jueves, 30 de octubre de 2014

Nueva colaboración en UPDI

Vengo rapidín rapidín a informaros de esto: 

http://www.unpocodeinfo.com/2014/10/30/historias-de-gramola-summertime-sadness-por-miriam-alonso/
Es la nueva sección que estreno en Un Poco De Info, y la estreno con Lana del Rey, ni más ni menos. 
Ya me decís. 
Salud!

lunes, 27 de octubre de 2014

Reseña Orgullo, prejuicio y zombis, Jane Austen y Seth Grahame-Smith




Bueno, parece mentira que yo esté diciendo esto, pero me ha gustado un libro de zombis, ¿cómo lo veis? Por una situación personal quise romper con lo que normalmente leo; este fue el primer libro que me llamó la atención y decidí probar. Pues nada, que a pesar del asco que me dan, y a pesar también de muchas escenas muy gore, me reí leyéndolo. 
El costumbrismo británico y la regencia tienen que hacer espacio en esta novela a la aparición de los "innombrables"; afectados por una enfermedad rara que no tiene cura. Con este nuevo elemento alterando la vida del Reino Unido, es de entender que las señoritas bien educadas y de excelente familia dejen de lado el canto, el bordado y demás, para dedicarse desde hace décadas al aprendizaje de las artes mortales, gracias a las enseñanzas de los maestros de oriente más experimentados.
Aunque en esencia los personajes siguen siendo los mismos que idolatramos en Orgullo y prejuicio, he de confesar que la aparición de zombis le da un punto genial a la novela. No es broma, os va a gustar. Hay pedazos del libro idénticos al original, claro que también hay otros (como cuando Lizzie quiere decapitar a Darcy y Bingley por mancillar su honor y el de Jane), que no tienen desperdicio.
Recomendado a los que, como yo, regresan al terror pero no quieren saltar a la piscina sin mojarse la nuca. 
Saludos.

lunes, 20 de octubre de 2014

Reseña El jardín secreto, Frances Hodgson Burnett






El jardín secreto es una de esas novelas que le suelen gustar a las raritas como yo: victoriana y encantadora en ese punto que te están describiendo una sociedad totalmente distinta a la tuya –más cándida o fosca dependiendo del libro-, y tú te crees cuanto lees sin plantearte nada, sin que cueste entrar en situación a pesar de poseer una ejercitadísima mente del S. XXI.
Cuenta la historia de Marie, una niña repelente que queda huérfana de la noche a la mañana, una niña que vivía en India cuando se produjo un estallido de ébola; una niña que nadie se acordó de rescatar cuando corrían despavoridos del fantasma invisible. Finalmente se salva, la envía a Londres donde todavía tiene un tío, jorobado, que accede a encargarse de ella, aunque no le hace gracia eso de tener una chiquilla corriendo por la casa.
La recuperación de Marie y su conversión en una niña sana y normal, está directamente ligada a su nueva obsesión: encontrar la puerta de entrada al enorme jardín secreto que hay entre los tantos de su tío. No encuentra la puerta por más que se empeña, la hiedra se ha tragado el misterioso lugar, pero gracias a la aparición estelar de un secundario no humano, consigue dar con ella, descubriendo que en el interior…
Y hasta aquí os voy a contar.
Quiero resaltar a los secundarios de esta novelita, a los humanos y a los que no; también creo que la traducción es magnífica y se trata de un conjunto, en general, muy accesible. Me he enterado hace más bien poco de que existe una película, de modo que no descarto verla pronto. Si lo hago, también la comentaré por aquí.
Por favor, si podéis escapar a un pueblo o algún sitio verde, y tenéis niños que lean preguntándose qué hacer esa tarde, llevadlos a dar una vuelta y a la noche hacedles llegar este libro. Que encuentren su jardín secreto.
Les va a encantar.
Salud.

