viernes, 29 de noviembre de 2013

Reseña El cielo ha vuelto Clara Sánchez





Y aquí viene la ganadora, la valenciana de corazón que se afinca en Denia intermitentemente.
Con su novela, Clara Sánchez pretende trasladar el desasosiego y el descubrimiento que experimenta la prota, una modelo, Patricia, cuando descubre que pasa algo raro en su vida, que las cosas no están bien. Con estos personajes basados en gente real (así lo confiesa Clara), la ganadora del Premio Planeta 2013 pretende hacer una llamada de atención al lector, empujarle a que se fije en el detalle aún estando en un mundo superficial, de ahí que su “Patri”, como he dicho antes, sea modelo.
La protagonista vive una situación peliaguda en un avión. Cuando las mascarillas ya se han desprendido porque las turbulencias atacan, acaba dada de manos con Bibiana, un personaje de lo más extraño (también existe en la vida real, claro), que en vez de calmar a la pobre muchacha, además le dice que hay una amenaza chunguísima sobre ella: alguien quiere matarla. Claro, Patricia podría pensar perfectamente que a la señora esta se le ha ido la pinza, y lo hace hasta que vuelve a tener otro serio tropezón en su vida que la empuja a ir en busca de Bibiana: “la mujer que le va a dar magia”. Entrecomillo esto porque son palabras textuales de Clara, por supuesto. Magia… bueno, pues sí, El cielo ha vuelto está escrito en formato fábula, de hecho, la autora confiesa que sus protagonistas le recuerdan a Don Quijote y Sancho.
Volviendo a la novela, la historia seguirá ahora con las dos al timón, curiosamente ese será el momento en que Patricia descubra que está sola, pero no en una soledad física, sino espiritual, “y entonces -dice Clara-, cuando uno se siente solo, es cuando recurre a lo espiritual, a lo pagano”, o sea, a lo que puede hacer que las búsquedas de la modelo Patricia, acaben dando su fruto. ¿Que cuál es su fruto? Bien, pues por lo que tengo entendido alcanzar la independencia sentimental, que se dice pronto pero vamos, tiene pinta de ser una empresa de la hostia.
Pronto os traeré la entrevista, de momento los extractos de la rueda de prensa no han estado mal, ¿no?

jueves, 28 de noviembre de 2013

Reseña El buen hijo, Ángeles González-Sinde





Bueno, pues sabíamos que la exministra tenía algo que ver con el rollete cultural, sino de qué la iban a poner en ese cargo (aunque bueno… en fin), lo que no sabíamos, al menos yo, era que ella ya había escrito por los codos, aunque no precisamente novelas. Ángeles González-Sinde tiene guiones cinematográficos pa parar un tren, también libros infantiles, pero con esta novela que le costó un año y medio de trabajo, cambió de tercio. Nos cuenta la vida de Vicente, una buena persona, una de esas que defienden el bien sobre el mal, y lo hace desde la óptica aventajada del escritor atreviéndose con la primera persona. Pero volvamos a Vicente, a ese buen hijo que viendo la debilidad de su madre empieza a preguntarse por su propia vida. Las cuestiones existenciales afloran hasta tal punto que decide reinventar su realidad, primero por fuera, no solo físicamente, también su entorno (la tienda donde trabaja, etc); después, ineludiblemente por fuera. La revolución llama a puertas de su vida sentimental, sobre todo cuando una mujer se cruza en su camino y para que la cosa continúe, Vicente tiene que plantearse muy en serio, ya no con apuestas leves, un cambio de vida.
Podíamos decir de ella que es una novela intimista, algo tramado a base de pequeñas acciones, sin grandes conflictos ni rollos. Extrapolado esto al cine podríamos decir que hablamos de una peli con producción española, no de Thor, the dark world, o sea, que no hay efectos especiales… no sé si me explico, supongo que sí. Lo importante es que ha quedado finalista del premio planeta. Qué cosas, en esta ocasión, y con lo poco que he visto de la obra, sí considero que merezca la dotación… Vale, ahora es cuando me matáis, lo sé, pero guardaré celosamente mis motivos para pensarlo.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Entrevista Gabriel Folgado, director de cine.

