lunes, 24 de marzo de 2014

Mi gato es vegetariano 2/5



La dieta, the diet. Dice la Wikipedia que etimológicamente la palabra «dieta» proviene del griego dayta, que significa ‘régimen de vida’. Se acepta como sinónimo de regimen alimenticio que alude al ‘conjunto y cantidades de los alimentos o mezclas de alimentos que se consumen habitualmente’.

La humana:
Ensalada, pero no por aquello de que solo se come lechuga, no; es que a mí me mola. También tomo cremas de verduras (calabaza no, caca), quesos, pasta, tofu, arroz, leche… Platos preparados como humus, menestra, musaca vegetal, lasaña vegetal, berenjenas rellenas sin chicha, emmm… bueno, en realidad como con normalidad, ahora que lo pienso. Aquí en Valencia somos mucho de arroces, ya sabéis, pues nada, se come paella pero de verduras. No sé, no ha habido grandes variaciones al respecto desde que decidí pasarme al lado oscur…  verde.
¿Cómo consigo las proteínas? Pues como ya os he dicho por ahí arriba consumo tofu, quesos, leche y en general productos lácteos (me puede parar más que el mordisco en cuestión tenga chorrocientas calorías a que venga de animal, creedme, de hecho cuando por ejemplo como con mi madre y prepara la mujer guisantes, no aparto los trozos pequeños de jamón, porque considero que una cosa es tomar los vegetales como base, otra ir montando cuadros por la vida, sobre todo cuando no comes en tu casa. Hay que ser conscientes de que los demás “no tienen la culpa” de nuestras decisiones).
Por otro lado la humana es coqueta y suele…

Loki:
También tiene sus peculiaridades, no creáis. La cosa es que los fabricantes de piensos felinos, lógicamente, no tuvieron en cuenta que podría haber en algún momento de la historia gatos vegetarianos, así que los hicieron de chicha. Bien. Como los de buey, cordero etc no le gustan le compro piensos con compuestos de pescados. Son como más ligeros y creo que más adecuados porque al menos se los come (entendámonos, si está sin comer todo el día supongo que le entrará a lo que sea, pero la gracia es que alimentarse no sea un suplicio, de ahí que busquemos hacérselo pasar lo mejor posible). Bueno, total que sí se come este pienso con pescadito pero al terminar de comer lo rasca. Sí, sí, como cuando acaban de hacer sus cosas en la arena, pues igual, o sea que se lo come porque tiene que hacerlo, pero sigue sin gustarle demasiado.
Lo que le apasiona de verdad de la buena es que nos despistemos y robar sobras de comida (pan y lechuga sobre todo, claro), eso le mola muchísimo. También hurgar en la basura (¿cortezas de queso?... por favor, póngame kilo y medio, gracias). Una de las cosas que más le gusta del mundo es el agua por fuera (ducharse en cuanto puede) y por dentro (es el primer gato que veo sentarse frente al bebedero (en su caso un vaso de cristal bien ancho para que se le mantenga fresquita el agua, no me gustan los bebederos de plástico) y vaciarlo de una tacada). Puede estar perfectamente quince minutos bebiendo.
Él, Loki, también es coqueto, le gusta…


1 comentario:

Ginés J. Vera dijo...

Es precioso, salúdale de mi parte, de verdad. Cuando le miro me recuerda a Hércules (mi gato).
Loki for ever.