miércoles, 26 de junio de 2013

Pandora's confidential: No me gusta Albert Camus


Hay veces que parece un sacrilegio decir que gusta tal autor o disgusta tal otro. Así que hoy quiero hablaros de uno que no me gusta, no porque a mi juicio no tuviera talento, pero vamos, que me cuesta digerirlo… 
Este año se cumple el centenario del nacimiento de este argelino, autor de obras como El extranjero, La peste, Calígula, frases célebres como “El buen gusto consiste en no insistir”, o ensayos como  El mito de Sísifo y Reflexiones sobre la guillotina, al que se le concedió el Nobel de literatura con cuarenta y cuatro años, notable edad.
Os diré que si buscáis info sobre él vais a encontrar un montón respecto a un enfrentamiento con Jean-Paul Sartre bastante polémico y también sobre la compleja personalidad que tenía, reflejada, tal vez, en su legado literario… Y aquí entramos en el tema.
Una de las cosas que más me llama la atención de este hombre es que tratando la filosofía a saco, parece carecer de un sistema filosófico. En su obra señaló con el dedo la humillación, la compasión y la solidaridad, diciendo que estos tres elementos son un reflejo fiel de la condición humana, pero luego, ¿qué pasó luego? Muchos han dicho que por eso trascendió y se merece todos los galones... Supongo que los años que separan la visión del joven Camus con la de un joven escritor actual, son argumento de peso para que no tenga muy claro eso de hacerle la ola, pero os puedo decir otro: el ansia de algunos artistas por decirle al mundo lo mal que están las cosas sin tirar de ingenio, utilizando argumentos deprimentes, exentos de gusto. Esto es un poco difícil de encajar así de pronto, pero me explico: creo que hay muchos modos de reivindicar, muchos modos de denunciar y hacer las cosas. Por ejemplo, a mí particularmente no me gusta que me dibujen un universo destruido, tierra muerta, un animal agonizando, etc. para decirme que hay que cuidar nuestros recursos. Me molesta sinceramente esa visión catastrófica, esa imagen que con suerte solo te va a revolver el estómago un rato, cuando desde mi punto de vista se puede evocar lo mismo currándotelo un poquito más, sin tirar de lo grotesco. 
No sé si las desgracias de su vida, la muerte de su padre, tener tuberculosis a los diecisiete, una madre sorda y analfabeta a la que adoraba (sí sí, esto también era una desgracia) en comparación con el resto de mujeres casi prescindibles, leer a saco a Dostoievsky, descubrirse obsesionado con la culpabilidad y nostálgico de la inocencia, tienen que ver con el producto de su musa, pero intuyo que sí, que eso es lo que le valió el Nobel, y sinceramente flipo. Para mí Camus podría ser un niño que sabe hablar perfectamente castellano, pero se inventa un idioma solo para él, se empeña en usarlo y luego lo pasa mal porque los demás niños no le entienden, por eso, pese a que visto desde otros ojos se dice de este autor que su objetivo fue imponer la solidaridad con todos los sufrimientos del mundo, y consagrarse a sus personajes para que reflejaran mejor las contradicciones y las bajezas humanas, me reafirmo.
No descarto que el problema sea mío, o sea generacional, o igual no he conseguido ponerme en sus zapatos, de verdad que no lo sé. Quizá dentro de unos años vuelva a leerlo y me mole, (errar es de sabios), pero de momento en fin… que no.


jueves, 20 de junio de 2013

domingo, 16 de junio de 2013

Presentación en Majose's

Hola estantianos, vengo a traeros fotos y un pequeño resumen de la experiencia chula que unos cuantos y yo, vivimos el pasado sábado en Majose's, un sitio precioso de Valencia.
Os voy contando:



Empezamos tarde. Había una manifestación y el centro estaba cortado, así que bueno, fuimos con retraso, pero se organizó todo en un plis y oye, quedó resultón jejeje. 


Esa chica de amarillo a la que señalo era mi profesora de griego en el instituto. Le perdí la pista y cuando fui a buscarla resultó que se había trasladado... Llevábamos como diez años sin vernos y confiad en mí cuando os digo que pasar ese ratito juntas, poder hablar fumándonos un cigarro, ponernos al día, hacer un balance de qué éramos y qué somos, no fue especial, fue lo siguiente. 
¿Que si emociona? Emociona muchísimo. 


