lunes, 31 de marzo de 2014

Reseña Cómo entrenar a tu dragón, Cressilda Cowel




                                        Adaptado del noruego antiguo por Cressilda Cowel.

Madre mía, vaya mesecito llevo de reseñas como que mal. En esta ocasión le ha tocado el turno a Cómo entrenar a tu dragón, de Cressilda Crosswell. Bueno, pues os cuento. Lo primero es que para juzgar este libro hay que tener en cuenta que es infanti-juvenil, así que con pies de plomo os digo: mejor la serie o la peli. Dejemos de lado que Desdentado, motivo principal por el que me interesó más, en el libro es una cosa diminuta y tirando a sádica, resulta que casi todos los personajes son un poco indeseables, o sea, ese punto dulce y molón, amistoso total de la serie, ese rollete de que los dragones en realidad son buenos y blablabla, en el libro no es así. No me ha gustado. Tampoco me extraña que cuando hicieron la serie costara afianzar público infantil. Si los nanos habían leído el libro, lógicamente esquivarían cualquier cosa relacionada. Muy mal de verdad. Lo único que me ha hecho gracia de la edición es que Cómo entrenar a tu dragón esté adaptado del noruego antiguo por Cressilda, y también que el libro que sostienes en la mano cuando lo lees, en realidad sea la versión 2.0 de otro poco efectivo.
No sé si recomendarlo o no. Es como un juego de tronos para niños.

                                             Autora: adaptadora, más bien, Cressilda Cowel.
                                                                      Páginas: 221
                                                                     Editorial: SM
                                                               ISBN: 84-675-0503-6

lunes, 24 de marzo de 2014

Mi gato es vegetariano 2/5



La dieta, the diet. Dice la Wikipedia que etimológicamente la palabra «dieta» proviene del griego dayta, que significa ‘régimen de vida’. Se acepta como sinónimo de regimen alimenticio que alude al ‘conjunto y cantidades de los alimentos o mezclas de alimentos que se consumen habitualmente’.

La humana:
Ensalada, pero no por aquello de que solo se come lechuga, no; es que a mí me mola. También tomo cremas de verduras (calabaza no, caca), quesos, pasta, tofu, arroz, leche… Platos preparados como humus, menestra, musaca vegetal, lasaña vegetal, berenjenas rellenas sin chicha, emmm… bueno, en realidad como con normalidad, ahora que lo pienso. Aquí en Valencia somos mucho de arroces, ya sabéis, pues nada, se come paella pero de verduras. No sé, no ha habido grandes variaciones al respecto desde que decidí pasarme al lado oscur…  verde.
¿Cómo consigo las proteínas? Pues como ya os he dicho por ahí arriba consumo tofu, quesos, leche y en general productos lácteos (me puede parar más que el mordisco en cuestión tenga chorrocientas calorías a que venga de animal, creedme, de hecho cuando por ejemplo como con mi madre y prepara la mujer guisantes, no aparto los trozos pequeños de jamón, porque considero que una cosa es tomar los vegetales como base, otra ir montando cuadros por la vida, sobre todo cuando no comes en tu casa. Hay que ser conscientes de que los demás “no tienen la culpa” de nuestras decisiones).
Por otro lado la humana es coqueta y suele…

Loki:
También tiene sus peculiaridades, no creáis. La cosa es que los fabricantes de piensos felinos, lógicamente, no tuvieron en cuenta que podría haber en algún momento de la historia gatos vegetarianos, así que los hicieron de chicha. Bien. Como los de buey, cordero etc no le gustan le compro piensos con compuestos de pescados. Son como más ligeros y creo que más adecuados porque al menos se los come (entendámonos, si está sin comer todo el día supongo que le entrará a lo que sea, pero la gracia es que alimentarse no sea un suplicio, de ahí que busquemos hacérselo pasar lo mejor posible). Bueno, total que sí se come este pienso con pescadito pero al terminar de comer lo rasca. Sí, sí, como cuando acaban de hacer sus cosas en la arena, pues igual, o sea que se lo come porque tiene que hacerlo, pero sigue sin gustarle demasiado.
Lo que le apasiona de verdad de la buena es que nos despistemos y robar sobras de comida (pan y lechuga sobre todo, claro), eso le mola muchísimo. También hurgar en la basura (¿cortezas de queso?... por favor, póngame kilo y medio, gracias). Una de las cosas que más le gusta del mundo es el agua por fuera (ducharse en cuanto puede) y por dentro (es el primer gato que veo sentarse frente al bebedero (en su caso un vaso de cristal bien ancho para que se le mantenga fresquita el agua, no me gustan los bebederos de plástico) y vaciarlo de una tacada). Puede estar perfectamente quince minutos bebiendo.
Él, Loki, también es coqueto, le gusta…


