lunes, 6 de octubre de 2014

Entrevista Elga Reátegui



Hoy os traigo de lo bueno bueno, lo mejor. Que ¿quién es esta mujer? Bueno, muchos ya la conocéis, pero os adelantaré que es escritora, periodista, emprendedora, y una de las plumas actuales que más respeto. 
No os hago esperar: pasen y lean.


M.: Cuéntanos, ¿quién es Elga Reátegui?
E.: Es una habitante de este plano que ha venido a desarrollar sus dones y talentos, y a cumplir una misión (que no sabe muy bien cuál es), pero que se empeña en descubrirla mirándose por dentro (cuestionándose mucho), y ayudando a los demás (por lo menos, escuchándolos).
M.:Además de novelista, sé que tienes un vínculo estrecho con la poesía. ¿Te sientes cómoda en algún otro formato? (me refiero a si escribes relato, micro, haiku…)
E.: Empecé escribiendo poesía. Era muy niña; bordeaba los ocho años. No sabía que eso tenía que ver con el género poético. Tan solo quería conservar mi intimidad, y usaba ese lenguaje para que mis familiares no se enteraran de mis cosas. A veces en una familia numerosa (cuando hay muchos hermanos y primos viviendo contigo) es complicado contar con un espacio propio, y mantener nuestra privacidad a buen recaudo.  Por esa época era muy religiosa, y mis poemas hablaban de esos temas. Eran hojas sueltas sujetas con un clip. No conservo nada de esa primera etapa.
Tengo publicados cinco poemarios, y un libro recopilatorio de estos. Dejé de escribir poesía casi por nueve años. Hace poco he vuelto, pero lo hago de manera esporádica. Le tengo mucho respeto y cariño a este género, sin  embargo, al día de hoy pienso que mi sitio está en la narrativa.
No escribo relatos, ni micros, considero que por ahora mi voz no va por ese lado. No descarto. Tal vez más adelante. En cuanto a los haikus, hice algunos intentos, pero creo que debo prepararme más en lo formal. Cuando lo consiga y me sienta más segura, incursionaré en dicho terreno.
M.:Volviendo a tus novelas, ¿cómo definirías tu estilo?
E.: Creo que tiene que ver mucho con el periodismo, al que le debo todo lo que sé y  soy (sea mucho o poco lo que he logrado hasta ahora). No sé si estrictamente existe una narrativa periodística-literaria, pero tal como me recomendaba mi maestro de redacción periodística JL Díaz (el mejor periodista policial de la historia peruana), hay que escribir para los sentidos, conmover, sensibilizar, ponerte en los zapatos ajenos, a lo que yo agrego ponerle el componente humano-espiritual, y hablar de temas que le son comunes a la gente, y en su lenguaje, tal y como se expresan en la vida real. Es absurdo hacerle hablar (en una historia) a un trabajador de la construcción como un catedrático universitario, o a un inmigrante cubano o mexicano, con el léxico de un español, e incluso con acento y todo. Esto lo he visto en alguna literatura de escritores bestsellers.