Fue una presentación muy amena. Los del fondo decían que teníamos que hablar más alto, pero es que en serio, no podíamos más xDDD


Ginés Vera del blog http://ginesverab.blogspot.com.es/ estuvo, como siempre, ENORME de moderador. Es un placer tenerte ahí apoyando. Gracias <3


¡Gracias a toda esa gente maja que se atrevió a probar el Sabor Euforia!
¡Espero que os mole!


Y de nuevo a ti... Orgullosa de ser tu alumna.


¡¡¡¡Al rico riiiiiiiiico Red Velvet!!!! Jajajjajaja
Cosas buenas a porrillo había por allí, pero pa buena buena la de la foto. Esa morena del poder no es otra que la divinísisisisma Karla del blog http://irethminllatur.blogspot.com.es/



Y aquí acaba la aventura. 

Nos vemos en la siguiente :)




martes, 11 de junio de 2013

Nueva presentación Sabor Euforia

¡Buenas!
Pues aquí seguimos con ganas de dar guerra, muchachos. Os traigo una nueva presentación, una nueva oportunidad de vernos y también un sorteo. 
¿Os gustan los cupcakes? Pues estamos de suerte porque la presentación será en un local de Valencia el próximo sábado ¿dónde? en Majose's, un sitio encantador lleno de gente super maja.
¿Qué haremos además de presentar el libro, reírnos y merendar de buen rollo? El sorteo entre los asistentes (los no asistentes tranquilos, que también haremos algo por aquí).
Allá va la info.
¡Gracias bonitos!




¿Que dónde está Majose's? En la Calle San Vicente nº 88 de Valencia. ¿Que te suena pero no caes? Nada, te indico xDDD: esto está en la puerta pequeña de la Fnac, es esa calle. Si sales y caminas hacia San Agustín te lo encuentras a la izquierda. No tiene pérdida, es un sitio monísimo lleno de tazas preciosas y cupcakes del amor. 

lunes, 10 de junio de 2013

Fanfic El reTHORno de Loki


CAPÍTULO 10*




El viaje pasó en un pestañeo, al levantar los párpados ya estaba allí, en el salón. Las paredes rojizas parecían especialmente crueles aquella luna, igual que los tronos; el vacío y el que pertenecía a  la reina  ocupado por Omaarliz, anciano hechicero de los gigantes y, por supuesto, encargado de guardarlos mientras las cortes elegían una nueva mandataria.
   –¿Realmente era necesario esto para hacerme regresar?
  –Me intrigas, Loki. Tus palabras parecen sinceras, y sin embargo sé que lo no dicho es realmente lo que te ha traído de vuelta.
  –No seas absurdo, ¿piensas que estoy inquieto? –sonrió travieso–. No, no lo estoy. Sin embargo percibo en ti cierta calma, profunda señal de estupidez –comentó mientras su capa ondeaba pesada siguiendo un caminar plácido.
   –En estos momentos soy el rey ¿por qué crees que debería estar nervioso?
   –Porque sabes quién soy.
   –Eres Loki, pero no el hijo de Odín, padre de todos… Si lo fueras te temería.
   –Indudablemente –sonrió él imitando el gesto del gigante–. En fin, supongo que tenías mucho interés en que nos reuniéramos.
   –¿Lo dices por el mensajero que envié a La Tierra?
   –Has acertado.
  –Era necesario –dijo el hechicero. Cuando su vista se desvió a las puertas por donde entraban  gigantes armados, listos para defender a su líder, aún estuvo más tranquilo. Loki sintió un cosquilleo.
   –Comprendo… –podía reconocer la ira del gigante aún disfrazada de falsa cordialidad.
   –¿Cómo pudiste, Loki? ¡La ahogaste! ¡A la madre de todos! La mataste como a un percdeli que ya no sirve para la caza… Nuestras leyes claman venganza, y tú, bastardo de Odín, uno de nuestra raza, pareces no darte cuenta de lo que te reserva el destino.
   –Realmente no lo sé.
   –Una muerte por otra, sangre por sangre –bramó el gigante.
   –Ah, por supuesto, ahora recuerdo las leyes…  De todos modos, creo que ya ha comenzado la tortura ¿me equivoco? ¡Habéis empezado a vengaros sin mí! –se jactó.
   –Si las recuerdas tan bien deberías saberlo. La humana está pagando tu falta –dijo con una punzada de orgullo. El universo entero conocía la crueldad de aquellos seres, Loki mismo fue implacablemente juzgado por su padre–. ¿Y ahora qué piensas hacer?
  –Tienes una pésima imagen de mí. ¿Crees que me importa su suerte? –preguntó viendo que la formación de gigantes se estrechaba en torno a él–. Sí, supongo que sí, pero olvidas que no tengo especial interés en saber qué hacéis los esclavos con los presos. Son vuestras costumbres, de acuerdo: matad a la humana y luego seguid revolcándoos en el fango, me trae sin cuidado –dijo sentándose en el trono vacío.
   –¡Blasfemo! –al escuchar a su líder los gigantes se alzaron contra Loki, pero sabiendo de sus mañas y la estupidez de aquella raza, los contuvo solo elevando una mano, disfrutando con la confusión que se levantaba entre aquellos rostros desencajados, que se hacían eco de su invisible poder.
El hechicero también quedó sin palabras. Loki siempre había resultado un misterio. La leyenda decía que sus habilidades no tenían límites, pero  tras siglos sin que nadie las viera, todos acabaron por tomarse sus poderes como un mito. Se le consideró dios menor, insignificante en comparación con Thor o el padre de todos.
   El grito desgarrador de la humana llegó en el peor de los momentos. Omaaliz contemplo que el semblante de Loki, sentado junto a él, había cambiado. Su mirada divertida tomó un cáliz inquietante y fue entonces cuando tembló: el dios de la discordia se había cansado de juegos.
   –Libera a la humana. Mándala de vuelta a su planeta –exigió sin levantar la voz.
  –No lo haré. Son nuestras ancestrales tradiciones las que exigen su sangre, son nuestras leyes, nuestras normas. Tenemos la obligación de obedecerlas –dijo el hechicero casi disculpándose. No podía creer que cincuenta de los más robustos gigantes continuaran como helados a escasos pasos del trono.
   –Lo dioses –dijo Loki poniéndose en pie–, tenemos la obligación de hacer cumplir nuestros deseos. Es la última vez que te lo digo, gigante: libérala.
Un latigazo de miedo trepó al hechicero desde la planta de los pies.
   –No… no puedo hacerlo –Loki liberó a los paralizados que no dudaron en avanzar empuñando sus armas.
   –Hágase pues mi voluntad.

