viernes, 11 de marzo de 2016

Pandora's confidential. Quietecismo.

Qué quietecito está el blog. Lleva un par de semanas sin actualizarse, qué raro. ¿Por qué será?...
Os cuento:
Estoy aprendiendo. No tomo clases, pero me estoy formando para ser mejor profesional. A lo largo de estos meses, desde principios de año más o menos, estoy pensando mucho en mi carrera, en qué quiero ser y quién, sobre todo quién.
Pensabais que ya habíamos pasado esa barrera, bueno, pues supongo que es cíclico. Tienes que estar una temporada bien, pensándote sobre la ola, para que alguien que respetas te mire a los ojos, con toda la buena intención, y te diga: "la estás cagando, Mimi".
La verdad es que he estado mal durante un tiempo. No solo fue por eso, fueron unos cuantos sucesos concatenados, todos relativos al mundo de las letras (afortunadamente algunos de mis otros mundos van montados en unicornios, paseando alegremente entre colinas de amor <3), que me han llevado a dar este parón... Con la perturbación que implica a mi pobre agenda (irony off).
Soy una chica organizada desde hace poco. Antes mi vida era un caos, se sumía en el desorden, en la impulsividad, en el ansia, en el querer abarcarlo todo a riesgo de apostar por el volumen en vez de la calidad. Pero llegó un momento determinado y a raíz de él me di cuenta que las cosas no podían seguir así. Si lo hacían, al menos no sería porque hubiera dejado de intentar seriamente  controlarlas, de modo que me hice fiel amiga de mi agenda y he conseguido dirigir un poco todos esos proyectos e historias que me rondan... Marcar un calendario, incluso un presupuesto... Organizar, a fin de cuentas.
También esa planificación se fue al carajo hace poco.
Y es que estoy un poco como llegando al barco otra vez (aunque tengo todavía un pie en el cole, en los grandes autores, en los grandes títulos). Solo que esta, para variar, también tengo un plan. Es un plan osado, uno de esos que hubieran sido poco propios de la Mimi que fui, y no de la que soy. Un plan que comentas con tu madre (y pone cara de incertidumbre, la mujer, que siempre ha sido de ideas fijas en ciertos sentidos), con tus amigos en voz baja, preguntando sus sinceras opiniones al respecto, porque de verdad te puede cambiar la vida.
De momento solo quiero decir que cada día, cada mañana que me voy a la ducha antes del trabajo, voy pensándolo, pensando lo distinto que será todo dentro de nada. Lo diferente que olerá la vida, la calle, el mundo, el papel y la tinta... De momento solo quiero decir que tengo la pulsión del cambio, latiendo muy fuerte, empujándome desde abajo del todo, hacia arribita. Valiente.
Se me había olvidado que un blog también puede servir a modo confesionario. Qué cosas.
Salud, lectores.
Nos vemos entre páginas.