Y lo prometido es deuda. Aquí estamos con Gabriel Folgado, director de cine y encanto de personaje, dispuestos a hablar un poquito del entramado de su oficio, de las cámaras y lo que no son cámaras... De todo eso, en definitiva, que se nos pasa por alto cuando palomitas en mano, o no, vemos una película.
Gabriel Folgado, chicos:


M.: ¿Cómo nace la pasión por el cine?
G.: Mi vocación es un poco tardía, fui a estudiar cine con treinta años. Antes me dedicaba a un negocio familiar, pero de alguna forma el cine estaba larvado en mí. En Albares había un director de cine que se llama Chema Sarmiento, cuando tenía trece años Chema se vino a rodar al Bierzo y algunas las rodó en Albares. Imagínate, en el ochenta y poco que viniera una persona a rodar una película era una cosa sorprendente, con su equipo francés, etc., siempre me quedó grabado. A partir de ahí me interesó pero no solo como un mero espectador, sino buscando un poco el por qué y el cómo de las películas... En el año dos mil más o menos pusieron una escuela de cine en Ponferrada, pertenenciente a la Universidad de León. No entré en el primer año por aquello del negocio que te comentaba, pero me lo estuve planteando hasta junio, cuando me examiné, pasé las pruebas, empecé a estudiar tres añitos y a partir de ahí pues a dedicarme a ello.

M.: ¿Cuánto tiempo te llevó hacerte profesional?
G.: Prácticamente al acabar. Fui a Madrid y empecé a buscar trabajo, a enviar currículums a productoras a través de Internet y así estuve como tres meses, pero no encontré nada. De hecho, a día de hoy si entregué doscientos currículums, nadie me ha llamado (risas). Tuve un profesor en la escuela, también director, que se llama Felipe Vega con quien tenía bastante relación, que se ofreció a echarme una mano, pero yo no soy mucho de pedir ayuda porque sí, la pido si realmente la necesito. Entonces estando allí ya un poco desesperado le llamé, y le llamé en el momento justo porque esto era por la mañana y por la tarde fui a firmar el contrato. Fue muy rápido. Entré a trabajar como auxiliar de producción y a partir de ahí encadené trabajos hasta que en el 2007 hacemos Paisajes Interiores, un largometraje sobre la mina de carbón. Ese es el impulso que me da para seguir como realizador. 


M.: Sabiendo lo que sabes ahora, ¿habrías elegido otra profesión?
G.: No. No me arrepiento para nada. El cine es mi vida.

M.: Fuente de inspiración es lo que has vivido, eso se ve en tu trabajo...
G.: Yo influencias... He visto mucho cine y he leído muchas cosas: nunca es mucho. A mí me gusta mucho por ejemplo el cine de Victor Erice. Una de las mejores críticas que me han hecho de Paisajes Interiores es que alguien me dijo que era el Victor Erice del Bierzo (risas). A mí eso me parece una pasada además de exagerado porque él para mí es como el dios cinematográfico, entonces no sé, sí que puede haber una influencia de su cine en el mío. Entre otros muchos porque es que claro, te puedo enumerar... El neorealismo italiano me gusta mucho... en fin, hay mucho. A nivel internacional soy un enamorado del cine de Tarkovski, que no es fácil de ver, pero me gusta, y también John Ford, Fellini, Buñuel... Son muchas fuentes.

M.: ¿Cómo decides llevar a cabo Ancestral Delicatessen?
G.: Surgió de conversaciones con el director de fotografía que trabajo habitualmente, Luis Ángel Pérez. Queríamos hacer una cosa que no nos supusiera mucho tiempo y que no nos costara mucho, porque la batalla real en el cine es conseguir financiación. Puedes tener una historia muy buena, tener el equipo, tenerlo todo, pero si te falta el presupuesto pues nada. Él propuso hacer algo en el Bierzo, y dándole vueltas llegamos al tema de las castañas, que es muy interesante, se sigue recogiendo como hace milenios, etc. pero eso por sí solo no tenía más interés que el que se diera en la zona, pero investigando descubrimos que esas castañas luego se convierten en el marron glasse, carísimas, y buscamos el modo de unir las dos historias.