   Los gemidos ahogados de cabezas sin cuerpo aún persistían cuando bajó las manos dejándolas  colgar a ambos lados de sus piernas. Algunos todavía intentaban arrastrarse, otros rogaron clemencia mientras el suelo se bañaba con sus entrañas, y el otro, el que todavía seguía intacto, se arrodilló a sus pies.
   –¡Detente! –rogó contemplando la devastación que en cuestión de segundos se había apoderado de la sala–. ¡Discúlpanos! ¡Hazlo por piedad! ¡Somos tus hermanos!
   –Yo –dijo él con los ojos llenos de ira homicida– no tengo familia.


   Su poder no surtió efecto en el resto de gigantes; estos continuaban con su existencia sin saber lo fácil que era aniquilarlos. El último en comprobar cuánto de rápido era matarles fue el que torturaba a Alex. Mientras Loki la descolgaba del gancho anclado al techo, el gigante todavía sostenía el cubo con el que la roció de líquido hirviente, levantando la piel de su espalda.  
   –¿Will? –preguntó ida al sentir que la descolgaban, entonces estaba tan fuera de sí que ni sintió dolor al contacto con las zonas en carne viva–. ¿Eres tú?... Quiero irme a casa, Will –rogó mientras Loki cruzaba sus piernas en torno a su cintura, cubriéndola con la capa.
  –Ya nos vamos –dijo sacándola de la sala donde un gigante roto en siete pedazos, todavía se estaba preguntando por qué.