Feria del libro de Guadalajara, México

M.: El santo cura fue la primera novela que escribiste, seguida por De ternura y sexo, cuya promoción te llevó, entre otros sitios, a Estados Unidos. ¿Cómo es el público americano? ¿Crees que en el mercado americano está el futuro del escritor europeo?
E.: Sí, El santo cura  fue mi primera novela, luego vino De ternura y sexo, que me llevó a Estados Unidos y México. En la primera, hice una campaña de promoción y difusión de mi obra en general  a nivel de bibliotecas e incluso hice algunas presentaciones. Esto fue básicamente en Dallas, y de forma directa, luego amigos y conocidos me ayudaron a llevar mi trabajo literario a otros puntos como Houston y Austin. Justamente esta labor de hormiguita se ve reflejada en mi blog de entrevistas, pues la gente que más entra es la estadounidense.
En mi trato con los directores de bibliotecas, y personal encargado de la sección de libros en español, vi un gran interés por la literatura en nuestro idioma, aceptaron mis obras con gran expectativa, e incluso agradecieron mi presencia porque nunca (en muchas de ellas) habían recibido la visita de un autor latinoamericano.
Pienso que  el mercado americano todavía es un terreno virgen para la literatura hispanoamericana. Hay mucho por hacer. Y en ese aspecto, se requiere apoyo para traducir nuestras obras, y darlas a conocer a nivel de bibliotecas, ferias y todo el material audiovisual que sea necesario. Los medios de comunicación siempre son importantes, así como las plataformas de Internet.
En cuanto al público mexicano, nunca dejaré de expresarle mi gratitud por haberme acogido tan bien en la Feria del Libro de Guadalajara. Yo, una desconocida, sin mucha (o nada) de publicidad, logré llenar mi recinto, y captar la atención de la concurrencia, que una vez terminada la presentación, no quiso moverse de sus asientos, y seguía haciendo preguntas. Humildemente reitero mi gratitud y cariño por la tierra tapatía, su gente, y en general, por todo México, lindo y querido.
M.: Mencionando ahora tus raíces peruanas, dinos: ¿cómo es el lector peruano? ¿Y el escritor?
E.: El escritor peruano es un héroe de la literatura, porque en sí es un acto heroico publicar. Hay muchos que se han reinventado en editores, y han fundado sus propias editoriales. En ese sentido, se autopublican y ayudan a otros colegas a publicar. Pero como siempre, una vez obtenido el libro, viene la parte más complicada: distribución y difusión.  Hay calidad en el escritor peruano, y su producción es abundante, lo que falta es  que lo asuman editoriales serias y poderosas. Son unos pocos los que logran llegar a los ojos y oídos de los lectores, y es una pena que sea así, porque su creatividad es sorprendente, y creo que muchos de mis compatriotas se ‘enamorarían’ de su literatura nacional.  Por otro lado, también influye lo poco involucrado que está el Estado peruano  con el tema de la  literatura, los libros, y  la cultura, pero mejor dejamos esto para otra ocasión.
Parafraseando a Vallejo diría ‘son pocos pero son’. Entiendo que los propios autores, de manera individual y asociada, se encuentran promoviendo campañas de fomento a la lectura, y algo se está avanzando. Es una labor ardua, y se irá consiguiendo los objetivos planteados poco a poco.  Yo creo que los peruanos leen, pero no necesariamente literatura. Habría que orientarlos al respecto.
M.: ¿En cuál de tus novelas podemos encontrar, esencialmente, más Elga?
E.: Dejo el perfume de Elga en todas mis novelas.  Algo muy sutil,  casi imperceptible, porque procuro ser o representar a otros.  Aunque debo de admitir que suelo poner  en boca de mis personajes algo de lo que pienso o siento, sin embargo,  ante todo considero que soy portavoz de quienes sí tienen mucho de decir, reclamar, compartir… Estoy presente, pero procuro pasar desapercibida. 
 Leyendo sus poemas en un evento de la UNESCO

M.: También tienes un blog literario donde he leído grandes entrevistas a grandes escritores.
E.: Sí, tengo dos medios —mi blog y espacio en Youtube— a través de los cuales comparto el quehacer literario, artístico e incluso de las comunicaciones de muchos personajes interesantes de todas partes del mundo. En mi espacio hay cabida para talentos nuevos y consagrados, y dejo que se expresen con entera libertad. Estoy contenta con los resultados, porque no necesariamente los más conocidos o famosos son los que han ocupado los primeros puestos de lectura o vistas, aquí no se trata de quién es, sino qué dice o cómo lo hace, e incluso por qué o para qué…
M.: ¿Estás trabajando en alguna nueva obra ahora mismo?
E.: Mi objetivo es escribir una novela por año. Me entrego a ese objetivo con disciplina y esfuerzo, y lo he venido cumpliendo desde que me metí de lleno a la labor literaria. Acabo de culminar la correspondiente a este año, y tengo terminados y listos para su publicación cinco manuscritos. Ahí estarán, hasta que les llegue su oportunidad. Ignoro el destino de todos ellos. Sin embargo, puedo adelantar que uno de ellos, será publicado el año próximo.
M.: ¿Has tenido alguna complicación para acercar paisajes de tu país al lector español?
E.: No, el público ha sido muy receptivo y hasta curioso. Pero no solo se interesa por el medio geográfico, sino por la gente, su manera de ser y sobre todo, su lenguaje. Sin embargo, he tenido que ‘bajarle’ la carga léxica (localismos, jerga, etc.) para no dificultar su lectura, pero así y todo, los lectores captan la idea por contexto. Creo que mis  textos son entendibles, y fluyen.
M.: ¿Qué te depara el futuro literario?
E.: Me gustaría verlo claro en el tarot, las runas, o que me lo diga algún chaman de mi tierra, ja,ja,ja. No lo sé. Me gustaría que ‘mis lectores’ me hallaran, ganar mi espacio en las preferencias del público. Eso es lo fundamental, que te lean. Es lo que quiero, aspiro, anhelo, y mientras eso llega (si predestinado está), sigo escribiendo literatura y haciendo periodismo. Y de paso, ayudando a otros a darse a conocer…