lunes, 13 de octubre de 2014

Entrevista Juan Miguel Aguilera






La Wikipedia dice de él que: Juan Miguel Aguilera (nacido en Valencia en 1960) es un escritor de ciencia ficción. Se formó como diseñador industrial, aunque destaca por su importancia dentro de la ciencia ficción española.
Sus primeras obras están escritas en colaboración con Javier Redal. Son historias enmarcadas en la ciencia ficción dura (hard) y ambientadas en La Saga de Akasa-Puspa. La recreación de mundos y ambientes es muy consistente y detallista. Mundos en el abismo y sus continuaciones Hijos de la eternidad y Mundos y demonios combinan una trama típica de Space Opera con elementos de ciencia ficción hard.
Ha colaborado con el conocido autor Rafael Marín Trechera, pero en su obras en solitario deja en un plano secundario los detalles más estrictamente científicos y mezcla elementos de fantasía, en un género que él mismo califica de "historia especulativa". También ha participado como guionista de la película Náufragos y en el cómic Avatar.
Como ilustrador ha elaborado numerosas portadas para libros de ciencia ficción.
Ha recibido los premios Ignotus, Alberto Magno, Imaginales de la ciencia ficción francesa, Bob Morane de Bélgica, y Juli Verne.
¿De verdad os vais a perder esta entrevista?



M.: Hay algún que otro protagonista que comparte nombre con el tuyo. Por ejemplo tenemos a Sindbad el marino, pero también está “el terrestre” (este un poco menos famoso), tenemos incluso algún Simbad y otros Sinbads por ahí suelo. Cuéntanos Juan Miguel, ¿quién es el tuyo?
J.M.: El mío es Sindbad el Marino, el famoso, que en árabe se pronuncia: Sindibad al-Bahri. Escogí la traducción del nombre de Vicente Blasco Ibáñez, que es la más ajustada al original. Mi Sindbad es el que aparece en Las Mil y Una Noches, pero yo no he vuelto a contar sus aventuras ya conocidas sino que he inventado una nueva. Además, he intentado hacer el personaje más realista y humano e integrarlo en la época histórica en la que vivió. Quise imaginar cómo sería el personaje real que dio origen a la leyenda que nos ha llegado a través de los cuentos de Las Mil y Una Noches.
M.: Respecto a motivaciones de este fantástico personaje: ¿es la aventura per se la única para que decida ayudar a Radi en su gesta?
J.M.: Tengo la sensación de que el personaje se engaña un poco a sí mismo. Se dice y les dice a sus hombres que van en busca del gran tesoro del rey Salomón, pero en realidad es el deseo de maravillas el que lo empuja siempre hacia delante. Sobre esto tengo un libro muy interesante: El Libro de las Maravillas de Marco Polo con las anotaciones y comentarios que hizo Cristóbal Colón en sus márgenes. Es curioso comprobar que Colón no sólo se sentía atraído por las referencias al oro que aparecían en el libro de Marco Polo, sino que sus comentarios se entendían y recreaban sobre todo en los detalles mágicos. Leyéndolo es evidente que el Almirante compartía con nosotros ese Sentido de la Maravilla. Mi Sindbad también es motivado por esa fascinación, sin embargo quise mostrar el detalle de que esas ansias aventureras quizá no fueran acogidas con tanto entusiasmo por algunos de sus marinos y sus familias, personas normales que solo buscan ganarse la vida sin demasiados sobresaltos.
M.: Quién sabe si por el cine o qué no me ha costado mucho imaginar algunas de las localizaciones de tu novela, pero te diré que he sentido vértigo con otras. Creo sinceramente que tanto las descripciones como los diálogos son un punto fuerte en tu obra, se nota que los mimas.
J.M.: Gracias, lo tenía todo muy claro en mi cabeza y por eso insistí en dibujar la portada y las ilustraciones interiores. No solo las imágenes, también podría describirte los olores del puerto de Basora o los mercados de Bagdad, los sonidos de la jungla al acercarse la noche o los reflejos de las estrellas en las cúpulas de la Ciudad de Cobre. Desde que era niño he pensado mucho en esos ambientes, es el mundo de fantasía que conocía entonces, y creo que lo he volcado todo en esta novela. Me considero un escritor de ciencia ficción, no de fantasía, pero de algún modo esta es la novela que siempre había querido escribir.
M.: También me he fijado en las precisas acotaciones. Me gusta.
J.M.: Gracias.
M.: Libros misteriosos, lugares legendarios, aventuras, desventuras, barcos, ciudades escondidas… ¿considerarías que esta novela fue redacción sencilla desde la óptica del escritor, o por el contrario compleja debido a la exuberancia de detalles que hace gala?
J.M.: Es una novela de aventuras como las que yo devoraba de joven. La isla del Tesoro, Robinsón Crusoe, Sandokán, Los viajes de Gulliver, Cinco semanas en Globo, Las minas del rey Salomón… y muchas más. Esas eran mis lecturas favoritas y es exactamente lo que he querido recrear con mi novela. Si consigo que alguien de ahora experimente un poco de la emoción que yo sentía leyendo esos textos, sentiré que he conseguido lo que buscaba. La redacción fue compleja por los detalles, como tú bien dices. Siempre tuve claro que los escenarios y los ambientes con los que se iba a encontrar el lector serían un personaje más de la trama y por ello fui muy cuidadoso con las descripciones.
M.: Esto se lo pregunto a casi todo el mundo pero en estas obras tan complejas que se supone son fantásticas, pero luego encuentras que coquetean con lo histórico, la cuestión me resulta especialmente atractiva: ¿cómo fue el proceso de documentación?
J.M.: Todo lo que he escrito es ciencia ficción hard (es decir, rigurosa en el aspecto científico) o novela histórico-fantástica (La locura de Dios, Rihla y El sueño de la razón), y esto es porque me gusta documentarme. Buscar documentación es la parte de la escritura con la que más disfruto y con la que establezco los límites para el relato. Tanto en el terrero de la Ciencia como en el de la Historia, estas limitaciones me estimulan la imaginación y me ayudan a construir la trama. Intento cuidar cada detalle, hasta los que aparentemente solo me preocupan a mí. Por ejemplo, las alfombras voladoras que aparecen en Sindbad en el País del Sueño; todo el mundo sabe lo que es una alfombra voladora, no necesita más explicación, pero no pude sentirme a gusto con mi novela hasta que encontré una razón a su vuelo. Es una manía, lo reconozco, pero así es como escribo.
M.: ¿Has viajado a alguno de los lugares mencionados en tu novela?
J.M.: A Bagdad o a Basora no, porque ahora mismo sería un poco peligroso. Pero conozco bien el ambiente de los países árabes. He estado algunas veces en Marruecos y en Egipto pasé el mes de junio del 2010, invitado por el Foro de las Tres Culturas. Hice muy buenos amigos en El Cairo con los que sigo en contacto. Ya entonces estaba dando los primeros pasos de Sindbad en el País del Sueño y hablar sobre los djinn con gente de diferentes grupos sociales, más religiosos o más escépticos, fue la clave para enfocar la novela como lo hice. Descubrí que para un musulmán devoto un djinn es tan real como para nosotros un bosquimano, quizá nunca has conocido a uno pero no dudas de su existencia. No pueden hacerlo en realidad pues el Corán dice claramente que existen y que comparten la Tierra con los humanos, incluso hay una aleya dedicada enteramente a los djinn. Imagino que si alguna vez se publica mi novela en árabe, allí no se considerará fantasía.