   En lo que para una fue un segundo y para otro una eternidad, estaban en casa de Alex. Loki la dejó en el suelo, inquieto, trataba de consolar sus deseos febriles que clamaban agua y más agua insistentemente. La tensión hizo que se le fuera la mano y acabar arrancando el grifo de la cocina, por lo que cuando todo comenzó a inundarse, tuvo que actuar con rapidez clavando el  aparato en su lugar y trasladando a la herida al piso superior. El embrujo se desvanecía, comenzaba a despertar, lloraba, llegaron los estremecimientos…
   –Quiero que pare.
   –Haré que sanes.
   –Quiero olvidarlo todo.
   –Lo harás. No habrá dolor, no habrá cicatriz.
   –¿Lo olvidaré todo? –insistió, Loki dudó un momento antes de responder.
   –Todo.
   –Gracias –dijo cerrando los ojos.
   Solo la abandonó el tiempo que tardó en ir en busca de Yuren, la sanadora. Mientras la Pekkense regeneraba su piel Alex no se dio cuenta de nada, permanecía quieta, mojada y él, sintiendo una leve angustia, supo que llegaba el fin de aquella aventura. La energía que invirtió en traer y llevar de vuelta a la curandera destapó definitivamente su posición. Thor y su martillo se acercaban, Loki era consciente de ello mientras Alex salía del trance y abría los ojos, para clavárselos tan poco piadosa como él se mostró con los gigantes.
   –Te atraparán.
   –¿Estás segura?
   –Ya lo hicieron antes.
   –Y escapé.
   –¿Te esconderás?
   –Eso no es problema de una humana.
   –Sí lo es. Dijiste que lo olvidaría todo, pero lo recuerdo, créeme, a la perfección –dijo incorporándose trabajosa–. Tengo que saber si esta pesadilla ha terminado.
   –No ha sido una pesadilla.
   –Sí… Ojala no te hubiera encontrado esa noche. Ojala… –continuó mientras el miedo, los gigantes, la muerte, la destrucción y todas las cosas horribles que había vivido por su culpa le venían al recuerdo–. Ojala…
   –No recordarás nada  –repitió él arrodillándose a su lado. Le acarició antes de besarla arrastrando con su lengua saliva y recuerdos, penas, monstruos, tortura… hechizando su mente. Separó los labios para mirarla a los ojos–. No quedará huella de mi paso salvo una –añadió besándola de nuevo–. Me seguirás amando, me pertenecerás y esperarás que pronto, vuelva por ti para sentarte a mi lado y que reines sobre todos –se incorporó grandioso–. No habrá despedida, no habrá recuerdos si no los quieres, pero me seguirás amando como amabas a William Dohe… Ahora debo marchar.
   La besó una vez más y en ese beso inyectó en Alex el juego más cruel,  la travesura más potente y premeditada que Loki había llevado a cabo en toda su existencia.
   Le vio desaparecer desde un rincón del cuarto de baño. Lucía una sonrisa traviesa, incluso bonita, pensaba  cuando una nube se interpuso entre ella y el mundo, le quedaba bien aquel casco afilado…
Después, mareada y con un sabor extraño en la boca se metió en la cama. Debía dejar de beber de aquella manera; nunca es elegante acabar una borrachera en el cuarto de baño.


   –¡Mierda de tuberías! ¿¡Tía, tú te crees que esto es normal!? ¡Mierda de  casas viejas!
   –¿Pero qué ha pasado? –preguntó Yvainne.
  –¡Yo que sé! –dijo Alex todavía arrodillada en una toalla empapada–. He bajado esta mañana y ale: inundación. ¡No hay ni una fuga y esto parece una puta piscina!
   –Vaya movida tía… –suspiró–. Madre mía, supongo que no tendrás ganas de fiesta esta noche.
   –Supones bien. Cuando acabe de secar todo esto y de tirar mis cosas, no voy a tener el cuerpo para cervezas –tampoco es que tuviera demasiadas ganas tras la resaca arrastrada de la noche anterior.
   –Pues es una pena –comentó su amiga más por decir algo que otra cosa–, vamos a estar todos, menos Jude.
   –¿Dónde está Jude?
  –No lo sé tía, se ha esfumado la colega –le contó molesta. Alex tenía una excusa para faltar a la reunión del instituto, pero Jude no: llevaba intentando hacerse con ella desde la fiesta de  cumpleaños y seguía sin dar señal de vida–. En fin… ¿quieres que te ayude o algo?
   –No, da igual. Vete y diles que siento perdérmelo, pero vamos, no tengo muchas opciones: cuéntales el percal.
   –Me sabe mal dejarte así.
  –No pasa nada, en serio, hay mucho para tirar y prefiero hacerlo yo sola, además tú ya estás vestida. No te preocupes, de verdad. Si luego me animo me acerco.
   –Vale tía…
   Pero no se iba a animar, Alex tenía mucho trabajo y estaba demasiado cansada para apetecerle salir.
   Cuando consiguió que el comedor tuviera un estado lamentable pero infinitamente mejor que el de la mañana, solo le quedaron fuerzas para subir al dormitorio, cambiarse de ropa y encender el televisor. Una película donde Sandra Bullock y Nicole Kidman hacían brujerías apareció en el zapping; decidió resguardarse en ella para ignorar aquella sensación que le acosó todo el día… Era como si hubiera perdido algo, o como si algo que tendría que estar no estuviera. No se sentía así por las cosas que tiró al contenedor, tenía que ser por algo más grande, más importante.
   Salió de la cama y fue a la ventana como esperando encontrar allí una respuesta. Miró al cielo deteniéndose un instante en las hermosas estrellas que siempre estaban allí, eternas, pero ni siquiera ellas le dieron paz.
   Odiaba esa sensación, odiaba desear algo y no saber qué. 