M.: También haces documentales, un género un poco más complicado respecto a salida y a unas cuantas cosas ¿no?
G.: Por lo que dicen las distribuidoras el documental no interesa y no apuestan por él. A mí me parece un poco absurda esa respuesta porque creo que sí, que tiene un público no masivo, pero lo tiene, y es un género como cualquier otro. No va a llenar salas en cualquier parte del país, seguro, pero sí tiene su público.


M.: ¿Dónde te gustaría o está en proyecto rodar?
G.: El próximo proyecto sobre la mesa es en Galicia, una historia de ficción de un soldado desertor, pero no voy a entrar en detalles porque si lo hago...

M.: Pierde toda la gracia...
G.: Sí (risas)

M.: ¿Y además de en territorio nacional?
G.: Tengo una historia escrita que se rodaría en dos partes, una aquí y otra en Pakistán. Aquí hay una colonia de mineros pakistanís que no se han llegado a integrar al resto de la sociedad. Curioso porque gente de otros países sí se ha integrado. Me gustaría indagar en esa forma de vida y ver cómo viven allí. Pero estoy abierto a cualquier posibilidad ¿eh? (risas) Si me llama una productora para rodar en Estados Unidos nos vamos sin más (risas).

M.: Una escena difícil de rodar fue...
G.: Te voy a contar dos. En Paisajes Interiores, dentro de una mina es muy complicado rodar, el sitio es muy pequeño, las condiciones en fin... Rodábamos a un señor picando carbón y había tal grado de humedad que la óptica de la cámara estaba continuamente empañada. Había que limpiarla constantemente y bueno, fue un momento delicado. El resultado visual no es el mejor, la verdad. En la misma película hay otra donde grabábamos el tren minero que baja desde Villablino a la Térmica en Ponferrada. El día que fuimos a rodar había muchísima nieve, supuestamente en un día normal el tren baja como diez o quince veces al día, pero ese día había tanta nieve que solo bajaba una. Nos colocamos en una zona muy bonita, hay un puente, se ve en el documental. Nosotros fuimos para allá, nos preparamos porque el tren tardaría diez o quince minutos en llegar, esto con diez grados bajo cero... El tren tardó en llegar más de una hora. Cuando llegó y le dimos a grabar, la cámara no grababa. Se pasó y no había más posibilidad de hacerlo. De todas formas como el plano nos gustaba mucho volvimos al día siguiente muy abrigados y conseguimos el plano. Al menos no nevaba (risas).



M.: ¿Te has planteado alguna vez trabajar en animación y dirigir a personas no reales?
G.: No me lo he planteado pero estoy abierto a ello. No tengo ningún proyecto para animación a corto plazo, a largo plazo por supuesto. Todo lo que venga bienvenido sea.

M.: ¿Dónde podemos saber más de ti y tu trabajo?
G.: En la web http://www.gabriel-folgado.com/, en Imdb http://www.imdb.com/name/nm2081990/, y Facebook https://www.facebook.com/gabriel.folgado principalmente. Allí está toda la información.

M.: Guiones, grandes desconocidos... ¿cómo los definirías? ¿qué son para ti y tu trabajo?
G.: El guión es la base fundamental de una película. Sobre un mal guión es muy difícil hacer una buena película, pero también sobre uno bueno se puede hacer una mala película. El cine está compuesto por un equipo muy grande, hay directores de todo y ellos tienen otro equipo a sus órdenes. El guión es la herramienta común de trabajo para todo el equipo. Casi la columna vertebral de una película.

M.: ¿Cuánto tiempo de media puede llevar preparar uno para un cortometraje?
G.: Eso es dificilísimo, medirlo en tiempo... Te pasará a ti con las novelas: si quieres nunca se acaban, siempre puedes retocar, modificar... Lo que sí se hacen son versiones diferentes. Primero escribes una versión y sobre ella empiezas a trabajar. Normalmente es la quinta o sexta versión la que se lleva a rodaje final. ¿Cuánto tiempo puede llevar? Es que depende, depende...




