miércoles, 29 de mayo de 2013

Presentaciones + cosas random



Hace un mes que empezó todo, y en ese mes han pasado muchas cosas. Ha habido:

FERIA DEL LIBRO DE VALENCIA




FERIA DEL LIBRO DE MANISES




Los ejemplares de esta primera edición de Sabor Euforia ya tienen un nuevo hogar.

Ahora os invito a vivir conmigo cada momento, cada instante que transcurra en la segunda fase de esta aventura:

LAS PRESENTACIONES (esas grandes desconocidas...)
Y
LA SEGUNDA EDICIÓN DE SABOR EUFORIA

¡¡¡WIIIIIII!!! ¡¡¡A POR TODAS!!!
¡¡¡Gracias por hacer todo esto posible, bonitos!!!

Nos vemos el día 1 de junio en Califato Café (http://www.califatocafe.com/inicio/), C/Periodista Gil Sumbiela 36. Benicalap – 46025 de VALENCIA

Allí os espero a partir de las 19:30, con un montón de cosas chulas, y también un montón de sorpresas
;) 

martes, 28 de mayo de 2013

Vodka

Hola estantianos.
Os traigo el principio de mi relato Vodka, incluido en la antología Crónicas del miedo. Ale, ahí queda ^^:


VODKA


No sabía que si tocaba una farola con la mano pudiera quedarse pegado. En realidad sabía poco de Ucrania y del frío que llegaba a hacer en enero, no obstante se aventuró siguiendo los consejos de su colega del trabajo: “allí vas y con mil euros eres el puto amo durante un mes”. Una semana más tarde se montaba en el avión para aterrizar, diez horas después de los trasbordos, en Kiev. Su compañero tuvo a bien darle unos cuantos consejos más: “lleva siempre encima el teléfono de la embajada y dinero, sobre todo dinero, porque hay unas putas impresionantes. Pero si te las vas a follar no las lleves nunca a tu hotel, que esa gente tiene las manos largas y a ti se te ve a la legua que eres un poco idiota. Fóllatelas en alguna pensión… Ah, y guarda también un poco de pasta fuera de la cartera, yo la llevaba en el calcetín, porque si te pasara cualquier cosa no pienses que van a llamar a una ambulancia de gratis: tienes que pagar para que te acerquen al hospital”.
Desafortunadamente no le dio tiempo a guardar nada en ningún sitio. Escasos segundos después de salir del taxi que le llevó hasta el hotel, tropezó con un tipo enorme  desapareciendo éste entre los callejones con toda su documentación dentro de una bolsa de cuero. La misma bolsa donde viajaban los mil euros que había cambiado por grivnas en el aeropuerto.
–¡Hijo de puta! –Gritó inmóvil temiendo que volviera y le diera una paliza.
Estaba jodido, helado y jodido. Para colmo sólo se le ocurrió apoyarse en una farola con sus lamentos, mientras ¡oh fortuna! se quedaba pegado. Las chicas que pasaron junto a él  reían, podían distinguir un turista a la legua, más si el tipo en cuestión tenía aquella cara de gilipollas que se le quedaba a uno cuando se había inventado la rueda para todos menos para él. Intentó negociar con el encargado del hotel, no funcionó; en la recepción pedían el importe íntegro de la estancia por adelantado. También intentó guarecerse del frío en una cafetería, pero tampoco funcionó porque no tenía una triste moneda con la que tomar algo caliente o contactar con la embajada. Regresó al hotel lloroso, rogando que le dejaran hacer una llamada, pero en cuanto dijo que se trataba de una conferencia el tipo de la recepción se le rió en la cara: aquello no era un locutorio.
Hundido, salió a la calle sintiendo que Kiev era el lugar más cruel y horrible que podía haber elegido para pasar sus quince días de vacaciones. Todo por culpa de aquel cabrón del trabajo... De no haber sido por él habría ido a Estocolmo, como tenía planeado, o a Amsterdam donde se hincharía a fumar hachís, pero no… 
No quería alejarse demasiado del hotel, era el único lugar que conocía y si tenía que pasar la noche a la intemperie prefería hacerlo allí a perderse por las calles. Giró la esquina buscando algún hueco para resguardarse del frío: la salida de emergencia, un contenedor o algo donde hacerse un ovillo y esperar el amanecer sin que nadie reparara en su presencia. Tampoco en eso tuvo éxito… En cuanto se internó unos metros en el callejón más próximo...

