lunes, 28 de septiembre de 2015

RESEÑA Una tienda en París, Maxim Huerta.



Hay libros que te lees por obligación, para reseñar, porque te lo exigen; hay libros que te lees porque una persona que te conoce casi como tú misma te recomiendan. Ese es mi caso con Una tienda en París.
Maravillosa historia la propuesta por Maxim Huerta, así de claro os lo digo. La novela comienza en Madrid, contando la vida de Teresa, una mujer que a ojos de cualquiera lo tiene todo, aunque en realidad le falta lo más importante: el amor. No hablamos solo del amor romántico, también hablamos del amor que uno encuentra en su familia, en los abrazos de su madre, en el tira y afloja con un hermano. Teresa no tiene nada, solo lámparas de araña sobre la cabeza y una gracia especial para repudiar el gris en los cuadros que pinta. Teresa tiene ganas de usar colores para dibujar.
La primera muestra la encuentra en el antiguo cartel expuesto. Es un cartel parisino, de una tienda de telas, pero está en otra tienda, una anticuaria de Madrid. Desde el momento que ese cartel toca sus manos, sucesos extraños atenazan su vida. Cosas que quizá podrían ser paranormales o quizá producto de su imaginación. El caso es que de un modo u otro, Teresa decide comenzar el viaje que cree cambiará su vida. El pasado, sobre todo las huellas de una mujer, Alice Humbert, parisina y misteriosa, tendrán mucho que ver en esta historia que os recomiendo fuerte, tan fuerte como una de mis mejores amigas me la recomendó a mí.
Lo que no me ha gustado: que o me despisté, o no vi dónde se encontraba una narración que hace Alice.
Lo que me ha gustado: que según la nota al final de la novela que hace el autor, hay cosas en esta novela que son totalmente ciertas, y eso suele encantarnos a los que, como yo, miramos un bonito edificio e imaginamos cómo vivía la gente, qué ropa vestían y cómo sentían el mundo hace cosa de cien años.
Salud.

lunes, 21 de septiembre de 2015

RESEÑA Escrutaba la locura en busca de la palabra, el verso, la ruta. Charles Bukowski



Bueno, pues hay autores que no sabes bien por qué, pero no te gustan, y obviamente, cuando estás estudiando algo de lo que ellos son representativos, y das con su nombre, pues de puestos a escoger entre sus libros, escoges el más corto, como me pasó a mí con el de poesía de Bukowski que había en la biblio.
Si pasamos por alto que de cada quinientas palabras que dice este hombre, una con toda seguridad será “cagadero; si hacemos como que nos interesa el tracto intestinal de los protagonistas de sus poemas, y otras tantas cosas super desagradables que lleva implícito el término “realidad sucia”, este libro no está mal.
Obviamente, el tío era un genio de las letras y en el poemario que ocupa esta reseña se hace más que manifiesto. Era un comunicador brillante que te hacía navegar donde gustaba y, quizá, ya había hundido el barco cuando tú, pobre idiota, quizá seguías pretendiendo entender el poema. Es muy bueno, sí señor, pero así, sinceramente y para que quede entre nosotros, este hombre creaba historias enormes de las que muchas dan puto asco, así os lo digo.
No sé si es que no me interesa la mierda (literal) de este tipo de autores o qué, pero quitando el ejemplo del alemán este, en lo que a comunicador se refiere, no os recomendaría el poemario a menos que se os revuelvan las tripas por la curiosidad.
Ale, a liarla por ahí.

lunes, 14 de septiembre de 2015

RESEÑA Encantos, Ana Rodríguez Edo.


Estamos de vuelta, y mirad cómo de fuerte lo hacemos, nada más y nada menos que con fotografía. Os dejo con la reseña.



¿Qué es Encantos? Bueno, pues Encantos es una delicia, así de simple.
La fotógrafa Ana Rodríguez Edo se ha lucido en este maravilloso libro que reúne los cuentos más mágicos que puedas esperar, con las más cándidas y maravillosas fotografías que he visto en mucho tiempo. Y no digo esto porque Ana sea amiga mía, que lo es, lo digo y os lo recomiendo porque nunca había topado con un libro que tratara el desnudo, por ejemplo, de modo tan natural y dulce. No hay dobles intenciones en sus fotografías. Ana consigue transmitir el sentimiento concreto, la belleza de la modelo y el paisaje, todo, pero es que además lo complementa con el cuento (¡maravilla!), haciendo que el conjunto resulte tan provocador como apetecible.
Me ha encantado fuerte, que lo sepáis. Me ha encantado mucho. No soy aficionada a los libros de fotografía, de hecho, este es el tercero o cuarto que me cae en las manos, pero os puedo asegurar que a mí me ha llegado hondo.
No está recomendado, está lo siguiente a ello.

Próximamente, la entrevista ;)

Salud.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Dicho y hecho, jajaja


El estante vuelve a estar en marcha la semana próxima con un resumen de mis vacaciones por el norte. Tenemos fotos de León, Santander, Somo, Santillana del mar, Ribadeo, La playa de las catedrales, Quintuelles... Ay... ¡cómo me lo he pasado, perlas! <3 <3 <3
¿Vosotros bien?
Así me gusta. 
;)