M.: Hay algunos que van acompañados de una especie de viñetas, ¿no? ¿realmente se utilizan?
G.: Eso se llama storyboard. En documental no se hace porque no tiene un guión cerrado, es más una memoria de lo que quieres hacer y cómo lo debes hacer. En ficción sí se hace. Digamos que cuanto más trabajado lleves todo al rodaje más facilidad vas a tener. El storyboard indica a todo el mundo cómo es el plano. Por ejemplo en un guión técnico... porque hay que separar el guión técnico del literario...

M.: ¡Qué complicado!
G.: Sí. El guión literario es donde se narran las secuencias y el técnico es donde... imagínate esta secuencia nuestra: Mimi y Gabriel están hablando en un bar. Esa es la secuencia, después puedes añadir diálogo, Mimi está fumando, ambos toman café etc., pero la secuencia en sí es que tú y yo estamos hablando. Yo en el guión técnico lo dividiría todo en planos. Plano corto de Gabriel que mira a Mimi, otro de Mimi que mira a Gabriel, el tercero es un plano detalle de cómo coge la taza, el cuarto... eso es un guión técnico. En el storyboard todos esos planos se dibujan. Si están muy elaborados son auténticos cómics, o cosas muy minimalistas, pero sí que se hacen y ayudan a todos a comprender el plano.

M.: Claro, para un equipo técnico de igual treinta personas es vital ¿no?
G.: Sí, en palabras a veces es muy difícil comunicarse solo con palabras. Si tienes el guión técnico lo muestras y ya está. Todo está esquematizado.

M.: Igual que en las buenas novelas (risas)...  ¿Tienen los guionistas testers o son libres como el viento?
G.: No en realidad porque el guión no es una escritura para el público. Los guiones que se publican lo sacan de las películas. Eso a nivel profesional no tiene mucho interés. Lo que se hace es que si te vas a producir tú no sueles enseñarlo a nadie salvo a la gente de confianza, familia, etc. Si buscas una productora que te produzca una película sí que te hacen indicaciones sobre el guión normalmente. No creo que funcione como en la novela, pero llevarlo a correctores de guiones, que los hay sí que se llevan.

M.: Sé que hay un proyecto en marcha ¿qué es indispensable para llevarlo a cabo además de la financiación?
G.: Un buen guión (risas), una productora, que ella se encargue de conseguir los medios, y un equipo. En el documental es un equipo muy reducido de igual ocho personas, pero en ficción se necesita uno de entre veinte y treinta personas. Vestuario, maquillaje, actores... Hay que moverlos a todos a diario... A partir de ahí hay que saber cada día qué se va a rodar siguiendo el guión técnico, las secuencias, los actores que están ese día... Si un rodaje puede durar mes y medio la preproducción puede durar seis meses tranquilamente.

M.: Muchos no caen en esto de la preproducción que comentas. Piensan lo típico, eso de “nos juntamos tres colegas, nos vamos al monte con una cámara y salen maravillas”, pero no se dan cuenta de todo lo que lleva detrás ¿no?
G.: Sí, a los escritores os pasa igual. Yo creo que el problema es que hoy en día con las cámaras digitales, la gente se piensa que hacer una película es como grabar la comida con los amigos y vale cualquier cosa, pero no, el cine es mucho más que eso y lleva un trabajo previo fundamental. Como emprendas algo con las cosas a medio hacer posiblemente te la pegues.


 M.: ¿Los actores improvisan?
G.: Sí, bueno, aunque depende del director. Algunos dejan como más margen a los actores y otros dicen lo que tienes que hacer y punto.

M.: Balazos ¿listo?
G.: Venga.

M.: Un director.
G.: Victor Erice

M.: Una película.
G.: El espíritu de la colmena.

M.: Una que no recomendarías.
G.: La liga de los hombres extraordinarios.

M.: Palomitas en el cine ¿a favor o en contra?
G.: Hay cine que no se puede ver con palomitas.