lunes, 27 de mayo de 2013

Jelou 29


Hola bonitos.
Bueno, como ya alguno sabéis, la semana pasada fue mi cumpleaños. Soy (sigo siendo) de esas personas a las que les gusta celebrar la caída de los años normalmente, pero he de reconocer que estos 28 merecían una mención especial.


Ha sido un gran año (sí, sí, con crisis y todo). Unos 365 días donde he tenido la oportunidad de hacerme un poco más lista, un poco más responsable y también un poco más atrevida.
Sabor Euforia llegó al mercado casi de sorpresa, y tan rápido como llegó la primera edición quedó agotada. Muchos ya sabéis qué se siente cuando esto ocurre, cuando estás en casa con tu chiquillo en las manos temiendo que sea demasiado feo, demasiado políticamente incorrecto, demasiado boca-chancla, pero de pronto resulta que no, que gusta, es mono y tú eres más feliz que una perdiz (a ver, ya lo era antes de someterla a juicio, sé que entendéis lo que digo...  ;).
El año no fue grande solo en el aspecto profesional ¡qué va! Sigo teniendo una familia que no me la merezco, una piña de gente fiera que sigue conmigo, una madre a la que adoro, una sobrina que cada día es más y más amor, hermanas, cuñados, tíos, primas y un largo etcétera de personas que sí vienen al caso pero no voy a mencionar.
No olvidemos a la otra familia, la que se "elige": los grandes amigos que siempre, sí o sí, están con nosotros desde hace años, llueva, nieve o haga sol ahí siguen dándole vidilla al asunto, haciendo que los grandes momentos sean más aún, convirtiendo los pequeños en especiales... Os quiero chicos.
Hagamos también un espléndido hueco en este post a esos personajes que aparecen en tu vida en forma de pollo, creando preciosas ilustraciones y botellitas llenas de magia, alegrándole el día a una Mimi como yo y a otro pollo ya mencionado por ahí arriba: eres una de las cosas grandes, de las sorpresas que han pasado este año, nena :)
Otra llegó en Halloween, en una fiesta. Después de comprar cervezas ilegales con los que entonces eran unos completos desconocidos, resultó que el destino fue a reunirnos con nuevas caras maquilladas, con las que antes, incomprensiblemente, no teníamos relación. Se incorporaron al grupo de amigos (amigos de los que se cuentan con los dedos de las manos, amigos de esos) cuatro personajes increíbles, encantadores, cuatro gentes de bien que agradezco tener en mi día a día. Esperan juntos muchos proyectos, muchas risas, muchos buenos momentos y malos también. Esto es como en los matrimonios: se está en lo bueno y en lo No xDDD.
Cierto es que no todo ha sido estupendo, también hubo sus momentos de bajón, de dolor, impotencia. Discusiones, gritos, malas hostias etc etc. Pero ¿sabéis qué? No me pesa haberlos vivido. Si no fuera porque también suceden cosas malas no nos haríamos más listos, no aprenderíamos de los errores.
Y el amor, siempre se debe mencionar el amor. Hace moverse las ruedas, hace que todo funcione, aclara los días grises, abraza cuando hace frío y no acalora al envolverte en las largas tardes veraniegas. También ha habido amor, por supuesto que sí.
Quizá os estéis preguntando ¿qué os quiero decir con todo esto?
Os quiero decir que ya tengo 29 años, que recuerdo cómo veía de pequeña a la gente que tiene mi edad ahora, cómo pensaba que iba a ser al soplar las veintinueve velas... ¿Sabéis qué? No soy como imaginé: no estoy casada, no tengo un palacio como el de Barbie, no soy rica, no visto ropas caras, no tengo unos Manolos... ¿Sabéis qué tengo? Una vida modesta donde no me falta nada, rodeada de gente a la que adoro, un trabajo 2 que me permite continuar con el trabajo 1, el que realmente me importa, y también darme unos cuantos caprichos (a veces de sibarita pobre, a veces de sibarita a secas). En definitiva, una vida feliz y llena de magia, magia distinta a la que imaginé con diez o doce años, pero no peor.
No es más rico ni más feliz el que tiene más cosas, estos 28 me han enseñado que el más rico y el más feliz es el que lucha por lo que quiere. Por mucho que la tele diga que la felicidad está en el dinero, el éxito y en la puta pariu a tó, mi verdad es que no necesito todo eso, necesito estar a gusto conmigo misma, con mis actos, y que esa gente tan importante para mí siga bien. Esa es la puñetera felicidad, indiferentemente de dónde se viva o cuántas pelas haya en el bolsillo. .
Ale ya, ya me callo.
No sé cómo vendré cuando cumpla los treinta, pero espero que tan de buen rollo como al cumplir los 29 xDDDDD
Gracias por leeros todo este manifiesto, estantianos.
Besos.