Mimi Alonso, ea

*
Capítulo diez y fin de fiesta jejjejejej. 
Aquí acaba este regalín para una amija del alma xDDD. Sé que ella lo ha disfrutado, sé que yo lo he hecho, sé que alguno de vosotros también se ha dejado caer por aquí pa ver qué le pasaba a Alex con super Loki/Will/eldesmemoriao/olakeasekenoestaentuplanetaokease así que, chicos: misión cumplida. 
Me lo he pasado genial, de verdad, pero de momento vamos a dejar el mundo del fanfic una temporadita. 
Os contaré que durante estas diez entregas han ido pasando cosillas y surgiendo personajes a los que le he tomado cariño: pienso trabajar en ellos y que vuelvan a hacernos una visita. También he de decir que me encanta esto de hacer finales alternativos, así que lo mismo amenazo con volver al rollo, pero bueno, lo dicho, ya se verá. 
Espero que os lo hayáis pasado tan guay como nosotras y que se os haya quedado el mismo regustillo amargo que se me ha quedado a mí tras escribir el final. 
Ale estantianos, seguimos en directo. 
Gracias por venir. 
Besitos

jueves, 6 de junio de 2013

Lavado de cara cuatro años después... xDDD


Y es que desde 2009 El estante tiene la misma... ¿No iba siendo hora ya de un cambio? ¿Verdad que sí?
Pues ale, que sepáis que próximamente vamos a pegarle un meneo al blog. Ya me contaréis si os gusta más o menos la nueva imagen :)

¡Gracias estantianos!

martes, 4 de junio de 2013

Presentación Califato

Esta era la primera presentación de Sabor Euforia, por eso me sentí especialmente feliz al ver ahí, en Califato a toda esa gente tan importante para mí. Tal como estaba previsto acudieron los más cercanos (que pudieron, sé que muchos quisisteis pero no fue posible, tranquis) y los que antes no pudieron venir a "hacerse con su ejemplar de Sabor Euforia"... (O sea, a pegarnos una fiesti power, que de eso iba la cosa en realidad xDDD).
Aquí os dejo las fotichuelas y un extra de DVD, tal como comenté en el blog de la novela http://saboreuforia.blogspot.com.es/2013/06/presentacion-califato-cafe.html



Bueno, alguna foto no ha salío muy allá, pero nos la dais por buena fijo xDDD


Ginés Vera del blog Ginés J. Vera hizo de moderador, y lo hizo estupendamente. 
¡No dejéis de visitarle! http://ginesverab.blogspot.com.es/


Aquí en primer plano una amiga de toda la vida y su chico. Tenía algo importante que decir esa tarde... Gracias por elegirme, Vero :____)


Improvisamos y sinceramente salió genial. 

De nuevo gracias a todos los que os acercasteis hasta allí, también a los que no (se os quiere igual). 
¡Un abrazo!


un extra de DVD xDDD

Me acabo de encontrar con esta foto... Hace unos meses estábamos recogiendo el coche de la Plaza de la Reina cuando ¡¡¡OMG!!! ¡¡¡¡TU-NE-ROS!!!! Por supuesto corrí rauda a pedirles una foto y sí, fue extraño que los amabilísimos señores se sintieran halagados por ello (yo pensaba que hay una horda de zagalas siguiendo a los tuneros por doquier), pero vamos... yo salí del parking más feliz que una perdiz jajajajja. 

¡¡Gracias miembros majos y anónimos de la tuna!!
¡¡¡Hicisteis feliz a una Miriam como yo!!!


¡Nos vemos pronto con noticias fresquísimas!