M.: ¡Código bidi! Me instalé un lector a propósito para descubrir qué otros secretos escondía tu libro.
J.M.: Mi amigo el escritor León Arsenal me habló de ellos hace un tiempo y es la segunda vez que los uso. La primera fue en la antología de ciencia ficción Más allá de Némesis. Para mí son un recurso fabuloso pues te permiten incluir mucha información que de otro modo no entraría en el libro. Son como los extras en los DVD’s. En el caso de Sindbad en el País del Sueño, los he usado para ampliar datos sobre la parte histórica de la novela. Por ejemplo, un plano de Bagdad o una biografía de Yahiz (que fue un personaje real y que se adelantó mil años a Darwin proponiendo una teoría muy parecida a la evolución de las especies), y muchos detalles históricos más. Además, he incluido los siete viajes originales de Sindbad, y también el relato La ciudad de cobre, ambos con la traducción de Vicente Blasco Ibáñez de las Mil y Una Noches.
M.: Llega una de las grandes preguntas: ¿por qué Sindbad? ¿por qué no crear un nuevo personaje épico, un nuevo mito?
J.M.: Me lo llegué a plantear. Me preocupaba que, al ser Sindbad un personaje que forma parte del imaginario colectivo, el lector tuviera ya su propia imagen formada sobre él y no aceptase la mía. Pero finalmente decidí que lo que me había llevado a investigar durante tanto tiempo y a escribir esta novela había sido precisamente Sindbad el Marino, tanto el personaje de Las Mil y Una Noches como el héroe de las películas de Ray Harryhausen de las que yo era fan de niño. Para mí Sindbad y su mundo repleto de barcos de velas triangulares, mercados árabes, ciudades con cúpulas doradas, arriesgados viajes a tierras desconocidas, criaturas fantásticas y poderosas, alfombras voladoras… todo eso representa la fantasía para mí.
M.: Llegan los balazos, ¿listo?...Una costumbre a la hora de escribir.
J.M.: Me gusta estar encerrado en un habitación con las persianas bajadas, sin que nada exterior me distraiga.
M.: ¿Una a la hora de revisar?
J.M.: Últimamente suelo revisar con el Ipad, tumbado en la cama o en una hamaca en mi terraza.
M.: Tu historia fantástica predilecta es...
J.M.: Sindbad el Marino.
M.: Si tuvieras que tomar un café con uno de tus personajes elegirías a…
J.M.: Lisán al-Aysar, el erudito del reino de Granada en mi novela Rihla.
M.: Si pudieras tomar una cerveza con un compañero de oficio elegirías a…
J.M.: A muchos, tengo grandes amigos en la profesión a los que además admiro. Rafa Marín, Javier Negrete, José Carlos Somoza, Alfonso Mateo Sagasta… y muchos más. No es cierto que los escritores nos llevemos mal.
M.: Algún proyecto confesable.
J.M.: La continuación de Sindbad en el País del Sueño.
M.: ¿Algún consejo para los escritorzuelos que frecuentan este Estante?
J.M.: Que se apasionen con su novela. Las únicas cosas que vale la pena leer son las que alguien ha escrito con pasión.
M.: Atardecer, vuelas en una alfombra mágica ¿con quién la compartes?
J.M.: Con la Caroline Munro de The Golden Voyage of Sinbad