Os dejo esto por aquí, que lo he encontrado antes en Facebook y me ha parecido de lo más evocador.


Sigo admirándolo, sigo descoyuntada de la risa, sigo en modo "pues claro que sí" porque el pollo tiene razón: 
 ¡¡ESA ES LA ACTITUD, HOOOOMBRE YA!!

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡GRACIAS MUCHACHADA!!!!!!!!!!!!!!
¡¡¡¡¡¡A LA CAPITAAAAAAAL!!!!!!!
Wiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii




jueves, 23 de mayo de 2013

Fanfic El reTHORno de Loki



CAPÍTULO 8


Imagen: http://lego-loki.tumblr.com/image/44388043802




La sorpresa hubiera sido que la fiesta no se desarrollara tal como Alex pensó; desafortunadamente sucedió tal cual había previsto. Sus “amigas”, ex compañeras de trabajo en el supermercado junto con Yvainne, habían puesto precio a la cabeza de Will iniciando una desmedida cacería que Alex observó con vergüenza ajena.
Will, muy lejos de sentir cierta incomodidad ante los desenfrenados ataques que recibía, pareció extrañamente relajado, incluso feliz con la tropa de novedades que se exponían ante él a golpe de escotado vestido.
Iba a ser más incómodo seguir presenciando aquello, pensó Alex, que darle elegantemente la espalda y reunirse con sus otros amigos, más interesados en el partido que se retransmitía por televisión que en el recién llegado al grupo.
Loki la vio alejarse, vio cómo se aproximaba al grupo de machos, e incluso se percató de cómo uno de ellos, al tomar asiento Alex, le dejaba apoyada una mano en la rodilla con gesto de camaradería que en realidad no era tal. Ella no lo sabía, pero al parecer su buen amigo se llenaba de excitación con el pequeño gesto… de ahí que no retirara la mano.
Pronto se integró en el grupo, pronto los machos sabiéndola hembra óptima para procrear, le prestaron mayor interés. Por su parte ella gesticulaba, en ocasiones les hacía reír, otras lograba captar aún más su atención haciendo leves y moderados comentarios… También él estaba más atento a lo que ocurría en aquel círculo que en el propio.
–Cielo, ¿te acuerdas de lo que es tener una cita?
–Karim, no le agobies… Seguro que ahora mismo necesita calma para reestablecerse.
–¿Qué hay mejor que tener una cita interesante para volver a ser tú mismo?
–Callaos de una vez –dijo Loki zanjando la discusión para levantarse de la butaca y acudir junto a Alex, que de nuevo gesticulaba, tenía el pulso elevado y «¡cómo no!», hablaba de Los Vengadores.
–Les agradecemos seguir vivos, ¿cómo puedes decir que no?
–No digo que no –se corrigió conciliador uno de los amigos–, digo que una batalla no forja al héroe. Tú no sabes quiénes son esos tíos, nadie sabe nada de ellos desde que pasó.  Podrían ser terroristas o pederastas, podrían ser…
–O podrían ser como tú: gilipollas a dolor –dijo ella–. O sea, salvan tu culo en vez del de Jessica ¿y aún dudas? ¿Tú precisamente, dudas?... Tendrías que haber estado en sus zapatos.
–Alex no te pases.
–Lo siento –admitió sintiéndose culpable–, no tendría que haber dicho eso.
Pero a Loki le vino genial que lo dijera. Los extractos, las imágenes sueltas que captó en su  mente al fin tenían sentido, al fin podía comprender por qué de aquella pasión por Los Vengadores, y también por qué de su acritud hacia él. La cosa era la siguiente: una cafetería, una camarera, Alex esperando su bebida mientras la que debía ser Jessica atravesaba la sala con una bandeja en equilibrio, y de pronto… de pronto los chitauri. Gritos, cristales, devastación, cadáveres y ella abrazada al cuerpo inerte de la camarera; eso fue lo ocurrido.
–Has hecho bien en decirlo. Este cabrón no sabe la suerte que tiene de seguir respirando.
–No, de verdad, ya vale –pidió ella. Will se estaba aproximando, no quería volver a discutir ni que los espeluznantes recuerdos invadieran su memoria una vez más.
–Tienes suerte, Will. Tú no recuerdas nada –sorprendido por la mención, Loki se quedó mirando al chico–. Así mejor.
–Déjale a parte, no conviene que se altere –dijo ella. Si Will le decía lo mismo a él que comentó  en casa horas antes, Joyce no dudaría en partirle la cara, desmemoriado o no.
