamente quién soy! ¡Nos conocemos!      –Respondió la voz alejándose.
     –Pues mira que bien –le increpé alzando un puño al cielo.
     «Céntrate. Tienes que salir de aquí, y tienes que hacerlo rápido porque ya es casi ha caído la noche y tus abuelos no te esperan; o sea que si no te mueves vas a dormir entre muros».
     La idea no me atraía nada, ciertamente.
     –¡Oh vamos! ¿Estás bromeando? –La voz me asustó al reaparecer de pronto y tan cerca. Era como si alguien me acabara de gritar al oído–. Deja de hacer el tonto y ven a la plaza, estoy esperándote.
     –¡Pero que no sé llegar! –Exclamé enervada–. ¡Que si supiera iría!
     –¿¡Que no sabes llegar!? ¡Pero si siempre quedamos allí, jodía!
     –¿Cómo?
     –¡Que te vistas y bajes de una vez! –Gritó histérica mi amiga, con la que iba a trabajar en coche–. Ya vamos diez… No. ¡Once minutos tarde!
     –Yo tengo que estar flipando –me dije, aunque mi voz debió de salir a lo grande y escaparse por el teléfono que sostenía entre mi mejilla y la almohada.
     –Pues deja de flipar y baja de una vez.
     –Vale, vale –comenté confusa.
     «Uff… Vaya tela con la fiebre, el resfriado y la medicación. Nunca había alucinado tanto tras tomar una Couldina…». Al menos, pese al terrible sabor que me había dejado en la boca, me encontraba un poco mejor.

     En la calle había nubes oscuras pero me consoló, según nos aproximábamos a la oficina, encontrar que el cielo seguía soleado. Definitivamente, y pese a despertar envuelta en alucinaciones, iba a ser una buena mañana, un buen día.
     Cuando llegué al trabajo dejé el abrigo colgado en el respaldo de la silla. Hacía frío. Desde mi ventana los suelos de las calles estaban humedecidos por el rocío del amanecer todavía próximo. Si alguien me hubiera dicho que aquella mañana…



 Gracias miles de millones a:
GINÉS, MARIPA, MARI, ANTHA, SUPER YO O HIPER YO Y DULCE SECRETO
Espero que os haya molado  jajajajja
Besitos y os espero atenta este 2013. Sois amor del güeno xDDDDDDDDDDDDDDD

jueves, 10 de enero de 2013

lunes, 7 de enero de 2013

Elección del primer libro del año


Y es que soy una sentimental, yo lo sé, pero le doy cierta importancia a éstas cosas. Que el último libro leído el año anterior haya sido especial, que el primero del nuevo año sea representativo para mí...
Lo intento de verdad, por eso el último libro que leí el año pasado fue El ponche de los deseos de Michael Ende y los que he elegido para empezar este año (ha sido imposible decidirse por uno) son:



No me he podido decidir por uno, y menos cuando empiezo el año activo súper súper malita con fiebre y fatal T____________T Me apetecían todos.
¿Qué libro os estáis leyendo? ¿Cómo lo hacéis vosotros para elegir el siguiente a leer? ¿Leéis varios simultáneamente o uno cada vez?
A mí de normal me gustar dedicarme sólo a uno, pero vamos... Que como buena géminis me cuesta elegir. ¿Alguna recomendación?
Buena semanita, estantianos. 

viernes, 4 de enero de 2013

Cosas random 2012 + Juego 50.000 visitas



Y hechos los saludos vamos al pan: 
Hay un montón de cosas random destacables en 2012 ¿verdad? Yo particularmente me he quejado de él varias veces, pero lo cortés no quita lo valiente, así que hoygan, voy a destacar algunas de las cosas molonas que me dejó el año pasado:

-Continué trabajando en el lugar de siempre. 
-Me pusieron la primera reclamación de mi vida laboral (parece una chorrada, pero hay que vivirlo xDDD).
-Mis amigos estuvieron conmigo. 
-Mi familia estuvo conmigo. 
-Tuve salud salvo algún resfriadillo puntual y lo típico. 

¡Qué bonito!

Bien. 
Ahora voy a contaros las otras xDDDDDDDDDDDDD:

-Escribí una novela en seis semanas que publicaré en breve.
-NNNNNGGGGGG llegó a mi vida y junto a él las noches de vigilia con mis pollos Bea y Asun (esto ya os lo contaré un día si acaso, lo de los pollos, digo). 
-Mi lugar secreto (cuyo nombre no pienso desvelar por más que se me pague xDDD) superó las 10.000 visitas.
-Nacieron nuevos proyectos y nuevos blogs en...
-...en un verano increíble que pasé rodeada de gente increíble, con reencuentros increíbles y un largo etc de cosas muy increíbles también. 
-Me dediqué a leer like a madafaca y formarme a saco en el ámbito literario. 
-Aparecieron en mi vida Karla, Jesús, Ana y Dani.
 -Otros amigos de los que pensé que siempre estarían se esfumaron.  
 -Hice una pausa para meditar y tomarme las cosas con calma. 
-Y, y... Finalmente llegaron las uvas con la tradicional quema de ropa interior en el balcón. 

Pero antes de eso, el día 19 de diciembre, aquí pasó algo MU GORDO. Algo tan gordo que yo me quedé (y me volví) MU LOCA. ¿Os acordáis?... Os cuento a los que no:

El día 19 de diciembre El Estante Olvidado se levantó por la mañana con ni más ni menos que 50.004 visitas. 

Anuncié que algo sucedería, y sucedió, propuse un juego, uno sin premio para ser exactos pero juego era. Se trataba del afamado Cadáver Exquisito. Yo ponía un párrafo y quien quisiera continuaba con la historia. Di un par de pistas por ahí, dije que el comentario más chisposo se iba a llevar una sorpresa y bien, aquí vengo hoy, esta noche de 5 de enero a deciros quién se va a llevar el premio. ¿Qué premio? Pues... Allá va: 

El primer ejemplar editado de mi primera novela publicada

 SABOR EUFORIA

Redoble de tambores nau, plis
(yo me lo guiso, yo me lo como xDDD)
Y se lleva el premiooooooooooorrrrrrrrrrrr...

¡¡¡DULCESECRETO!!!  

Por tu inestimable aportación:

"Algo se enganchó en mi abrigo deteniéndome, mi abrigo se enganchó en ¿La trompa de un elefante! Aquello me trajo varias preguntas, tales como ¿Qué hacía un elefante subido a los muros del laberinto? Y es mas ¿Por qué me hacía ojitos, insinuando que quería algún tipo de afecto por mi parte? Todo aquello tan solo podría significar una cosa..."

OJITOS... xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD

ENORME, ENOOORRRRRRRME JAJAJAJJAJAJAJ

Muchísimas gracias por participar, A TODOS. 
Hay poca gente que se apunte a un juego sin querer obtener algo a cambio, por eso valoro especialmente vuestro esfuerzo. Sois amor. 

2012 fue como fue, 2013 va a ser nuestro año, así que
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡A POR TODAS, ESTANTIANOS!!!!!!!!!!!!!

Wiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii


<3



P.D.: En cuanto pueda subo la entrada con el final que le he dado a la mítica historia. Espero que os mole xDDDDDDDDD

P.D2: ABRIGAOS, QUE VAYA TELA LA QUE ESTÁ CAYENDO!!!