M.: Consejo para los que empezamos.
G.: Perseverancia y saber que esto es una carrera de fondo. Si te quedas a mitad de camino te quedas, pero si sigues intentándolo a pesar de que las cosas no salgan bien, puedes conseguir algo.

M.: ¿Largo o corto?
G.: Las dos cosas. Se distinguen por la duración. Hay largos muy buenos y cortos muy buenos aunque a nivel comercial manda el largometraje.

M.: ¿Te ha gustado la entrevista?
G.: Sí, mucho (risas).

lunes, 18 de noviembre de 2013

Entrevista Gabriel Castelló, Devotio

¡Buenas!
Vuelvo al ataque con este pedazo de hombre porque dentro de muy muy poquito tendréis buenas nuevas suyas por estos lares, así que ¿qué mejor modo de ponernos en situación que colgándoos la entrevista completa que le hice a Gabriel Castelló?
Ale, a disfrutar de la historia :)




M.: Para los que no te conozcan cuéntanos, ¿quién es Gabriel Castelló?
G.: Gabriel Castelló es un apasionado de su tierra y de la Historia, en especial de la Roma republicana, pasiones que ha logrado fundir creando novelas históricas ambientadas en la antigua Hispania.

M.: ¿Cuándo se despertó en ti la llamada de las letras?
G.: En la adolescencia, cuando Hollywood no cubría mi afán de épica descubrí que las novelas sí lo hacían y, cual Alonso Quijano, comencé a devorar las obras de Waltari, Graves, Haefs, Corral, Maeso de la Torre, etc. en busca de aventuras bien escritas sin desdeño a la veracidad o verosimilitud.

M.: Te decantaste por la historia, ¿por qué?
G.: Porque no hace falta ingeniarse pasajes repletos de emoción cuando la Historia rebosa de ellos. Siempre sentí una especial fascinación por todo lo relativo al mundo antiguo, desde el Egipto faraónico al ocaso de Bizancio, y ese amor por la Historia épica se vio fortalecido por el descubrimiento de la literatura.



M.: Devotio es tu segunda novela, pero antes estuvo Valentia ¿cuánto tiempo ha transcurrido desde entonces?
G.: Valentia está ambientada durante la revuelta de Quinto Sertorio (80 – 71 a.C.), con especial foco a la contienda y sus terribles consecuencias en toda el área oriental de Hispania. Devotio arranca veinte años después, cuando un tal Cayo Julio César llega a Hispania dispuesto a combatir las legiones gubernamentales leales a Pompeyo que están acantonadas en Ilerda (Lleida). En paralelo a esta trama, la novela combina dos argumentos, el segundo ambientado durante la persecución de los cristianos en el año 303/4. 

M.: Volviendo a Devotio. He de decir que fui una de las afortunadas a quien firmaste en una presentación chulísima. Aluciné con la cantidad de información recopilada para esta obra. ¿Cuánto tiempo te lleva documentar una novela?
G.: Media vida… Una cosa es aprender lo suficiente para escribir algo veraz o verosímil (que es cómo debe ser cualquier relato de ficción histórica decente), otra es pasarlo a negro sobre blanco. La investigación, viajes a los escenarios, libros, museos, etc. me costó casi un lustro.

M.: Y la gran pregunta ¿cuánto tiempo llevó escribirla?
G.: Una vez recopilado el material, vistos los lugares y hecho el montaje cerebral de personajes, escenarios, tramas, temas subyacentes, etc., dos años.


M.: Me fascinó escucharte hablar de la Ley de las tres eses. Cuéntanos de qué va la cosa.
G.: Se lo escuché decir a uno de los grandes del  género y suscribo plenamente su definición. Una novela épica, de aventuras, sea histórica o no, ha de contener en su justa medida tres sustancias que comienzan con la letra s: sangre, sudor y semen. La violencia con la que se lidiaban todos los conflictos en nuestro pasado no tan remoto, el esfuerzo descomunal de nuestros ancestros para lograr sus retos y objetivos y los romances desaforados, e incluso truculentos, en los que se veían envueltos siempre son la cuarta s, la sal, en un buen relato del género épico - histórico.

