lunes, 9 de noviembre de 2015

Entrevista Elena Montagud



¿Cómo nace Trazos de placer?
Una amiga me comentó que había un actor que le gustaba mucho (el protagonista de la serie Crónicas Vampíricas) y que le encantaría que le dedicara un libro, así que me pasó una foto y a partir de ahí empecé a maquinar… ¡Y al final mira, dio para toda una trilogía! Jejeje.
Melissa tiene una vida muy ajetreada que se va complicando más y más con la aparición de nuevos personajes. 

¿Hay mucha Melissa suelta por el mundo?
Yo creo que, en algún momento de nuestra vida (y no solo en cuestiones de amor), nos podemos sentir identificadas con Melissa. Ella es una chica sencilla, que no sabe muy bien dónde está, que se encuentra en una etapa de su vida en la que no se reconoce a sí misma y como no le gusta ser así, quiere recuperar a la antigua Melissa. Pienso que es un sentimiento que, quizá, muchos hemos tenido alguna vez.

¿Y muchos hombres como Héctor, como Aarón?
Creo que también pues, al fin y al cabo, son hombres normales –guapos, claro, jejeje- que nos los podemos encontrar. Aarón es un alma libre al que le cuesta enamorarse pero que, en realidad, lo desea; y Héctor es un hombre que sufrió mucho en el pasado, con ciertos problemas, al que le da miedo enamorarse.

Es un triángulo interesante el que forman estos tres.
La verdad es que sí. Creo que entre los tres se complementan de una forma u otra.

Este libro es solo el principio de una saga… 
Sí. Los otros dos libros son Palabras de Placer y Secretos de placer, en los que las aventuras de todos los personajes van aumentando y en los que los lectores podrán encontrarse muchas sorpresas.

¿Hay amor entre trazos y patitos mascota?, porque risas sí hay.
Hay mucho amor. En realidad para mí, y para muchas personas, es una historia mucho más romántica que erótica. Hay risas, hay sexo… pero sobre todo, a lo largo de la trilogía, hay un amor muy grande y también amor hacia amigos y familia.

Escrito en primera persona, ¿por qué este narrador?
Resultaba así mucho más fácil transmitir todos los sentimientos, reflexiones y pensamientos de la protagonista. Pero a lo largo de la trilogía también hay escenas con el punto de vista del personaje masculino en tercera persona, ya que se trata de sueños o recuerdos.


 
La pobre Melissa sufre crisis donde no sabe si es buena o mala persona por lo que está haciendo. ¿Es el cargo de conciencia distintivo del sexo femenino, en estas situaciones?
Quizá nosotras sí que pensamos más acerca de todo esto, pero he conocido a hombres que también se “comen mucho la cabeza”. Aun así, supongo que depende de cada persona… Melissa es una mujer que piensa muchísimo todo.

Qué gran momento el descubrimiento del lienzo…
La verdad es que para mí es uno de los momentos más bonitos del libro porque, aunque Melissa no se dé cuenta, supone una inflexión en su forma de verlo todo… Incluso a Aarón y a Héctor.

Y qué tremendo aquel que sucede con Germán, aunque bueno, en realidad es sin él.
Uf, es que Germán nos va a dar muchísimos momentos en los que querremos reír, llorar, gritarle al personaje… Creo que tiene mucha fuerza y se le quiere o se le odia, no hay término medio.

Trazos de placer tiene un final que nos hace reclamar, con ganas, la segunda parte. ¿Cuándo veremos publicado el siguiente?
El segundo ya está en ebook y sale en papel a principios de octubre. ¡Ya hay gente leyéndolo!

¿Lista para los balazos?
¡Espero que sí! Está claro que no se le puede gustar a todo el mundo, así que hay que aceptar las críticas que vengan.

¿Qué libro hay sobre tu mesa de noche?
En estos momentos “Malena es un nombre de tango” de Almudena Grandes.

¿Un autor?
Adoro a Julio Cortázar.

¿Una novela que te dejó marca?
Rayuela, de Cortázar.

¿Un consejo a los que empiezan?
Que lo cojan con mucha ilusión, que luchen y no decaigan aunque sea difícil y, sobre todo, que disfruten con lo que escriben.

¿Quieres añadir algo que no te haya preguntado?
¡Que estoy encantada de haber hecho esta entrevista y muchas gracias por todo! Y besos a los lectores.

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