lunes, 6 de octubre de 2014

Entrevista Elga Reátegui



Hoy os traigo de lo bueno bueno, lo mejor. Que ¿quién es esta mujer? Bueno, muchos ya la conocéis, pero os adelantaré que es escritora, periodista, emprendedora, y una de las plumas actuales que más respeto. 
No os hago esperar: pasen y lean.


M.: Cuéntanos, ¿quién es Elga Reátegui?
E.: Es una habitante de este plano que ha venido a desarrollar sus dones y talentos, y a cumplir una misión (que no sabe muy bien cuál es), pero que se empeña en descubrirla mirándose por dentro (cuestionándose mucho), y ayudando a los demás (por lo menos, escuchándolos).
M.:Además de novelista, sé que tienes un vínculo estrecho con la poesía. ¿Te sientes cómoda en algún otro formato? (me refiero a si escribes relato, micro, haiku…)
E.: Empecé escribiendo poesía. Era muy niña; bordeaba los ocho años. No sabía que eso tenía que ver con el género poético. Tan solo quería conservar mi intimidad, y usaba ese lenguaje para que mis familiares no se enteraran de mis cosas. A veces en una familia numerosa (cuando hay muchos hermanos y primos viviendo contigo) es complicado contar con un espacio propio, y mantener nuestra privacidad a buen recaudo.  Por esa época era muy religiosa, y mis poemas hablaban de esos temas. Eran hojas sueltas sujetas con un clip. No conservo nada de esa primera etapa.
Tengo publicados cinco poemarios, y un libro recopilatorio de estos. Dejé de escribir poesía casi por nueve años. Hace poco he vuelto, pero lo hago de manera esporádica. Le tengo mucho respeto y cariño a este género, sin  embargo, al día de hoy pienso que mi sitio está en la narrativa.
No escribo relatos, ni micros, considero que por ahora mi voz no va por ese lado. No descarto. Tal vez más adelante. En cuanto a los haikus, hice algunos intentos, pero creo que debo prepararme más en lo formal. Cuando lo consiga y me sienta más segura, incursionaré en dicho terreno.
M.:Volviendo a tus novelas, ¿cómo definirías tu estilo?
E.: Creo que tiene que ver mucho con el periodismo, al que le debo todo lo que sé y  soy (sea mucho o poco lo que he logrado hasta ahora). No sé si estrictamente existe una narrativa periodística-literaria, pero tal como me recomendaba mi maestro de redacción periodística JL Díaz (el mejor periodista policial de la historia peruana), hay que escribir para los sentidos, conmover, sensibilizar, ponerte en los zapatos ajenos, a lo que yo agrego ponerle el componente humano-espiritual, y hablar de temas que le son comunes a la gente, y en su lenguaje, tal y como se expresan en la vida real. Es absurdo hacerle hablar (en una historia) a un trabajador de la construcción como un catedrático universitario, o a un inmigrante cubano o mexicano, con el léxico de un español, e incluso con acento y todo. Esto lo he visto en alguna literatura de escritores bestsellers.