Loki calló ante los deseos de una mujer por primera vez, y lo hizo mayormente por plena indignación y rabia. Le estaba protegiendo a él, a Él, que con un chasquido de dedos podría matarlos a todos, que con su poder causó la desgracia que no dejaban de lamentar… ¿acaso estaban tan poco desarrollados que no podían comprender el sentido de todo aquello? ¿No veían que lo hizo para vengarse de Thor? No era tan complicado, pensaba lívido, además,  solo quiso dominarlos, hacerles un favor, pero aquella raza desagradecida no veía más allá de absurdas filosofías moralistas. Tomó una jarra de cerveza que reposaba en la mesa auxiliar y la engulló prácticamente del tirón. Acto seguido se limpió los labios con la manga y haciendo pedazos el cristal contra el suelo gritó: “¡OTRA!”, haciendo el silencio entre los humanos.
–¿Qué eres, vikingo o qué? –preguntó uno mientras ella continuaba sin dar crédito a lo que veía.
–¡Joder, Will! –exclamó una de sus amigas que había seguido la conversación prudentemente alejada de ellos.
–¿Estás loco o qué? –preguntó Alex levantándose finalmente del asiento para hacerle a un lado. Pero Will estaba rígido, mantenía una alarmante expresión en el rostro–. ¡Eh! ¿Estás bien? ¿Me estás escuchando? –insistió ella–. ¿Por qué has hecho eso?
–Cállate –exigió cortante, y Alex perpleja, se calló. Loki había detectado una alteración, algo que parecía imposible y sin embargo cada vez sentía más próximo, más demoledor–. Los gigantes…
–¿Los gigantes? ¿Qué gigantes? ¿Qué estás diciendo? –preguntó ella molesta; nadie tenía derecho a hacerla callar. Intentó calmarse pensando que había bebido demasiado.
Pero no, no lo había hecho, Loki estaba perfectamente. De hecho, cuando llegó el temblor que los humanos tomaron por un terremoto y todos corrieron raudos a resguardarse, él fue el único que continuó quieto en mitad de la devastación, mientras la fachada del local dejaba de existir y todo se volvía pedazos.
Alex, que había tomado refugio tras lo que fue la barra del lugar, corrió hacia él al borde del infarto, temblorosa y con las ropas rasgadas por los escombros. Entonces, cuando estaba a punto de tocarle, Will…
–¿Cómo habéis hecho para llegar a La Tierra? –preguntó al denso polvo que se levantaba más allá de un agujero en la pared, un agujero por el que cabía perfectamente la cabeza de un tráiler.
–Loki… –respondió el gigante haciéndose visible entre la bruma polvorienta. Su voz gutural se sonó como una tormenta.
–No tenéis suficiente energía para hacerlo.
–Vas a pagar por tu crimen, hijo de Odín.
Él sonrió divertido.
–Ya sabes que no soy el hijo de Odín.
–¡Antes la muerte que reconocerte como uno de los nuestros! –aulló el gigante mientras Alex presenciaba la escena dantesca que estaba sucediendo.
«Va a ser genial –pensaba Loki–, estoy terriblemente excitado… Pobres humanos, no sé cómo podrá soportar Portland una lucha de este calibre».
–Pagarás por tu crimen.
–¿Por cuál? –se mofó el semidiós separando las piernas para estabilizar el peso antes del primer envite.
–Will… –A su lado Alex sólo deseaba ponerle a salvo, apartar a Will el desmemoriado de todo mal. El gigante le llamó Loki, pero él no podía ser Loki, al menos no el Loki que ella conocía. Era Will, era…
Una de sus amigas intentó salvarse huyendo en pleno momento de confusión, pero al pasar junto al gigante este no dudó en aplastarla como a un insecto, Loki no se movió.
–Los mataré uno a uno –dijo la mole mientras él permanecía estático, sonriente–. Uno a uno –añadió capturando a Alex con una sola mano, elevándola por la cintura, golpeándola contra la pared.
Solo en ese instante un leve guiño de Loki, un gesto con los labios, hizo que el gigante ganara la batalla.
–¿Qué pasa con esta? –preguntó golpeándola de nuevo contra la pared–. ¿La quieres?...
Loki no se movió.
–Pues ven a buscarla –añadió el gigante mientras su cuerpo comenzaba a desaparecer, emprendiendo el regreso a su planeta con algo valioso, perteneciente el bastardo de Odín.