lunes, 17 de marzo de 2014

Los amantes mariposa, Benjamin Lacombe





¡Madre mía qué dramón!
Naoko es una chica de catorce años, japonesa. Su padre la quiere enviar a una escuela en Kioto donde aprenderá todo lo que necesita saber una mujer para después, cuando se case siendo ya señorita, pueda dirigir su propia casa. El problema principal es que Naoko no quiere ir a una escuela de señoritas, quiere aprender literatura, escribir haikus y hacer todas esas cosas que no están bien vistas para una mujer. Llegados a Kioto, Naoko se quita el maquillaje, se disfraza de hombre y asiste a la escuela. Allí conoce a Kamo, un chico que estudia con ella. Kamo y Naoko empiezan a pasar tiempo juntos y, sentimientos que en principio no deberían darse entre dos hombres, atormentan a Kamo. Un día Naoko debe abandonar la escuela y regresar a casa, entonces… no os voy a contar más, pero sí os voy a decir que vale muchísimo la pela perderse en este breve relato del increíble Benjamín Lacombe, ilustrador delicadísimo y perfecto colorista que, en esta ocasión, también nos muestra lo hábil que es con la pluma estilográfica.
Muy recomendable. Eso sí, la traducción un poco cutre.
Saluditos estantianos. 


Editorial: Edelvives
ISBN: 978-84-263-6797-6
Páginas aprox: 30
 

lunes, 10 de marzo de 2014

Camila Lärckberg y Kate Morton, dos femininísimos pesos pesados.



Hola muchachada, hoy vengo con unos apuntes majos majos. 

Hace días leí sobre dos figuras de la literatura femenina que desde hace tiempo me están llamando la atención. Se trata de Kate Morton y Camila Läckberg, novelistas ambas y con bastantes cosas en común, por ejemplo: las dos pasan de los treinta, las dos son llamadas “reinas del best seller” y las dos aprovecharon para ponerse a escribir a saco cuando fueron madres (esto me ha parecido super curioso, yo no soy mamá, pero tengo entendido que al nacer un hijo es cuando menos tiempo tienes para cualquier cosa. Mamás que leéis El estante, manifestaos, por favor). 

Kate: 

Su obra insignia es El jardín olvidado (jur jur jur <3), pero tiene cuatro novelas editadas. Escribe sobre ambientes victorianos e historias familiares. Sus protagonistas suelen ser femeninos y fuertes. Hace hincapié en las relaciones entre madres e hijas. Kate intentó ser abogada pero a las dos semanas pensó que quizá no era lo suyo, lo dejó y se matriculó en teatro. Tampoco debió encontrarse cómoda del todo porque finalmente se hizo novelista y empezó a escribir sus historias. Tuvo problemas para publicar, así que durante mucho tiempo escribía para divertirse. Bueno, pues divirtiéndose ha vendido más de ocho millones de ejemplares.
Dicen que su éxito radica en que ha funcionado gracias al boca a boca; sus historias son recomendadas directamente de lector a lector. Ya sabéis, nos ha pasado a todos: si algo nos gusta se recomienda.  

Camila: 

Su buque insignia es La princesa de hielo, aunque tiene otras siete novelas editadas. Esta escritora es una virtuosa del género policial. Dicen que su éxito viene a raíz de los matices que da a sus personajes, todos tienen un toque de modernidad que, muy en contra de los protas de este tipo de novela, sale a flote en su relación con personajes no directamente implícitos en la acción de la misma (o sea, que el toque especial se lo da por ejemplo al modo en que el detective en cuestión se relaciona con el médico, con la gente que encuentra en el supermercado, etc.). Tira de paisajes nórdicos super bonitos en plan bosques, lagos helados etc., la gracia es que todos esos paisajes idílicos tienen un puntito oscuro.
Camila ha vendido más que Kate, hablamos de doce millones de ejemplares. Dice que lo que hay que hacer para triunfar es perseverar y trabajar duro. Creo que tiene razón, que ahí está la clave, pero también creo que esta mujer escribe para complementar sus otras actividades (importante empresaria, productora de su propia serie de televisión, modelo de joyería…). No sé, pero me da que Camila habría triunfado haciendo flautas, bailando o escribiendo, aún siendo mediocre. Creo que la gente con su perfil tiene un super poder que no tenemos muchos: el super dinero=éxito. 

Aquí os dejo estos dos nombres para que reflexionéis. Las dos han alcanzado el éxito, podemos encontrar libros de las dos en las librerías, pero, dejando de lado el género, imaginando que te apasionaran del mismo modo las novelas policiacas y las victorianas… ¿por cuál de sus libros te decantarías?