Feria del libro de Guadalajara, México

M.: El santo cura fue la primera novela que escribiste, seguida por De ternura y sexo, cuya promoción te llevó, entre otros sitios, a Estados Unidos. ¿Cómo es el público americano? ¿Crees que en el mercado americano está el futuro del escritor europeo?
E.: Sí, El santo cura  fue mi primera novela, luego vino De ternura y sexo, que me llevó a Estados Unidos y México. En la primera, hice una campaña de promoción y difusión de mi obra en general  a nivel de bibliotecas e incluso hice algunas presentaciones. Esto fue básicamente en Dallas, y de forma directa, luego amigos y conocidos me ayudaron a llevar mi trabajo literario a otros puntos como Houston y Austin. Justamente esta labor de hormiguita se ve reflejada en mi blog de entrevistas, pues la gente que más entra es la estadounidense.
En mi trato con los directores de bibliotecas, y personal encargado de la sección de libros en español, vi un gran interés por la literatura en nuestro idioma, aceptaron mis obras con gran expectativa, e incluso agradecieron mi presencia porque nunca (en muchas de ellas) habían recibido la visita de un autor latinoamericano.
Pienso que  el mercado americano todavía es un terreno virgen para la literatura hispanoamericana. Hay mucho por hacer. Y en ese aspecto, se requiere apoyo para traducir nuestras obras, y darlas a conocer a nivel de bibliotecas, ferias y todo el material audiovisual que sea necesario. Los medios de comunicación siempre son importantes, así como las plataformas de Internet.
En cuanto al público mexicano, nunca dejaré de expresarle mi gratitud por haberme acogido tan bien en la Feria del Libro de Guadalajara. Yo, una desconocida, sin mucha (o nada) de publicidad, logré llenar mi recinto, y captar la atención de la concurrencia, que una vez terminada la presentación, no quiso moverse de sus asientos, y seguía haciendo preguntas. Humildemente reitero mi gratitud y cariño por la tierra tapatía, su gente, y en general, por todo México, lindo y querido.
M.: Mencionando ahora tus raíces peruanas, dinos: ¿cómo es el lector peruano? ¿Y el escritor?
E.: El escritor peruano es un héroe de la literatura, porque en sí es un acto heroico publicar. Hay muchos que se han reinventado en editores, y han fundado sus propias editoriales. En ese sentido, se autopublican y ayudan a otros colegas a publicar. Pero como siempre, una vez obtenido el libro, viene la parte más complicada: distribución y difusión.  Hay calidad en el escritor peruano, y su producción es abundante, lo que falta es  que lo asuman editoriales serias y poderosas. Son unos pocos los que logran llegar a los ojos y oídos de los lectores, y es una pena que sea así, porque su creatividad es sorprendente, y creo que muchos de mis compatriotas se ‘enamorarían’ de su literatura nacional.  Por otro lado, también influye lo poco involucrado que está el Estado peruano  con el tema de la  literatura, los libros, y  la cultura, pero mejor dejamos esto para otra ocasión.
Parafraseando a Vallejo diría ‘son pocos pero son’. Entiendo que los propios autores, de manera individual y asociada, se encuentran promoviendo campañas de fomento a la lectura, y algo se está avanzando. Es una labor ardua, y se irá consiguiendo los objetivos planteados poco a poco.  Yo creo que los peruanos leen, pero no necesariamente literatura. Habría que orientarlos al respecto.
M.: ¿En cuál de tus novelas podemos encontrar, esencialmente, más Elga?
E.: Dejo el perfume de Elga en todas mis novelas.  Algo muy sutil,  casi imperceptible, porque procuro ser o representar a otros.  Aunque debo de admitir que suelo poner  en boca de mis personajes algo de lo que pienso o siento, sin embargo,  ante todo considero que soy portavoz de quienes sí tienen mucho de decir, reclamar, compartir… Estoy presente, pero procuro pasar desapercibida. 
 Leyendo sus poemas en un evento de la UNESCO