Mientras tanto, en La Tierra, en pleno centro del caos, Loki se sacudía el polvo de la americana aceptando el excitante juego que le había propuesto aquel atrevido gigante. 



¡¡¡QUEDAN DOOOOS!!!

martes, 21 de mayo de 2013

Firma Feria del Libro de Manises


¡Hola!

El fin de semana pasado fue especialmente majo para mí­. No solo tenía un evento tan chulo como la feria del libro de Manises, sino que también pasaron un montón de cosas más. Todas absolutamente merecen un rotundo agradecimiento:
A toda la gente de Manises, en especial a Ana Blanca que es un encanto de mujer (la horchata fue un detallazo), a la concejala de cultura que también es un encanto de mujer, a la gente de la radio de Manises por esa entrevista tan divertida con traca y todo jejejej, a todos los que se acercaron por la feria porque me encantó conoceros (un especial saludo a Aurea Vicenta ^^), a los libreros, por supuesto, destacando a Pepe y Marta de Somnis en Paper, a Uso y su mujer de Padierna y a las chicas de Llum de lluna por ser todos tan majos.
A Ana, Vicente y los incombustibles: moló, moló mucho xDDDDD
Y a los que me dejo, porque sabrán perdonarme.
GRACIAS A TODOS, ha sido una experiencia GENIAL.














PRONTO MÁS SORPRESAS, PRONTO MÁS 

NOVEDADES, PRONTO MÁS... MÁS... TODO JAJAJJA

¡GRACIAS!

lunes, 13 de mayo de 2013

Lo sé, lo sé, no tengo vergüenza ninguna...


¡¡¡¡¡¡Pero es por un buen motivo, consteeeee!!!!! 
xDDDDDDDDDD









Eso es lo que ha pasado hasta el momento, pero es que ahora... 




¡¡¡¡¡A ver si os veo a alguno por allí, bonicos!!!!!

Gracias por todo, de verdad ^^