miércoles, 3 de abril de 2013

Fanfic El reTHORno de Loki


CAPÍTULO 6



Difícilmente podría distinguirse donde acababa él y empezaba ella. Nunca tuvo tantas ganas de apropiarse de algo como las tenía de Alex, que indefensa y hambrienta, peleaba sin uñas por resistir. Sólo vistiendo ya los pantalones se dejaron caer en el sofá que hacía las veces de cama, para allí deshacerse de las últimas piezas inoportunamente situadas entre ellos.
–Quítatelos –sentía tal ansia que temió, si era él quien la desvestía, arrancarle también la piel–. Hazlo.
Pero Alex se desnudaba, no fue necesario que se lo pidiera. Se mostró hermosa, con sus pequeños pechos endurecidos y su cintura marcando con precisión la línea inflexiva de Loki.
También él se mostraba espléndido, pensó ella. Era el ser más hermoso que nunca tuvo el placer de contemplar desnudo, excitado, pétreo.
Loki se colocó sobre ella ignorando el leve zumbido nacido en un profundo lugar de su mente. Provenía de otro mundo, de otra vida que en nada se parecía a la de William el humano. Pero no era momento de prestar atención a nada, ni de concentrarse en nada que no fueran los jadeos de Alex en su oído.
–Bésame –pidió. Y él la besó cubriendo sus labios por completo mientras empujaba con su cadera la de ella, hasta encontrarse íntegramente en su interior. Sólo entonces separaron sus labios para dejar paso a un concierto de gemidos, que iban y venían según él hacía desaparecer la distancia entre los dos.
Alex gimió, esta vez de modo distinto a las anteriores.
–¿Te duele?
–Es muy intenso, mucho –a penas podía respirar. 
–No quiero parar, Alexya –dijo él besándola de nuevo, tomando impulso para observar  maravillado cómo se retorcía bajo su cuerpo, alcanzando el punto álgido cuando se estremeció, poseída por intensas contracciones–. No quiero parar –repitió antes de sentir también que el placer le envolvía haciéndole fruncir el ceño de ojos cerrados.
Loki había practicado el sexo con féminas asgardianas, también con tantas de otros planetas, todos hermosos ejemplos de su género. Estaba orgulloso del título que le concedieron: Loki era un buen amante, el mejor de los amantes. Una vez consumado el acto ante el júbilo que mostraban las favorecidas por su gracia, él se sentía invadido por la repugnancia y el deseo febril de alejarse para no regresar nunca. Había tantas por todas partes que odiaba perder el tiempo con la misma... Pero cuando se tendió junto a Alex en completa tensión, se sorprendió no encontrar rastro alguno desagradable ni ansias de huída. Al encontrarla en silencio, con los ojos cerrados, sólo sentía la necesidad de observarla descansar en completa calma, sonrosada,  de costado para colocar la cabeza sobre su hombro.
¿Qué era aquello? ¿Por qué rodeaba también su cintura? ¿Por qué depositó un beso sobre su corazón y él lo permitió, en vez de recoger las prendas esparcidas y desaparecer en un pestañeo? ¿Por qué no saltaba ella de excitación? ¿Por qué no ansiaba dar a conocer que había compartido lecho con él?... Alex no tenía la mínima intención de irse, y Loki, pese a la confusión y extrañeza del momento, tampoco quería que lo hiciera. Quizá estuviera bien comprobar su temperatura… Alex sonrió al sentir el tacto cálido y también los labios de Will, próximos a su frente, en un abrazo que no tenía prisa por disiparse.

Estaba adormecido cuando el zumbido volvió a aparecer, esta vez más intenso, exigente. Loki cerró los ojos concentrándose en la llamada que, inoportunamente, estaba a punto de atender. Dejó su cuerpo custodiado por la somnolienta Alex y viajó más allá de las galaxias, al oeste del universo, a un lugar tan lejano como árido.
Era Danyra quien reclamaba su presencia, su aliada y eterna Danyra, madre de gigantes renegados como él, de la que normalmente gustaba recibir noticias… Normalmente.
–¿Qué quieres? –inquirió molesto por la sonrisa que la diosa mantenía pétrea, resplandeciente en sus labios violáceos.
–Siempre es bueno saber qué ha sido de los viejos amigos… Me alegra verte bien.
–¿Bromeas? ¿Dudabas que estuviera vivo?
–Jamás dudaría tal cosa –dijo ella colocando sobre sus hombros un manto elaborado a base de sangrantes cabelleras enemigas. Danyra gustaba mostrar sus más delicadas prendas en presencia de Loki.
–¿Para qué me has llamado?
–Para darte noticias.
–Habla entonces.
–Thor sigue vivo y se dirige a Asgard.
–¿Tan pronto? –comentó él sorprendido–. Pensé que le llevaría al menos un par de siglos recuperarse.
–Es el hijo de Odín –dijo ella remarcando el parentesco con sorna–. Es fuerte –Loki escuchó levantando una ceja desdeñosa.
–¿Para eso querías verme?
–No, quiero ofrecerte la protección de tus hermanos gigantes.
–¿Mis hermanos? ¿Tú? ¿Tus hijos? –se mofó Loki–. Danyra, no sois mis hermanos. Vosotros y los gigantes de hielo os parecéis tanto como Thor y yo –se dio la vuelta decidido a regresar al lejano lugar del universo donde su cuerpo seguía abrazado por una humana.
–El caso –continuó ella–, es que tanto nosotros como ellos corremos un riesgo que podríamos evitar si nos aliáramos.
–¿Qué riesgo? –preguntó deteniéndose.
–Lo sabes perfectamente.
–¿Ha regresado?
–Nunca se fue, sólo estaba dormido.
Los titanes jamás le cayeron en gracia, menos cuando amenazaban su existencia.
–Pues avísame cuando despierte –resolvió dándose la vuelta.
–Loki, no seas estúpido, piensa que… ¡Lo siento! ¡No! ¡Perdóname! –exclamó Danyra, pero el poder del dios ya se dejaba sentir en su cuerpo como si fuera una serpiente, enredado, furioso, estrangulándola.
–Jamás te dirijas a mí de ese modo –dijo entre dientes haciendo tanta presión que la madre de gigantes, quince veces superior a él en tamaño, cayó de rodillas suplicando clemencia.

Ya había regresado junto a Alex, ya podía sentir de nuevo su caricia en el pecho, su calor próximo esparcido por todo el cuerpo y el leve susurro de su respiración, cuando Danyra cayó inerte al suelo. El planeta tembló entonces, y sus hijos, entre desgarradores rugidos, elevaron cánticos al cielo  que clamaban venganza.



   Allá va el sexto cachito de este regalo tan molón pa una hamija y pa todas las demás fans de nuestro malvado asgardiano... Ains... xDDDDDDDDDD Estamos a cuatro del final, pichones, que lo sepáis. 

Alucino estantianos... Os prometo que la entrada original tiene bien puestos los guiones de diálogo y las sangrías... Dolor de blogger T___T



2 comentarios:

Asunción Macián Ruiz dijo...

gNGRNRFNFFFFFF ahr

Mimi Alonso dijo...

Me alegro mari, eso es bueno xDDDDDDDDDDDDD