M.: Me han llamado la atención las descripciones por lo meticuloso del asunto. ¿Suelen ser una baza para el escritor de novela histórica?
G.: Cuando lees un thriller sueco y el narrador te habla de un viaje en metro, del mensaje en el móvil, los frikis que deambulan por los vagones, el periódico, los neones, etc. no necesitas más ambientación, pues es lo mismo que vemos todos los días en cualquier país de Occidente, pero cuando describes el zoco del Bagdad califal, el Foro de la Roma republicana o el ágora de Alexandria, no tienes ese recurso de simplicidad, has de describirlo para sumergir al lector/a en el mundo que has recreado. La ambientación es uno de los elementos característicos de la ficción histórica. Has de raptar al lector/a de este mundo nuestro y llevártelo/a aese otro mundo, con sus olores y hedores, luces y sombras, escándalos o silencios, creando un vínculo que solo se romperá si la investigación no ha sido lo suficientemente completa y acabas describiendo una chumbera en medio del Partenón.

M.: Viendo cómo fueron las batallas a través de tu filtro narrativo, no puedes evitar sentir cierta angustia por lo cruento del asunto… ¿eran más justas antes que ahora? Cuéntanos... sé que estás especializado en cine de romanos, así que de esta no te libras xDDD
G.: Después de haber descrito tantas batallas en mis tres novelas (Valentia , Devotio… y la tercera, esta vez navales), soy consciente que aparecer en medio de ellas sería horripilante. La guerra solo es grandiosa para quien la ordena cómodamente desde su despacho y se emborracha de botín y vanidad. Toda guerra es denigrante y espantosa, pero aquellas batallas campales cara a cara tuvieron que ser especialmente crueles. Hoy aprietas un botón y puedes matar a 300.000 personas sin ver sus rostros, como sucedió en Hiroshima, pero entonces tenías que ser tú, armado de valor, quien te colocases en línea con otros compañeros, sin bajar el escudo, sin dejar un hueco en la guardia, sudando como un gorrino pisoteando todo tipo de excreciones de sol a sol, matando sin compasión y rezando a todos los dioses para llegar vivo a la cena. Simplemente horroroso. Para la recreación visual de una batalla bien hecha, te recomiendo el “Espartaco” de Kubrick; se puede ver como se desplegaba una legión romana con bastante fidelidad. Del resto, tipo “Gladiator”, mucho espectáculo pero poca verosimilitud.


M.: Tratas también el tema del martirio de San Vicente, que a los valencianos nos pilla como muy cercano…
G.: Sí, es un personaje que el 99% de los encuestados en Valencia te dirían que sí que les suena, pero que no sabrían decir nada más que fue un santo y su calle es muy larga. Cayo Galerio Eutiquio, natural de Osca y diácono del obispo Valerio de Caesaraugusta (San Valero), fue un joven cristiano de familia consular cuyo verbo ácido y vehemente discurso le llevó al potro… y su obstinación al martirio y a la muerte. Sus acólitos le dieron a posterioriel apodo de “el vencedor” pues Daciano no logró su apostasía y quele ofrendase un sacrificio al emperador. Por ello pasó a la historia por su apodo, y no por su nombre: Vincentius.

M.:¿Qué otros géneros te seducen amén del histórico?
G.: Como presumen algunas series y películas, “basado en hechos reales”. 


M.: ¿Con qué personaje histórico te tomarías una birra?
G.: Con Jesús de Nazaret, así sabría si realmente existió… Ese hombre sí que cambió el mundo.

M.: ¿A cuál no dirías ni “piérdete”?
G.: A ninguno, todos, por muy miserables y viles que sean, tienen algo interesante que contar…

M.: ¿Alguna manía a la hora de escribir?
G.: Soy muy meticuloso, quizá demasiado… ¿El perfeccionismo es un defecto?