M.: También tienes un blog literario donde he leído grandes entrevistas a grandes escritores.
E.: Sí, tengo dos medios —mi blog y espacio en Youtube— a través de los cuales comparto el quehacer literario, artístico e incluso de las comunicaciones de muchos personajes interesantes de todas partes del mundo. En mi espacio hay cabida para talentos nuevos y consagrados, y dejo que se expresen con entera libertad. Estoy contenta con los resultados, porque no necesariamente los más conocidos o famosos son los que han ocupado los primeros puestos de lectura o vistas, aquí no se trata de quién es, sino qué dice o cómo lo hace, e incluso por qué o para qué…
M.: ¿Estás trabajando en alguna nueva obra ahora mismo?
E.: Mi objetivo es escribir una novela por año. Me entrego a ese objetivo con disciplina y esfuerzo, y lo he venido cumpliendo desde que me metí de lleno a la labor literaria. Acabo de culminar la correspondiente a este año, y tengo terminados y listos para su publicación cinco manuscritos. Ahí estarán, hasta que les llegue su oportunidad. Ignoro el destino de todos ellos. Sin embargo, puedo adelantar que uno de ellos, será publicado el año próximo.
M.: ¿Has tenido alguna complicación para acercar paisajes de tu país al lector español?
E.: No, el público ha sido muy receptivo y hasta curioso. Pero no solo se interesa por el medio geográfico, sino por la gente, su manera de ser y sobre todo, su lenguaje. Sin embargo, he tenido que ‘bajarle’ la carga léxica (localismos, jerga, etc.) para no dificultar su lectura, pero así y todo, los lectores captan la idea por contexto. Creo que mis  textos son entendibles, y fluyen.
M.: ¿Qué te depara el futuro literario?
E.: Me gustaría verlo claro en el tarot, las runas, o que me lo diga algún chaman de mi tierra, ja,ja,ja. No lo sé. Me gustaría que ‘mis lectores’ me hallaran, ganar mi espacio en las preferencias del público. Eso es lo fundamental, que te lean. Es lo que quiero, aspiro, anhelo, y mientras eso llega (si predestinado está), sigo escribiendo literatura y haciendo periodismo. Y de paso, ayudando a otros a darse a conocer…

 Con el presentador Christian Gálvez

M.:¿Dónde podemos saber más de ti?
E.: En mis espacios de entrevistas
En la página de mis libros, y en mis poemas en Goear
M.: ¿Algo que quieras añadir y no haya preguntado?
E.: Quizá, sobre mi carrera de periodista. El periodismo fue un medio para llegar a la literatura, y que es y seguirá siendo una gran fuente de inspiración. Me remito muchas veces a mis experiencias obtenidas en el ejercicio de la profesión. Sigo llevando a la reportera de calle en mi mente, y en mis afectos. 

 Todas sus obras: El santo cura, En mi piel, De ternura y sexo.


M.: Allá van los balazos. ¿Con cuál de tus personajes irías a tomar una copa?
E.: Con Andy, el asesor del ministro Villa Stein.
M.: Si pudieras entrevistar a alguien, vivo o muerto, ¿a quién entrevistarías?
E.: A Oscar Wilde o María Félix.
M.: ¿Ternura o sexo?
E.: La ternura, un bálsamo sanador, por supuesto.
M.: Un destino ideal para viajar.
E.: Depende. Para un viaje introspectivo y de contacto con la naturaleza, Suiza, y por puro amor, Perú, obviamente.
M.: Una canción.
E.: Complicado de precisar, pues las canciones tienen que ver con mi estado de ánimo o el momento que estoy experimentando, pero me animan You are, de Lionel Richie, Qué difícil es amar, de Diego Bertie, Dame una señal, de Roberto Jordán, y para bailar la salsa de El gran combo de Puerto Rico, Oscar D’ león, o los ritmos negros de mi tierra.
M.: Un deseo.
E.: Vivir en armonía conmigo y con el universo.
M.: Un consejo a los que empiezan.
E.: Escuchar a la gente, y ser un buen observador de todo cuanto ocurre alrededor, luego leer, leer, y leer, escribir, escribir, y escribir….

M.: ¿Te ha gustado la entrevista?
E.: Claro que sí. Aunque se siente raro estar del otro lado.