martes, 23 de diciembre de 2014

Entrevista a Joaquín Sanjuán (Kyo Zádor)

 Hubo serios problemas técnicos con esta entrevista, por eso, cuando Joaquín Sanjuán dijo que sí, que la respondería (de nuevo) tras nuestra entrevista cara a cara, casi le hago la ola. 
Aquí os dejo las preguntas que seleccioné para este escritor que toca varios campos en esto de las letras, y del que pronto se hablará mucho. 
Mil gracias Joaquín, Kyo, o como gustes. 
Salud!!

Pasen y lean.




M.: ¿Quién es Joaquín Sanjuán? Haznos una breve introducción.
J.: Joaquín Sanjuán es un aficionado a la fantasía en todos sus ámbitos y formatos (novelas, cómics, juegos de rol y de miniaturas, películas y series de televisión; superhéroes, espada y brujería, ciencia ficción, sobrenatural… y más) que apenas aprendió a leer y ya intentaba escribir sus propias historias. No recuerdo con qué edad comencé con eso de juntar letras, pero existen vídeos en los que con solo siete u ocho años escribía obras de teatro que luego representaba con mis primos, en casa de mis abuelos. No recuerdo una época en la que no soñase despierto cosas que después plasmaba por escrito. Así me va, que todo el mundo dice que vivo en otro mundo, ajeno a la realidad. 

M.: Además de escribir enseñas, cuéntame cosas.
J.: Pues estudié filología hispánica, y trabajo como profesor en una academia. Imparto lengua y literatura, principalmente, pero también cualquier asignatura relacionada con las letras. A veces incluso matemáticas, geografía y qué sé yo. Básicamente esto es con lo que me gano los garbanzos para luego poder escribir sin preocupaciones. Lo habitual entre la gente que escribe, vaya. 

M.: Háblame de tus obras, sé que hay cinco títulos por ahí.
J.: Todo empezó con la publicación de mi primera novela de fantasía, La Ciudad Blanca, en el 2010. Fue con Ediciones Parra. Al año siguiente publiqué El Rey Caído, otra novela de fantasía. Fue un encargo para un juego de miniaturas. En el 2012 y el 2013 escribí para Dolmen Editorial y publiqué dos nuevos libros, en esta ocasión de ensayo, sobre cómics. Son El mundo de Urasawa y Comando G: el libro. Además empecé a escribir para la revista Dolmen, cosa que sigo haciendo de tanto en tanto. Finalmente llegamos al 2014, con la salida de mi tercera novela de fantasía, El Guardián Gris con DLorean Ediciones. Se trata de una nueva historia situada en Lácenor, que es el mismo mundo aparece en La Ciudad Blanca, y de hecho comparte algunos personajes con esta. Pero no es una segunda parte, son historias independientes. La Ciudad Blanca, por cierto, fue reeditada por la misma editorial en el 2013. No me puedo quejar, llevo un buen ritmo de publicación: a novela por año. Para el 2015 ya tengo apalabrado un nuevo libro de ensayo, y DLorean Ediciones quiere otra novela de Lácenor para el 2016. 

M.: ¿Qué elementos debe tener para ti una buena historia fantástica?
J.: Es una pregunta difícil. Hay historias de fantasía de muchos tipos, y en ocasiones es muy complicado encontrar elementos comunes entre unas y otras. No creo que esto consista en reunir una serie de ingredientes, a decir verdad. Lo bueno de la fantasía, y por lo que me gusta tanto, es que es un género sin límites, en el que la historia puede ser cualquier cosa que seas capaz de imaginar. Es cierto que hay una serie de arquetipos y elementos que se repiten mucho, y admito que soy el primero que ha recurrido a ellos, pero no significa que sean imprescindibles para que una historia sea buena. En cualquier caso, si tuviera que decir un elemento que creo que resulta de gran peso, serían los personajes. He leído buenas historias que me aburrían a causa de los personajes que las protagonizaban, planos y sin personalidad, y malas historias de las que he disfrutado solo por lo bien que me lo pasaba leyendo a uno o varios de sus personajes. Contar con personajes interesantes es, para mí, uno de los pilares fundamentales para cualquier historia. La trama, claro, también debe estar trabajada, bien hilada y ha de resultar interesante. Creo que no iba por ahí la pregunta, pero bueno… jajajaja 

M.: ¿Qué debería quedar fuera en cualquier caso?
J.: ¡Nada! ¿Por qué vamos a dejar algo fuera? Si la trama es buena y los personajes están bien desarrollados, hasta los elementos más repetidos y más sencillos pueden crear una historia interesante. 

M.: ¿Quiénes son, a tu entender, los representantes del género o autores más influyentes en los últimos cincuenta años?
J.: Mmmm… a ver. Limitándome a espada y brujería creo que hay que destacar por encima de todo cinco nombres (bueno, en realidad son seis, pero cuentan como cinco). El primero es Tolkien, por supuesto. Nadie puede poner en duda la importancia de su trabajo y cómo supuso un nuevo enfoque de la fantasía épica. También Howard, que con su Conan nos ha ofrecido algunas de las más increíbles historias de espada y brujería de todos los tiempos. Pero no hay que olvidar a R. A. Salvatore ni al tándem formado por Tracy Hickman y Margaret Weis, la mayoría de los aficionados a la fantasía épica hemos crecido con historias de Dragonlance y Reinos Olvidados. En último lugar hay que nombrar a Martin, que ha creado todo un imperio en torno a su Canción. Hay más, y cada uno tendrá sus preferencias, pero estos son los que, a mi parecer, son más importantes. Que no mis favoritos, no es lo mismo. Por ejemplo me gustan mucho las historias de William King, que me conquistó con los libros de Gotrek y Félix, o de Brent Weeks, pero no tienen ni de lejos la misma relevancia que los anteriormente mencionados. 