Fanfic El reTHORno de Loki

CAPÍTULO 9



Dorothy definitivamente no estaba en casa. Quiso creer que era una pesadilla, se hizo sangre en las palmas de las manos de tanto clavarse las uñas, pero no, ni con esas despertaba.
El gigante seguía cargando con ella a través de las áridas estepas violáceas, y aunque lo hizo con más delicadeza que la mostrada en La Tierra, Alex seguía sintiendo que aquellas enormes manos presionando su cintura acabarían por asfixiarla. Mientras su cabeza se movía de atrás a delante en un burdo intento por hacerse pasar por inconsciente, vio que allí, dondequiera que estuviera, nada se parecía a su hogar. No había árboles, no había plantas, ni siquiera había gravedad, o quizá sí, pensaba viendo rodar como a cámara lenta las piedras que se levantaban a cada paso del gigante.
Le había puesto algo en la boca, un extraño mecanismo que angustiosamente sentía también en las fosas nasales, abriéndose camino hasta sus pulmones. Aún así no protestó, ya casi ni lo notaba; igual le ocurría con los pies, la circulación se le cortaba despacio, el frío le calaba los huesos. Supo en ese instante que si no llegaban pronto donde quiera que fueran, ella lo haría cadáver.
Se desvaneció en el último tramo, pero recobró el conocimiento a tiempo de sentir una fiera sacudida, y acto seguido el golpe contra las piedras cuando el gigante la arrojó por un agujero. Acto seguido el monstruo le dirigió algo que serían palabras antes de cerrar la rejilla y mirarla desde arriba unos instantes.
Allí, en plena oscuridad y sin lograr comprender qué diablos había ocurrido, solo pudo sentirse indefensa, más que nunca. Llorar, también pudo hacer eso, pero fueron las lágrimas más saladas de toda su vida, y también, pensó hecha un ovillo, puede que las últimas.
Cuando su instinto primario de supervivencia tomó conciencia de que estaba en una celda, despertó potente, Alex se dejó las uñas rastreando aquel terrible agujero. Tal vez si pudiera escalar hasta la reja lograra sobrevivir, regresar a… «¿y cómo vas a regresar, Alex? ¿Cómo coño piensas hacerlo?», se preguntó cayendo de rodillas, sintiendo el peso de la impotencia.
Allí pasó horas, días o años, nunca lo sabría con certeza, envuelta por la inclemente oscuridad, hasta que un ruido la alertó. La reja se abría y una enorme mano bajaba para golpearse torpemente contra las paredes hasta localizarla, mientras gruñía, aquellas cosas no dejaban de gruñir ni un instante… Cuando finalmente estuvo acorralada, la mano la atrapó y sacó rudamente del foso, la agitó, la golpeó y fue ella quien gruñó cada vez más alto. El gigante no la entendía, no hacía falta: algo tenía que hacer además de gritar desesperada.
Alguien o algo se apiadó de su maltrecho cuerpo haciendo que aquel nuevo carcelero se percatara de que por más que la golpeara no entendía una palabra de lo que decía. Cuando el monstruo la dejó en el suelo y haciendo una serie de movimientos con las manos, se introdujo en su cabeza, casi se sintió agradecida.
La serie de imágenes vinieron solas: una especie de mesa de tortura, martillos, gritos, restos de un líquido verduzco, cuerdas, objetos punzantes… Todo eso le iban a hacer.
Alex preguntó por qué, protestó, y todo lo hizo sin separar los labios. A su vez el gigante le dio respuesta a modo de nuevas imágenes: Will en la fiesta, y después una gigante con un chal ensangrentado, los ojos fuera de órbita, muerta, asfixiada. Sin más diálogo, sus huesos volvieron a dar en el agujero.
El tiempo que siguió fue el peor de su vida. Escuchaba reír a aquellos monstruos ahí fuera, así, sin gruñidos, le hacían llegar sus amenazas. Alex sabía que iba a morir y el culpable de todo era Will, el falso Will… Estuvo confusa un tiempo, no lograba comprender por qué volvió a ser La Tierra atacada por los gigantes hasta que cayó en la cuenta y recordó unas imágenes de la televisión alemana. Will no era Will, Will la había engañado, Will no perdió la memoria, Will era un asesino, era Loki.