M.: Oye, ¿había “temita” entre el César y Nicomedes?
G.: Yo creo que sí: César era un tipo muy ambicioso y si Nicomedes solo habría cedido a las pretensiones del Senado si César cedía a las suyas, no dudo de que así sucedió. El optimate Ahenobarbo siempre se burlaba de él diciendo que era el hombre de todas las mujeres de Roma, y la mujer de todos los hombres. Lo denigrante del asunto es que César tomó el rol pasivo en aquella interesada relación; en caso contrario habría sido un acto habitual.

M.: Dicen que eres un experto en cocina romana, ¿de dónde sacas las recetas?
G.: Hago mis pinitos a los fogones. En mi blog puedes ver algunas de mis recetas de inspiración clásica… La fuente principal es Apicio, el cocinero de Tiberio que nos dejó un compendio gastronómico de su época muy completo. Después hay verdaderos investigadores como Atilio. del Re o Charo Marco de Domus Baebia Saguntina que han hecho un trabajo concienzudo rescatando los sabores de la Antigüedad y devolviéndolos a la cocina actual. La recreación de la vida antigua es parte de la documentación que un autor de novela histórica que se precie ha de realizar para hablar de aromas y sabores con rigor.

M.: ¿Qué libro hay en tu mesa?
G.: Una biografía de Viriato… Hasta aquí puedo leer.

M.: ¿Pluma, boli, ordenador…?
G.: PC, Tablet, móvil, lápiz, tablilla y punzón… y lo que venga. La pluma para dedicar libros, la electrónica para salvaguardar cada idea, chispazo u ocurrencia que me viene en mente durante el día.

M.: ¿Dónde podemos saber más de tus andaduras y obras?
G.: Soy un autor accesible, un” e-writter“ con presencia en redes sociales, así que invito a todos/as los lectores/as a que quieran saber más de mí a visitar mi blog, gabrielcastello.blogspot.com, y mi perfil de twitter o Facebook, donde además tengo dos páginas dedicadas a Valentia y Devotio con material multimedia adicional que voy enriqueciendo progresivamente.

M.: ¿Te ha gustado la entrevista?
G.: Me ha encantado

  

Para la próxima entrevista foto nueva, eh Gabriel... xDDDDDDDDDD


¡¡Estad atentos, la semana que viene vengo con otro Gabriel, este director de cine!!
¡¡Gabriel Folgado en El estante Olvidado!! y después... 

VALERIO MASSIMO MANFREDI

Sí, sí, como lo leéis 

;)

lunes, 11 de noviembre de 2013

Horror Vacui ^^

Mis disculpas por la tardanza estantianos, pero ya sabéis, el portátil murió y bueno, tuvimos que organizar el funeral, la recepción de invitados, empezar la vida sin Vaio, poner el nuevo rey sobre el muerto y bueno, total que ya estoy de vuelta jejeje.
Os traigo una buena noticia que los que me seguís en redes sociales ya sabéis de sobra, pero me parece un poco mal no comunicar también por aquí. Hace unos días gané el concurso de relato que propusieron desde Horror Vacui Project. Aquí os dejo el enlace al blog donde, si pincháis sobre la imagen, podréis (además de ver grandes contenidos muy chulos) leer el relato y un articulillo muy majo donde se casca sobre mí xDDD). Enlace: http://horrorvacuiproject.blogspot.com.es/2013/11/webzine-especial-halloween.html
Para variar (y lo digo con toda la emoción del mundo, conste) voy con muchísimo lío. Estoy preparando unas cuantas sorpresas que os van a gustar (¿vino? ¿alguien habló de aunar libros y vino?)... jajajja, pero todo eso ya os lo iré contando con calma.
De momento nada de vino, nada de estreses, nada de nada. Es hora de tomarse un relaxing cup of capuccino y seguir tecleando, que en eso consiste, en el tecleo ^^
A pasarlo bien, bonitos.


miércoles, 6 de noviembre de 2013

Portátil K.O.

Bonitos, tenía previsto mostraros grandes cosas esta semana, pero en vistas de que mi portátil se ha prejubilado a la corta edad de tres años, como que no va a poder ser.
La semana próxima vuelvo, a ver si el suplente está listo para dejarme trabajar.
Saludos estantianos
:)