M.: ¿Qué tiempo de redacción te suele llevar la redacción de una obra como Lácenor?
J.: Tiempo real, no demasiado. Mis novelas rondan las cien mil palabras, y en un día libre puedo, sin quemar la maquinaria, hacer siete u ocho mil palabras tranquilamente. Según las matemáticas eso son un par de semanas, pero claro, hay mil factores a tener en cuenta, y no siempre se puede escribir. Además yo tengo un problema: cambio mucho de ideas. El Guardián Gris, por ejemplo, lo reescribí dos veces después de la primera versión (que en principio eran dos novelas), y el final lo cambié cuatro o cinco veces más. También tengo en el disco duro externo varias novelas empezadas que dejé a medias porque a medida que iba escribiendo vi que no estaba del todo satisfecho con ellas. No sé a los demás, pero a mí me lleva mucho más tiempo la planificación y el desarrollo de una historia que su redacción. Una vez tengo claro lo que quiero hacer, escribo bastante rápido (cuando el tiempo lo permite). 

M.: ¿Cómo se documenta un escritor de novela fantástica?
J.: A menudo se lo has ido a preguntar… ¡yo no me documento! A ver, lo hago para otros trabajos, como los libros de ensayo, los artículos o varios relatos históricos que he escrito, pero nunca para las historias de fantasía. Ahí simplemente invento lo que necesito. 

M.: ¿Algún proyecto confesable?
J.: Me temo que no. Ya he comentado antes que tengo firmado mi tercer libro de ensayo sobre cómics para el 2015, pero el editor me ha prohibido expresamente decir nada al respecto. Puedo decir que no se trata de Dolmen, esta vez. Nada más. Y sobre mi próxima novela de fantasía, pues ando con varias cosas y no he decidido si finalmente será otra de Lácenor o algo diferente. También tengo algunas cosas en formato cómic en desarrollo (con magníficos artistas como compañeros de aventuras) e incluso estoy en fase de diálogos con los encargados de otro juego de fantasía que podría ser el tercero para el que escribo, pero no hay nada cerrado todavía. Me has pillado en un momento algo revuelto. 

M.: ¿Dónde podemos saber más de ti y tu obra? 
J.: En mi blog, www.lacenor.com Lo tengo algo abandonado desde hace unas semanas, pero voy a relanzarlo en enero con nuevos contenidos y una nueva dirección, más personal que nunca. Ah, en él hay relatos y algunos capítulos de mis novelas, para que cualquiera pueda conocer mi obra. 

M.: Balazos (preguntas rápidas), ¿vamos? 
J.: Venga, dispara (je).

M.: ¿A favor o en contra de adaptar novelas míticas al cine? 
J.: Siempre a favor. Gracias a las adaptaciones de El Señor de los Anillos y Canción de hielo y fuego se ha conseguido que el género de espada y brujería se convierta en uno más, y muy popular.

M.: Si pudieras conocer a uno de tus personajes, ¿a cuál elegirías? 
J.: Cuervo, de La Ciudad Blanca. Es mi favorito, aunque a veces lo trate mal jajajaja.

M.: ¿Cuál es tu libro de cabecera? 
J.: El que me esté leyendo en ese momento. Son muchos los que leo y releo. Ahora estoy terminando American Gods de Neil Gaiman, lo he retomado después de un parón para leerme Danza de Dragones de Martin (lo tenía pendiente), y también estoy empezando la relectura de El Prisma Negro de Brent Weeks, para después leerme La daga de la ceguera, continuación de esa novela. Es una tetralogía, y en marzo sale el tercer volumen. Leo mucho, y suelo alternar dos o tres libros al mismo tiempo. Mi familia me ha dicho que este año no piensan regalarme libros para navidades, que están hartos de que siempre pida lo mismo, y que piense otra cosa. Ahora tengo un problema bien gordo. ¿Crees que colará si pido un e-book? jajajajaja. 

M.: Tomarías unas birras con… 
J.: Con cualquiera. Unas birras en algún sitio y una buena conversación son mi plan perfecto para una tarde aburrida.

M.: Un consejo a los que empiezan. 
J.: Dejadlo, que ya somos demasiados jajajaja No, es broma. Solo un consejo: disfrutad de la escritura. Si perdéis eso, no vale la pena seguir.

M.: ¿Quieres añadir algo que no he preguntado? 
J.:Probablemente. Pero cuando sepa qué, ya será demasiado tarde. La historia de mi vida.

M.: ¿Te ha gustado la entrevista?
J.: ¡Claro! Conversación, birras, buena compañía… yo repetía.

1 comentario:

Ginés J. Vera dijo...

Una entrevista desenfadada y muy interesante, bravo. Saludos y buenos deseos navideños por partida doble.