 Con el presentador Christian Gálvez

M.:¿Dónde podemos saber más de ti?
E.: En mis espacios de entrevistas
En la página de mis libros, y en mis poemas en Goear
M.: ¿Algo que quieras añadir y no haya preguntado?
E.: Quizá, sobre mi carrera de periodista. El periodismo fue un medio para llegar a la literatura, y que es y seguirá siendo una gran fuente de inspiración. Me remito muchas veces a mis experiencias obtenidas en el ejercicio de la profesión. Sigo llevando a la reportera de calle en mi mente, y en mis afectos. 

 Todas sus obras: El santo cura, En mi piel, De ternura y sexo.


M.: Allá van los balazos. ¿Con cuál de tus personajes irías a tomar una copa?
E.: Con Andy, el asesor del ministro Villa Stein.
M.: Si pudieras entrevistar a alguien, vivo o muerto, ¿a quién entrevistarías?
E.: A Oscar Wilde o María Félix.
M.: ¿Ternura o sexo?
E.: La ternura, un bálsamo sanador, por supuesto.
M.: Un destino ideal para viajar.
E.: Depende. Para un viaje introspectivo y de contacto con la naturaleza, Suiza, y por puro amor, Perú, obviamente.
M.: Una canción.
E.: Complicado de precisar, pues las canciones tienen que ver con mi estado de ánimo o el momento que estoy experimentando, pero me animan You are, de Lionel Richie, Qué difícil es amar, de Diego Bertie, Dame una señal, de Roberto Jordán, y para bailar la salsa de El gran combo de Puerto Rico, Oscar D’ león, o los ritmos negros de mi tierra.
M.: Un deseo.
E.: Vivir en armonía conmigo y con el universo.
M.: Un consejo a los que empiezan.
E.: Escuchar a la gente, y ser un buen observador de todo cuanto ocurre alrededor, luego leer, leer, y leer, escribir, escribir, y escribir….

M.: ¿Te ha gustado la entrevista?
E.: Claro que sí. Aunque se siente raro estar del otro lado.


8 comentarios:

Jose Ramón Martínez dijo...

Extraordinaria entrevista. Tenía ganas de verte al otro lado de la mesa. ¡¡¡FELICIDADES!!!
Jose.

Oswaldo Mejia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Oswaldo Mejia dijo...

TE QUIERO, HERMANA... Y MUCHO!! TE FELICITO POR ESTA ENTREVISTA, AUNQUE EL HABLAR DE TU ANDAR, CREO QUE MERITABA MAYOR EXTENSIÓN. UN ABRAZOTE!!

Elga Reátegui dijo...

Gracias, José Ramón y Oswaldo Mejía. Han sido muy gentiles y generosos. Muchos cariños, Elga.

Ginés J. Vera dijo...

Amiga Elga, me ha gustado tu espontaneidad y esa sinceridad al sentirte rara, como dices, estando en el otro lado; no obstante creo que te has desenvuelto como tus personajes: con aliento y mucha fuerza interior. Estupenda entrevista, enhorabuena a ambas. Saludos.

jorge varas dijo...

Elga felicitaciones. Eres la heroína que escribe y publica y hace periodismo con tenacidad. Te auguro más éxitos. Abrazos

Elga Reátegui dijo...

Gracias por sus comentarios Ginés Vera, y Jorge Varas. Abrazos

Mimi Alonso dijo...

Gracias a todos por vuestros comentarios. Un placer :)