Un sonido le alertó mientras hacía zapping cómodamente en el sofá, era el teléfono sonando incansable. Odiaba aquel aparato, pero si no respondía sabía que volvería a sonar, una y otra vez hasta el tedio, ya había ocurrido antes.
Lo descolgó.
-¿Alexya?
-No.
-Oh, eres John Doe, perfecto, quería hablar contigo.
-No me llamo así.
-Es cierto, ¿cómo dijo Alexya? ¿Te llamaban Will?
-Sí.
-Vaya corazonada tuvo… Tengo una buena noticia para ti, muchacho, soy el agente Jackson, nos conocimos en el hospital ¿me recuerdas?
-Por supuesto.
-Hemos encontrado a tu familia. Tu auténtico nombre es William Henderson –dijo el agente con cierta emoción, aquello no siempre ocurría.
-¿De verdad? –se mofó él con una fría sonrisa.
-Eso parece. Estoy saliendo de la comisaría ahora mismo con la que puede ser tu madre, voy en dirección al domicilio de Alexya. ¿Está ella por ahí?
-No, ha salido.
-Vaya, necesitaré que firme unos documentos.
-¿Estás seguro de que es mi familia? –insistió Loki a quien todo aquello no podía resultarle más divertido.
-Por eso precisamente voy a buscarte, para que te reconozcan. Tardaremos unos quince minutos en… ¿Hola? ¿William?...
Loki tenía cosas más interesantes que hacer: seguir viendo el canal de aparejos extraños a precios asequibles que le había fascinado.
Lamentablemente no podría hacerlo mucho tiempo más. Tal como prometió el agente, en cosa de quince minutos él y una anciana llamaron a su puerta. Loki la abrió divertido, aquello era ridículo.
-William, John o como seas… esta señora es la señora Henderson.
Loki guardó silencio mirando aquellos ojos vidriosos. El corazón de la anciana temblorosa se rompió en aquel instante: ese chico no era su hijo William, desaparecido hacía años. No, no era él, pero…
-¡Hijo mío! –dijo abrazándose a su cintura con todo el amor que durante años había guardado para el encuentro con su propio muchacho-. Es él, agente, es él –no podría sobrevivir a una nueva pérdida, a una nueva negativa. Prefería vivir en la mentira a asumir que los rumores eran ciertos, que William se marchó con un traficante, se olvidó de ella, la abandonó…
…Igual que él había abandonado a Alex. Sabía que no la matarían hasta que fuera a su planeta, entonces, en cuanto le vieran la torturarían sin piedad para vengarse.
Aún abrazado a la anciana, Loki la hizo a un lado.
-No soy tu hijo, lo lamento –susurró confidente en su oído antes de desvanecerse frente a la atónita madre y el agente.
Aunque le sometieran a las más terribles torturas no diría una palabra. Antes prefería morir a reconocer que iba a atravesar el universo para salvarle la vida a una vulgar humana.


Habían tardado un par de días en idear un nuevo aparato, pero algo tenían que hacer para quitarse la desgracia de encima. Intentaron desplazar al maligno de muchos modos, pero finalmente solo uno dio resultado. La cosa era la siguiente: una Amapolixx se subiría a la fuente con el bastón de Jacintixx, la más antigua del planeta, que llevaba incorporada una pinza con la que ellas se sujetaban los cabellos al llegar el estío, cuando los bucles tratados a conciencia para que la brisa veraniega cambiara su textura por otra más etérea, se mostraban especialmente rebeldes. La joven amapolixx se encaramó a la fuente intentando acertar con el palo al cuerpo del anticitrixx sin demasiado resultado, como colofón, cuando manteniendo el equilibrio se giró hacia sus hermanas para pedir consejo, estas soltaron unas risillas que la pequeña amapolixx no comprendía.
-Querida, ¿por qué crees que al bastón le hemos puesto una pinza? –preguntó Jacintixx.
-¡Pero es demasiado pequeña! Ni siquiera puedo rodear la muñeca del Anticitrixx –dijo esta acalorada por el esfuerzo.
-Pues no le rodees la muñeca, rodéale lo otro, lo que cuelga.
¿Lo que cuelga?, se preguntó extrañada. ¿Qué cuelga?
Cuando levantó la cabeza al cielo una vez más se dio cuenta de que sí, parecía que el anticitrixx tenía una especie de gancho suelto… La joven amapolixx se decidió, por más que las otras continuaban con sus risillas ella intentaría atrapar el apéndice del anticitrixx con la pinza, antes de que finalmente la desgracia reinara sobre todas ellas.


¡¡¡UNOOOO!!! 



lunes, 3 de junio de 2013

Entrevista El Hematocrítico de arte

Llevaba tiempo sin entrevistar a nadie, así que ¿quién mejor para la reapertura de esta sección que este pedazo de artista?
Algunos ya los conocéis, pero para los que no, aquí queda.
Leed, leed, ya me contaréis jejeje




M.: ¿Quién es el Hematocrítico de arte?
H.:El Hematocrítico soy yo! Soy autor de varios blogs de humor, entre ellos El Hematocrítico de Arte.

M.: Si hay alguien capaz de acercar el mundo del arte clásico al público actual eres tú ¿cómo nace la idea de hacerlo?
H.: Estando de vacaciones, de visita al Louvre. Allí los cuadros están expuestos con su título en su lengua original y en francés. La colección de maravillas que allí me encontré hizo que pensara en el tumblr. Y el tumblr es exactamente igual a cómo lo imaginé ese día.

M.: El trabajo de recopilación de imágenes tiene que ser brutal, pero a mí me fascinan sobre todo los textos al pie, ¿escribes lo primero que se te ocurre cuando ves las obras o es algo más meditado?
H.: Suele ser lo primero que se me ocurre, aunque hay veces que le doy un par de vueltas. Tengo una carpeta con unas cuantas obras increíbles pero que no hay narices a ponerle un título.



M.: Tan interesante como tu libro son el prólogo y las notas finales donde se habla un poquito de ti. Eres un personaje misterioso, y he de confesar que El Hematocrítico de arte es uno de los pocos libros que me han hecho leer con atención hasta el ISBN, por si me perdía algo jejeje.
H.: JAJAJA es que justo donde el ISBN hay un par de chorradas escondidas que me hacen muicha gracia.

M.: ¿Cómo ves el mercado de libros de arte? ¿Se están cumpliendo las expectativas en lo que a él se refiere? Hago esta pregunta por la nota que figura en la edición donde se comenta la intención del libro. Sinceridad brutal en italiano, me declaro fan xDDD
H.: Las expectativas se han cumplido de calle. Hemos acabado la primera edición y la segunda ya está medio tocada. Eso son 3.000 ejemplares en la calle y me parece alucinante.
Los libros de arte son un campo que no conozco más allá que la típica cosita de Taschen que tengo en el salón, la verdad.

M.: ¿Cómo nace la idea de publicarlo?
H.: Pues charlando con Manuel Bartual, el fundador de la Editorial Caramba, pensamos que sería un producto muy interesante. Un libro objeto para regalar y para sacar en casa cuando tengamos visitas. Y así está funcionando muy bien.



M.: ¿Quiénes son los lectores ideales de tu libro? ¿Está enfocado a algún público en concreto?
H.: No hay un lector tipo de mi libro, la verdad, ni está enfocado a ningún público en concreto. Aunque le gusta mucho a las chicas! :)

M.: ¿Podemos esperar una segunda parte?
H.: Sí

M.: ¿Algún proyectillo confesable?
H.: Claro. En primavera sacamos un recopilatorio de otro de mis blogs, Drama en el Portal. Próximamente también publicaré un cuento infantil que he escrito con el ilustrador Alberto Vázquez y alguna otra cosita más.
Además empecé un podcast con Noel Ceballos, Los Hermanos Podcast, con el que estamos encantados y pronto vamos a grabar alguno con público en directo.
Estoy en RACHA.

M.: ¿Dónde podemos saber más de tu obra?
H.: En mi primer blog elhematocritico.blogspot.com hay enlaces a todo lo que hago. A TODO.



M.: ¿Un consejillo para las buenas gentes que siguen y leen en ésta plataforma de talentos?
H.: Pues que si queréis hacer cosas en internet tenéis que hacer muchas cosas, ser muy constantes, y dar la brasa mogollón.

M.: ¿Listo para los balazos?
H.: Mátame

M.: El italiano bien ¿no?
H.: Fatal

M.: ¿Y el alemán? (Die kartofencörro in the sky: me encanta xDDD)
H.: Peor



M.: ¿Goya o Velázquez? En el caso de que respondas “ninguno” ¿qué nombre destacarías entre pintores españoles? ¿Y a nivel mundial?
H.: Goya! Es importante saber que yo de arte no tengo mucha idea eh? Ahora un poco más desde que empecé con eso, pero me interesa más el campo de las chorradas que el de arte.

M.: ¿Cuál es tu pintura favorita?
H.: El jardín de las delicias

M.: ¿Y tu libro favorito?
H.: Uy. Le tengo mucho cariño a Groucho y yo.

M.: ¿Te ha gustado la entrevista?
H.: Mucho!


No dejéis de visitar los blogs, webs, etc. que frecuenta este hombre porque de verdad que no tienen desperdicio. Por este sector hace poquito hemos descubierto Drama en el portal y de verdad... OS LO RECOMIENDO xDDD
¡Muchas gracias Hematocrítico!